El viernes, en la Biblioteca «José Ingenieros» En la tarde del pasado viernes, en el salón de la Biblioteca Popular «José Ingenieros», tuvo lugar una interesante disertación brindada por el periodista y escritor Hernán Carbonel, quien abortó la literatura policial como eje temático central. Oriundo de la ciudad de Salto, el conferenciante se encuentra vinculado a la comunidad de 9 de Julio por lazos familiares, pues es yerno del profesor Horacio Visón, en virtud de estar casado con su hija menor, Valeria, quien cual heredera del legado paterno, es librera. Carbonel, en diálogo con la prensa, minutos antes de comenzar su charla, entre otros conceptos, explicó que, «a partir de una lectura de ‘Triste, solitario y final’ de Osvaldo Soriano, surgió el interés por el género». «A la literatura -añadió- en general se la puede pensar como reflejo de la sociedad o a la inversa. En este caso, la literatura policial, refleja la violencia con una visión ya no solamente sociológica, sino humana. Somos animales civilizados y, en algún punto, hay un impulso asesino». Para el expositor, «lo que hoy llamamos inseguridad no es otra cosa que una derivación de un concepto diferente de la violencia; por ello, la literatura policial es algo así como un espejo constante de la sociedad». «Cuando Poe escribe -ejemplificó Carbonel- la Revolución Industrial tenía muy pocos años; luego, cuando siguen los autores de la época victoria reflejan esa sociedad donde la mugre siempre iba debajo de la alfombra. Más tarde, con los cambios generados por la crisis de 1929, aparece un Estado, una Justicia y una fuerza policial corruptos, tiempo en el que surgen esa especia de antihéroes como fueron los detectives privados». De modo concluyente, Carbonel, subrayó que, «pueden cambiar las épocas, pero la literatura policial siempre sigue siendo un espejo de la realidad».
Las actividades se desarrollaron en «La Esquina. Arte & Cultura»El pasado fin de semana, en la ciudad de 9 de Julio, se desarrolló un programa de actividades en el marco del proyecto «Sentipensares con y del pueblo mapuche», dos jornadas de reflexión sobre el jornadas de reflexión sobre el genocidio que sufrió esta etnia. La misma contó con la organización de la agrupación «9 de Julio por los Derechos Humanos», la Comunidad «Epu Lafken» de Los Toldos y de la Unión de Centros de Estudiantes Terciarios de Junín.
LA MUESTRA FOTOGRAFICA Las actividades, que se desarrollaron en el centro cultural «La Esquina. Arte & Cultura», comenzaron con la apertura de la muestras fotográfica «Restitución. Bordar el genocidio mapuche», de Sebastián Hacher y Mariana Corral. En efecto, una serie de retratos de aborígenes, tomados promediando la década de 1880, cuando los mismos habían sido tomados prisioneros y trasladados al Museo de Ciencias Naturales de La Plata, fueron intervenidos. El material fotográfico original fue rescatado y restaurado por el colectivo «Guías» y por reconocidos fotógrafos. Todas las imágenes fueron coloreadas por Hacher, impresas en papel de algodón y luego bordadas a mano.
EXPOSICIÓN AUDIOVISUAL La muestra fotográfica fue acompañada por una atractiva exposición audiovisual, la cual fue desplegada en diferentes sectores de las instalaciones de «La Esquina». En un sector fue situada la intervención lumínica «Azimut», realizada mediante un dispositivo construido por Mariana Corral. Merced a un sistema de luces de led con brújula electrónica y placa arduino, fueron registrados una serie de videos grabados en dos comunidades emblemáticas: Pillan Mahuiza, en Corcovado, recuperada en la década de 1990 y Motoco Cádenas, en Lago Puelo, territorio que se ha logrado mantener con identidad mapuche luego de muchos años de luchas. Esta propuse visual invitó a la introspección y a la reflexión sobre una realidad latente. En otro lugar, los visitantes que recorrieron la exposición, pudieron escuchar testimonios de miembros de diferentes comunidades registrados recientemente y una entrevista a Adrián Moyano, autor del libro «A ruego de mi superior cacique Antonio Modesto Inakayal». Asimismo, fue proyectado un video, titulado «La vida secreta de los alambrados». Mediante un sensor piezoeléctrico, fue traducido a sonido la vibración que produce el viento en los alambrados de la estancia «Leleque», propiedad de la familia Benetton, que posee una extensión de 900 mil hectáreas.
