
En la tarde del sábado 9 de mayo, en la sede del Club de Leones de 9 de Julio, tuvo lugar un interesante encuentro sobre autismo. El mismo fue organizado por e Club de Leones Junín Autismo, el primero en su tipo creado en la Argentina y, posiblemente, uno de los pocos en el mundo. En efecto, este Club tiene como eje central, formando parte del leonismo, el autismo.
En esta ocasión, fue convocada la comunidad de 9 de Julio en torno a una consigna tan sencilla como urgente: nadie debería transitar solo el camino del diagnóstico.
En diálogo con EL 9 DE JULIO, el presidente del Club de Leones Junín Autismo, León Darío Avendaño, comentó que esta entidad no surgió de un proyecto institucional abstracto, sino de algo mucho más concreto y humano, la vivencia cotidiana de un grupo de padres que comparten la crianza de hijos con trastorno del espectro autista.
«Somos -señaló- un grupo de padres; todos tenemos nuestros hijos dentro del espectro autista. Estábamos buscando una forma de institucionalizarnos, porque veíamos que éramos reuniones de padres solamente, pero que no lográbamos llegar a la sociedad, a la comunidad».
Fue en ese contexto que el grupo tomó contacto con el modelo de trabajo del leonismo. La propuesta fue elevada ante el entonces gobernador distrital, quien otorgó su aprobación, y desde entonces el crecimiento fue, según las propias palabras de Avendaño, vertiginoso.
UN AÑO DE LOGROS QUE TRASCENDIERON LAS FRONTERAS
En apenas doce meses de actividad formal, el Club de Leones Junín Autismo acumuló una trayectoria que sorprende por su alcance. La primera obra de servicio que emprendieron fue una actividad, en la que participaron más de mil quinientas personas caminando y corriendo en un parque de Junín, con la presencia de localidades vecinas. Aquella iniciativa obtuvo reconocimiento a nivel distrital, luego a nivel nacional y, finalmente, un premio a escala mundial dentro del movimiento leonístico. «Explotó -expresó Avendaño con visible emoción-. La verdad que fue hermoso todo lo que pasó en ese año».

EL MENSAJE CENTRAL: LA INCLUSIÓN COMO LEMA
El encuentro realizado en 9 de Julio tuvo como objetivo acercarles la experiencia de quienes ya recorrieron ese camino, y hacerles saber que existe un espacio de escucha y contención.
«Queremos -explicó el entrevistado- que sepan que no están solas. Nuestro lema es incluir: que podamos incluir a nuestros chicos en la sociedad, en la escuela, en cualquier ámbito».
Avendaño subrayó, además, una práctica que define la identidad del club: sus miembros concurren a todas las actividades acompañados de sus hijos. «Nosotros a todos lados a donde vamos, vamos con nuestros hijos, y eso tiene que pasar en todos lados: en la plaza, en cualquier evento. Tenemos que incluir», destacó.

LA PALABRA DE UN PADRE QUE TAMBIÉN BUSCÓ APOYO
Con la franqueza de quien habla desde la experiencia personal, el León Avendaño recordó sus propios inicios. «Cuando recibí -dijo- el diagnóstico de mi hija, no sabía de qué estaba hablando. Nunca había estado rodeado de discapacidad en mi familia y me costó un buen tiempo encontrar un grupo que me pudiera apoyar, que me pudiera entender»
Ese recorrido es precisamente el que el club busca abreviar para otras familias. «Hoy -añadió- cualquier familia que reciba un diagnóstico, a temprana edad o a la edad que sea, va a encontrar en nosotros un apoyo, alguien que la va a escuchar, que la va a comprender».
El acompañamiento incluye también orientación respecto de trámites y acceso a terapias, un terreno que el propio Avendaño describió como «muy engorroso y muy difícil» para quienes lo transitan por primera vez.
EL LEONISMO COMO PLATAFORMA DE EXPANSIÓN REGIONAL
El vínculo con el movimiento internacional de Clubes de Leones resultó determinante para que la iniciativa pudiera proyectarse más allá de Junín. Gracias a esa organización, el Club extendió su presencia a ciudades como Lincoln, Los Toldos, Chivilcoy, Pasteur y 9 de Julio, entre otras.
«Se nos han abierto las puertas de todos lados y nos han contactado desde muchísimos clubes», indicó Avendaño, quien consideró que el leonismo ofrece la estructura y el alcance que un grupo de padres, por sí solo, difícilmente podría alcanzar.
El encuentro del sábado en 9 de Julio fue, en ese sentido, una nueva estación de un recorrido muy rico, importante y provechoso.