CHARLAS Y TALLERES El sábado, por la tarde, fue proyectada la película «Tierra adentro» de Ulises de la Orden. Ulteriormente, fue invitado a disertar el doctor Mariano Nagy, perteneciente a la Red de Investigadores en Genocidio y Política Indígena en la Argentina. En este caso, el experto tituló su charla-debate como «¿De qué hablamos cuando decimos Genocidio Indígena?». La magíster Verónica Azpiroz Cleñan, de la Comunidad «Epu Lafken» de Los Toldos, se refirió, en la misma tarde, a «Epistemes otras, eltuwe. Cementerio mapuche». Durante la tarde del domingo, Laura García ofreció una función de títeres de sombra, denominada «Un desierto lleno de gente», adaptando un cuento de Valentino Esteban. Luego, con la coordinación de Celina San Martín, fue realizado el taller colectivo de bordado «Bord(e)ar el dolor», al mismo tiempo en que se refirió a los traslados forzados y al genocidio aborigen decimonónico perpetrado durante la denominada «Campaña del Desierto».
ESPACIO DE REFLEXION La realización de estas actividades en nuestra comunidad, las cuales tendrán su réplica, en los fines de semana sucesivos de noviembres, en las ciudades de Los Toldos y Junín, respectivamente, constituyen un espacio de reflexión muy importante. Lamentablemente, en nuestra ciudad, como ocurre en otras del interior del país, no existen ámbitos concretos en los que se motive de manera activa el estudio y el debate sobre el genocidio de los pueblos originarios. Por ello, la construcción de estos espacios, la programación de estas jornada, son gravitantes y saludables. El exterminio de los pueblos originarios es una temática que no siempre de aborda en profundidad y a conciencia en los ámbitos educacionales; más aún, en décadas pasadas, apenas se mencionaba en la curricula educativa sin que le permitiera al alumno ahondar en demasía. Ahora, estas jornadas de reflexión sobre el genocidio mapuche, en la cosmología de muchas personas abren un nuevo horizonte.
“Lo único que puede dar consuelo a las familias es pensar que los fallecidos eran amigos, compañeros de estudio, que mantenían una amistad por muchos años y que el viaje final lo hicieron juntos también”, dijo a Clarín el padre Carlos Mullins, un argentino que vive en Nueva York, conmovido por la muerte de los cinco compatriotas en el atentado del martes. En el Día de los Difuntos, el sacerdote nacido en Lincoln, provincia de Buenos Aires, y con 41 años de residencia en Nueva York, se acercó al consulado argentino de esta ciudad justo cuando comenzaron a arribar los familiares de las víctimas. Ofreció dar en su misa del domingo en la Basílica Antigua Catedral de San Patricio, en el barrio Pequeña Italia, para quienes quieran homenajear a las víctimas. “Si los familiares están todavía acá o los argentinos que quieran orar por los difuntos y por las familias, será un gusto”. El sacerdote, de origen irlandés, siguió paso a paso conmovido las noticias del acto terrorista y de las víctimas argentinas. Y señaló, como consuelo: “La muerte es un viaje final. La muerte es triste para los que se quedan, pero no para los que se van”. N de la R: El padre Carlos Mullins estuvo en la Iglesia Catedral Santo Domingo de Guzmán en la década del 60. Cuenta en esta ciudad con muchos amigos.
El Superclásico número 200 del profesionalismo tuvo de todo: golazos, emoción, expulsiones y como ganador al equipo que predomina en el historial, ya que Boca consiguió su 74ta. victoria y le sacó diez de diferencia a River. Además, el conjunto dirigido por Guillermo Barros Schelotto extendió la buena racha en Núñez, donde perdió por última vez hace siete años. Ya pasaron siete partidos desde aquella caída, con cuatro triunfos boquenses y tres empates. River no se pudo recuperar del duro golpe que significó la eliminación en semifinales de la Copa Libertadores de América y quedó muy lejos de su rival en la Superliga. En un primer tiempo electrizante, River fue superior a Boca pero tuvo un minuto trágico ya que la falta provocada por “Nacho” Fernández derivó en el golazo de tiro libre del volante colombiano. No le gustan las comparaciones a Cardona,, lo dijo cada vez que pudo, pero esa pegada excelsa y la camiseta número 10 en la espalda agigantan las similitudes con uno de los máximos ídolos de Boca, Juan Román Riquelme. Su gol, el tercero en su primer temporada en el fútbol argentino, fue «a lo Riquelme”. Poca carrera, un poco más al medio del recordado gol a Roberto Bonano en la Libertadores del 2000 pero mismo final: la pelota al ángulo superior del palo izquierdo de Germán Lux, quien nada pudo hacer para evitarlo. El nerviosismo de los jugadores «millonarios» quedó demostrado al final del primer tiempo cuando la mitad del equipo increpó a la terna arbitral por la expulsión de Fernández. El más desencajado fue Enzo Pérez, de flojo partido y amonestado, que le dijo de todo a Pitana y expuso toda la impotencia de River antes de meterse en el vestuario. River había hecho un primer tiempo correcto con dominio en los primeros diez minutos y desde los 20’ hasta la fatídica jugada de Fernández. Con un buen nivel de Gonzalo «Pity» Martínez por derecha y de Ariel Rojas por izquierda, le hizo pasar un mal momento a Boca que, sin juego y con pocas aproximaciones, tuvo un exagerado premio al irse al descanso como ganador. La segunda parte encontró a Boca en su campo, parado de contraataque y tratando de aguantar la embestida del dueño de casa. Sin embargo, la historia cambia porque Boca tiene en Cardona a un jugador irregular. En una jugada confusa, recibió su segunda expulsión en las primeras ocho fechas. Para un mediocampista ofensivo, es demasiado. El partido del colombiano se encaminaba a ser consagratorio pero una acción evitable complicó el trámite porque unos minutos después llegó el golazo de Leonardo Ponzio. El capitán y emblema del ciclo exitoso de Gallardo sacó un tremendo remate que se metió pegado al palo derecho de Rossi. El equipo del “Mellizo” tenía todo en contra porque carecía de juego y parecía encaminarse a perder el invicto con el que había llegado al Monumental. Pero en una jugada aislada se inspiró el capitán Pablo Pérez con un pase preciso para el uruguayo Nahitan Nández, quien se convirtió en el héroe inesperado en su primer Superclásico: le pegó de aire al primer palo para marcar el segundo gol. Boca debió haber liquidado el encuentro de contraataque pero falló en las tres oportunidades por malas decisiones de Pavón, y en la último el tiro de Fabra se fue apenas desviado. En un Superclásico cambiante, Boca se llevó una victoria importantísima -la octava seguida- en su camino a un nuevo título local y para afrontar la primera parte de la Copa Libertadores 2018 con más tranquilidad. River tenía la oportunidad de revertir la dura eliminación en la Libertadores en un Superclásico, pero recibió un nuevo cachetazo que le complicó el fin de año y pone en duda la continuidad del ciclo exitoso de Gallardo al frente del equipo. —Síntesis—
River Plate: Germán Lux; Gonzalo Montiel, Jonatan Maidana, Javier Pinola y Milton Casco; Enzo Pérez, Leonardo Ponzio, Ignacio Fernández y Ariel Rojas; Gonzalo Martínez e Ignacio Scocco. DT: Marcelo Gallardo. Boca Juniors: Agustín Rossi; Leonardo Jara, Paolo Goltz, Lisandro Magallán y Frank Fabra; Nahitan Nández, Wilmar Barrios y Pablo Pérez; Cristian Pavón, Darío Benedetto y Edwin Cardona. DT: Guillermo Barros Schelotto.
El acto se realizó este viernes en el Teatro Rossini Este viernes 3 de noviembre se llevó a cabo el acto de reconocimiento a los mejores compañeros que como es habitual organiza el Rotary Club 9 de Julio, en el Teatro Rossini, ante la presencia de familiares que colmaron la sala. El acto fue encabezado por autoridades rotarias locales (la Presidenta Miriam Albizu) y funcionarios municipales. Desde Rotary se hace hincapié en la frase «Dar de sí, antes de pensar en sí». Es de destacar que los mejores compañeros son elegidos por sus pares de cada curso. En la ceremonia del mejor compañero se vivieron momentos muy emotivos, en una ceremonia en la que se promueve la amistad. Se distinguieron a 71 alumnos.
MEJORES COMPAÑEROS Tomás Acuña, Mara Selena Alvarez, Emma Alvarez, Josefina Amado, Alexis Damián Andrade, Thiago Assali, Agustín Avila, Luisina Baglietto, Delfina Balbi, Fermín Beraza, José Oscar Bonoldi, Tomás Buldain, Bárbara Caiser, Valentino Carassai, Sofía Cascallar, Melina Comberse, Mailén Cornachio, Estefanía Curbello, Luz Del Pino, Mateo Espíndola, Martina Fernández, Fermín Ferreyra, María Luz Font, Fiorella Forno, Milagros Estefanía Gaitán Martín, Bautista Galmés, Graciela Garea, Franco Gómez, Zoe Sofía González, Milagros González, Salomé González, Juan Gabriel González, Sofía Victoria Goya, Jacqueline Guillén, Lucrecia Henriquez, Agustina Invernoz, Karen León, Alexis Sebastián López, Abril Yanet Lucero, Nicole Yael Lucero, Lucía Macchione, Milena Malbrán, Sofía Martinello, Carlos Martínez, Esteban Emilio Modini, Milagros Olivera, María Luz Peralta, Estario Pérez Starlyn, María Rosario Pérez, Marianela Pesciallo, Juan Bautista Petraccaro, Joaquín Ponce Arena, Pilar Poncelas, Juliano Quintana, Valentín Rojo, Florencia Sala Tinetti, Lucas Sánchez, Ludmila Sandes, María Belén Sauco, Camila Savinel, Esteban Soracco, Ezequiel Torres, Renata Urteneche, Ana Vanina, Felipe Vega, Alejo Villarruel, Belén Zalazar, María Itatí R. Zarza.
En el marco de la denominada «Noche de los Museos», propuesta que se realiza en diferentes ciudades del país, anoche se realizaron diferentes actividades en el Centro Cultural, Museo y Archivo Histórico «General Julio de Vedia». En efecto, desde las 21 horas permanecieron abiertas al públicos las instalaciones, pudiéndose visitar el acervo museográfico de la institución como así también la exposición especial de arte y los trabajos de los alumnos que participaron del ciclo «Museo a las Escuelas». Por otra parte, en la misma sede, el Taller de Narración Oral que coordinan Lali Odello y Alejandra Codesal, brindaron una muestra de doce obras, las cuales fueron narradas, respectivamente, por María Inés Aramburu, Mabel Hayes, Marta Di Lorenzo, Marta Ronvause y Marta Mugarza. Las narrados cautivaron la atención del público que siguió con atención cada una de las intervenciones. Seguidamente fue proyectado el cortometraje «Pingo», dirigido por Javier Ponce Cancino, realizado en 2013, en base a la historia, transmitida por testimonio oral, del caballo de Celestino Cerutti, que se conserva embalsamado en el Museo. También fue exhibida una filmación histórica de 9 de Julio, realizada por Cinematografía Valle en 1922. 9 de Julio tuvo su «Noche de los Museos» con una buena concurrencia de público.
Mañana, viernes 3 de noviembre, desde la Terminal de Omnibus de nuestra ciudad, a las 21.30 hs. partirá una delegación de nuestra ciudad compuesta por los ganadores del Torneo Barlovento, Desafío Cultural compuesto por 14 municipios de la región. Los participantes de las diferentes disciplinas ganadoras son: Crochet, Amigurumis – Elida, Arocas Puntillas y Encajes – Elena, García Danza Folclóricas – Susana, Sparano Solista Vocal Tango – Stella, Giménez Danza Tango – Liliana, Francísquez Danza Tango – Oscar, Amantea Canto Grupal – Antonio, Angilica – Carmen, Villar – Jorge, Fredes – Silvia, Martin – Marta, Brizzi – Ana, Salamone – Nelida, García – Carmen, Peláez – Nidia Labriola. La delegación se alojara en el Hotel Libertador de la ciudad de La Falda, Córdoba, y estará 4 noches disfrutando del merecido premio.
Desde hace semanas, se encuentran colocados sobre ambos accesos a la ciudad (Rotonda Presidente Raúl Alfonsín, desde Ruta Nacional Nro. 5, y acceso de Avda. Mitre desde Ruta Provincial Nro. 65), nuevos carteles de bienvenida a nuestra ciudad, los que entregan una mejor vista a quienes ingresan a ella. Los mismos poseen fotografías del ingreso al Parque General San Martín, la fuente central de Plaza Belgrano y la sede del Museo y Archivo histórico Gral. Julio de Vedia, acompañados del color de la gestión y la leyenda “Bienvenidos, Nueve de Julio”.
“Vivamos desapegados de las cosas terrenas y enfocados en el cielo”
Monseñor Ariel Torrado Mosconi exhortó a los fieles “a vivir desapegados de las cosas terrenas” y a enfocarse “en los bienes del cielo” ya que “sólo nos llevaremos aquello que dimos”. Lo hizo durante la celebración que presidió anoche en la Iglesia Catedral de la ciudad de Nueve de Julio con motivo de conmemorarse a Todos los Fieles Difuntos. Esta fecha también es conocida como el “Día de los Muertos” surgida como día dedicado a la oración por los difuntos para que, según la fe cristiana, luego de una etapa de purificación alcancen la felicidad eterna en la compañía de Dios. Durante la Misa estuvo acompañado por el cura párroco de la Iglesia Catedral, padre Guillermo Gómez y el diácono Ariel Palanga. Allí insistió en que el núcleo central de la fe católica consiste precisamente en la convicción de la vida después de la muerte. “Nuestros difuntos están verdaderamente vivos con Dios – remarcó-. Para ello nuestra mirada como creyente debe estar en la vida eterna en donde nos reencontraremos”. Por eso invitó a los fieles a enfocarse en la vida espiritual y no en el materialismo. “Para llegar allí debemos vivir desa- pegados de las cosas de la tierra porque, tarde o temprano, las tendremos que dejar…Sólo nos podremos llevar aquello que dimos”. Antes de concluir, se concedió la indulgencia plenaria, e hizo un fuerte llamado a los fieles para que no olviden a sus muertos, para que los nombren en familia y para que los visiten en el cementerio. “Es importante que siempre los tengamos presentes, que recemos por ellos y que los visitemos…Porque la muerte, para nosotros los católicos es un paso… Y ella debe ser nuestra última entrega, nuestro último gesto de amor”.
Juan C. Rébora La infancia nuevejuliense de un eximio jurisconsulto * Destacado jurista catedrático, escritor y diplomático. * Su infancia transcurrió en 9 de Julio, cuando aún era un promisorio pueblo. * Sus padres se habían afincado en 9 de Julio y tuvo influyente desempeño en la sociedad a finales del siglo XIX. * A lo largo de su vida integró diferentes institutos y academia y se destacó con importantes distinciones. * La jurisprudencia argentina debe a éste excelentes tratados, que lo han convertido en un notable jurisconsulto.
Para quienes estudian Derecho o Ciencias Políticas, como así también las derivaciones disciplinarias de esas áreas del conocimiento, no es extraña la lectura de los tratados y publicaciones especializadas del doctor Juan Carlos Rébora. Sino directamente, han tenido contacto con su pensamiento y su obra a través de muchos autores que les han citado, y aún lo hacen con profusión. Intelectual de gran talento, su influencia en el Derecho Civil ha sido notoria y muchos de sus postulados han mantenido actualidad que sobrepasó las limitaciones del tiempo. Sin dudas, no han sido pocos los abogados nuevejulienses que hayan tomado contacto, directa o indirectamente, con sus escritos. Pero quizá pocos conozcan que ese hombre, destacado no solo por su labor intelectual sino también por su personalidad virtuosa, había transcurrido su infancia en 9 de Julio; y que en su formación, sin dudas, habían influido la educación y las enseñanzas recibidas de sus primeros maestros en este mismo pueblo. Si bien había nacido en Baradero, el 10 de Julio de 1880; sus padres Angel Rébora y María Peratta se afincaron en 9 de Julio cuando este transitaba la primera infancia. De acuerdo con el excelente y documentado ensayo biográfico «Vida y legado de Juan Carlos Rébora (1880-1964), redactado por su nieto, el Doctor Juan Carlos Fustinoni, Su padre, Don Ángel Rébora «llegó al país alrededor de 1870». «Era un hombre -añade Fustinoni- de unos 35 años que venía con el firme propósito de «hacer la América». Antes de partir contrajo enlace con una mujer mucho menor -María Peralta, a la que se conocía con el apodo de «Mamita María»- y de ese matrimonio once hijos llegaron a mayores: cuatro varones y siete mujeres. Entre éstas, Manuela -con la que Juan Carlos Rébora tuvo una relación de afecto muy profunda- lo ayudó al futuro hombre del derecho en el copiado de los originales de su libro ‘Letras de Cambio’ (1905), tarea por aquel entonces generalmente manuscrita». En una primera etapa, ya afincado en el país, su padre se dedicó a la explotación de una parcela de campo, a la estación Alsina, Partido de Bara- dero. A ese emprendi- miento puso fin la crisis de 1890.
EN 9 DE JULIO A comienzos de la década de 1890, Angel Rébora se encontraba afincado en 9 de Julio. El Censo Nacional de Población de 1895, nos permite conocer los integrantes de la familia Rébora que vivían en 9 de Julio: además de Don Angel y su esposa, se encontraban sus hijos, Angel J., Manuela, Anita (que era maestra), Emilio, Matilde (también maestra), Margarita, Juan Carlos, Mario, Adolfo, Julia E. y Lucrecia. Vivían en una casa solariega, ubicada en el centro del pueblo, donde tenían como vecinos inmediatos a las familias de Clovis Vivares y del maestro Rafael Muzio, entre otras, pertenecientes a la clase mejor dotada de la sociedad de entonces. Apenas arribó a 9 de Julio, a su padre, Angel Rébora se le designó para el desempeño de las funciones de comisario de Policía. Luego de los sucesos revolucionarios de 1893, el interventor municipal Eduardo Danero lo designó su secretario. Un año más tarde, el intendente municipal Benigno Martínez designó a Don Angel para el mismo cargo. En efecto, formaba parte activa de la denominada Unión Cívica Nacional. También, entre 1897 y 1898, el intendente Francisco Roca lo confirmó en el cargo y, para el período comprendido entre 1899 y 1900, el intendente Martínez lo volvió a escoger para el mismo puesto.. Don Angel Rébora era martillero público y en tal condición fue el encargado de organizado el primer remate feria de hacienda efectuado en la ciudad de 9 de Julio, los días 8, 9 y 10 de octubre de 1897. Asimismo, fue uno de los fundadores de la Sociedad Rural de 9 de Julio, en 1897, en cuya primera comisión directiva ocupó el cargo de secretario.
LA PRIMERA EDUCACIÓN EN 9 DE JULIO Juan Carlos Rébora no solamente vivió su infancia en 9 de Julio, sino también, como se dijo, recibió la influencia en su formación de la primera educación escolarizada. A comienzos de la década de 1890 concurría a la Escuela Elemental de Varones Nº 1, hoy E.G.B. Nº 1 «Bernardino Riva- davia». Por entonces, este establecimiento se hallaba ubicado en la esquina de Libertad y La Rioja; y se encontraba a cargo de Rafael Muzio, su preceptor-director, un maestro de nacionalidad italiana que dejó en sus alumnos un recuerdo imperecedero. En esa escuela, Rébora tuvo como condiscípulos, entre otros, a Carlos y Alberto Labandeyra, José y Santiago Buldain, Buenaventura Noe Vita, Marcial D’ Elía, Horacio Dorrego, Rafael y Hermenegildo Muzio, Blas Landa, Jorge E. Perren, José Crocco, Juan y José Platero y Alejandro y Antonio Catenaccio. Ellos, habían advertido su temprano talento, de hecho, muchos le consideraban «el alumno más aplicado». En mayo de 1892 la escuela dirigida por Muzio pasó a ocupar un edificio frente a la plaza «General Belgrano»(en el mismo lugar donde hoy se encuentra el E.G.B. Nº 1).Una construcción moderna, para la época, poseía cuatro aulas hacia el ala derecha, las cuales eran ocupadas por la Escuela de varones; y cuatro hacia la izquierda, ocupadas por la Escuela Elemental de Niñas. Allí prosiguió sus estudios Rébora, hasta que, luego de egresar de allí, recaló brevemente en las aulas del Colegio Cavallari, también en 9 de Julio.
EN LA GUARDIA NACIONAL DE 9 DE JULIO Juan Carlos Rébora transitaba la plena adolescencia cuando fue incorporado a la Guardia Nacional de 9 de Julio, organizada en 1896. Junto a otros jóvenes de la época integraba la oficialidad con el cargo de Subteniente. De ese cuerpo también formaban parte su hermano Angel y su amigo Juan S. Gnecco, entre otros. Entonces, los ejercicios doctrinales de la Guardia Nacional se realizaban en las calles del pueblo, pero después se dispuso para ese objeto de la quinta denominada «La Territorial», delimitada por la Avenida Vedia, la calle Independencia (hoy Yrigoyen), Río Negro (hoy Cardenal Pironio) y Nicolás Avellaneda que, según el historiador Buenaventura Vita, habría pertenecido al general Garmendia. «Los domingos en la época de los ejercicios partía el batallón de guardias nacionales de frente a la Comandancia Militar, que estaba instalada en la Casa Municipal, se ponía en marcha con su oficialidad al frente, hasta la mencionada quinta, en que se hacía el aprendizaje», afirma Vita.
EN LA PLATA A comienzos del siglo XX la familia Rébora se instaló en la ciudad de La Plata. Allí, Juan Carlos, dio en varios turnos el bachillerato para ingresar luego en la Facultad de Derecho. Tal como lo indica su biógrafo, «fue al mismo tiempo, primero empleado de la Suprema Corte de la provincia, y luego inspector de escribanías de la propia Corte, hasta que se recibió en tres años de abogado». «Alguna vez Juan Carlos rememoró que trabajó desde los trece años y que tenía de la economía individual un concepto que se confunde con la arqueología, ya que como también recordaba: ‘cuando se viene de la pobreza en que se enjugó mi adolescencia, también la hay de orden’», cita Fustinoni. Se graduó en Derecho entre 1908 y 1910; y se doctoró en jurisprudencia hacia 1911. Siendo aún estudiante universitario, en 1905, fue distinguido con el premio «Velez Sarfield». Del mismo modo, en 1910 fue nombrado director general del Registro Civil de la provincia se Buenos Aires, cargo que ocupó por espacio de cuatro años.
DOCENTE Y CATEDRÁTICO Poco después de concluir sus estudios universitarios, entre 1912 1917 dictó clases de literatura en el Colegio Nacional de La Plata y en la Escuela Normal Nacional de Profesores en la misma ciudad. Entre 1917 y 1930 fue profesor en el Colegio Nacional «Nicolás Avellaneda», en Buenos Aires; entre 1912 y 1916, catedrático de Derecho Civil en la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires; y de la misma materia en la facultad de Derecho de esa casa de altos estudios desde 1916 hasta 1924. La Universidad Nacional de La Plata no solamente lo contó como profesor de Derecho Civil, en su facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, sino también como fundador y primer director del Instituto de Altos Estudios Jurídicos, entre 1929 y 1931; y como su presidente, desde 1938 hasta 1941.
CARGOS Y DISTINCIONES El doctor Juan C. Rébora, a lo largo de su carrera vital recibió importantes distinciones. Entre las más importantes se cuentan los doctorados «honoris causa»otorgados por las universidades de San Marcos y de Río de Janeiro, en 1923 y 1926, respectivamente. Fue designado de igual forma, miembro de la Legión de Honor en grado de Caballero, en 1920; oficial de la Orden de la Corona de Bélgica, en 1925 y miembro correspondiente de la Société de Legislation Compareé. El 28 de diciembre de 1938 fue incorporado como miembro de número en la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas. Con él ingresaron figuras de la talla de Alfredo L. Palacios, Octavio R. Amadeo, Adolfo Bioy y Ricardo Levene. En julio de 1959, casi octogenario, fue nombrado miembro de la Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales, ocupando el sitial vacante del doctor Tomás A. Le Bretón. Entre los cargos más significativos que ocupó se cuentan el de vicepresidente del Consejo Nacional de Educación, entre 1942 y 1943; y el de embajador argentino ante el gobierno francés, desde 1955 hasta 1958.
SU OBRA Además de dirigir la prestigiosa revista jurídica «La Ley», y de publicar algunos ensayos sobre el «Desarrollo histórico del concepto de la historia» (publicado en 1910), y acerca de «La Universidad y el espíritu público»; así como una obra temprana «Letras de cambio», impresa en 1905; toda su obra intelectual giró en torno al Derecho. Algunos títulos importantes que editó son:»Evolución del derecho civil argentino» (ensayo) (1910); «Los terratenientes y la política en la provincia de Buenos Aires. Legislación predial» (ensayo) (1919); «Los regímenes matrimoniales en la legislación argentina. Ensayo de una interpretación sistemática»(1922); «La acción y responsabilidad en materia de representación»(1923); «La familia»(4 tomos), (1926); «La emancipación de la mujer»(1927); «El estado de sitio y la ley histórica del desborde institucional»(1935); «La reforma del Código Civil»(1936); «La universidad y el espíritu público; Derecho de las sucesiones»(3 tomos) (1953); «Institución de la familia» (4 tomos) (1940-1947).
SU FAMILIA El doctor Rébora contrajo enlace con María Celina Aguirre, matrimonio del cual nacieron dos hijas: María Julia y Marilina. Marilina (1919-1999) se destacó en el ámbito de las letras; considerada por el mismo Manuel Mujica Lainez como «una auténtica poeta (…) capaz de provocar en sus sonetos una verdadera sucesión de emociones».
PALABRAS FINALES Juan Carlos Rébora falleció en Buenos Aires el 7 de noviembre de 1964. Sin lugar a dudas la figura del doctor Rébora es una temática interesante para un abordaje literario-biográfico. Por fortuna existe el ensayo biográfico escrito por su nieto, que constituye un aporte sustancial para comprender su protagonismo. Su trayectoria puede resumirse en las palabras del académico Emilio Gnecco: «fue un gran jurista, de fuerte carácter y firmes convicciones, un maestro en la cátedra y en el libro, a las que se dedicó por entero». Los apuntes que conforman esta semblanza apenas han querido recodar el paso, aunque breve, del eminente jurisconsulto Juan Carlos Rébora por 9 de Julio. Quizá en la memoria de ese hombre virtuoso hayan quedado grabadas, para siempre, aquellas horas felices de su infancia y adolescencia en esta comunidad; como así también las clases de su viejos maestros, Rafael Muzio y Victorio Cavallari, cuya profesión con el correr del tiempo, hizo suya.
Bibliografía básica – Juan Carlos Fustinoni, «Vida y legado de Juan Carlos Rébora (1880-1964), disponible on line. Aquí se incluye un apartado de notas bibliográficas muy interesante y pormenorizado. – Emilio P. Gnecco, «La trascendente personalidad de Rébora y su obra»; Marcelo Urbano Salerno, «Juan Carlos Rébora (1880-1964)» y Juan Vicente Sola, «Juan Carlos Rébora», conferencias pronunciada en la sesión conjunta de las Academias Nacionales de Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires, de Ciencias de Buenos Aires y de Ciencias Morales y Políticas, en homenaje a Juan Carlos Rébora, el 14 de diciembre de 2011. – Buenaventura Vita, «Crónica Vecinal de Nueve de Julio. 1863-1900», parte inédita. – Néstor José Gutiérrez, «Historia del Radicalismo en 9 de Julio. 1892-1955». – Revista «Caras y Caretas», 1905. Se reproduce su retrato juvenil.