En el marco de la Feria del Libro de la Ciudad de Buenos Aires el nuevejuliense Daniel Pensa (Bacteriólogo, Médico Veterinario, Docente) y María C. Walsh (médica veterinaria, planificadora en Salud Ambiental, Docente) estuvieron presentes junto a la Editorial Ser presentando “Desde el silencio”. El libro relata el viaje solidario de Daniel A. Pensa y María C. Walsh, por el norte argentino. Como profesionales jubilados, transforman su recorrido en una experiencia de servicio. Daniel Pensa comentó a «EL 9 DE JULIO», que “ambos docentes jubilados, decidimos salir a recorrer el país. Los primeros recorridos nos sirvieron de experiencia y nos permitieron reflexionar sobre qué podíamos aportar en cada salida, sumando algo simple pero útil a la sociedad. Ese “algo” fue la enseñanza”. Haciendo honor a lo expresado por María Cecilia: “En las escuelas rurales descubrimos que la vocación no tiene fecha de vencimiento; solo cambia de escenario, y el mejor de todos es el que se comparte”. Desde el Silencio es una bitácora nacida de un viaje realizado por varias provincias de la Argentina. “Entre las actividades desarrolladas, una de las más significativas fue acercarnos a escuelas rurales, donde ofrecimos charlas teórico-prácticas ad honorem. En ellas trabajamos la observación microscópica de insectos y abordamos, de manera accesible, temas como zoonosis, técnicas de lavado de manos, importancia del cepillado dental y la cadena de frío de los alimentos, entre otros, según las necesidades de cada lugar”, comentó Pensa. Además, luego de las presentaciones en el aula, nos dedicábamos a enseñar el manejo, cuidado, limpieza y preparación de muestras para la observación microscópica. La recepción y la participación tanto de alumnos como de docentes fueron verdaderamente maravillosas”. Reflexionó Pensa que “llevar la ciencia a quienes más la necesitan es el verdadero propósito de la educación, un camino que se recorre mejor en equipo”. En cuanto a la Feria del Libro, sostuvo el nuevejuliense Pensa “participamos presentando y firmando ejemplares para los lectores que así lo solicitaban luego de adquirirlos. Fue, sin duda, una experiencia muy gratificante dentro de esta gran fiesta de la cultura, motivo de orgullo para la educación y la cultura de nuestro país”. “Respecto a la presentación en esta querida ciudad, es algo que seguramente se concretará. Aún no puedo precisar el lugar ni la fecha en que se realizará”, concluyó Pensa ante la consulta para difundir el libro.
Hay figuras que sin haber pertenecido a nuestra comunidad, pueden resultar decisivas para comprender cómo se configuró nuestro territorio. James Gaynor, conocido en estas latitudes como Diego Gaynor, es una de ellas. Irlandés de nacimiento, estanciero por vocación y pionero por necesidad, su nombre quedó inscrito en la geografía del Partido de 9 de Julio. Su historia es, al mismo tiempo, la del avance de la frontera bonaerense, de la comunidad irlandesa en Argentina y de aquella generación de hombres que construyeron el país sobre suelo disputado, a riesgo propio y sin más garantía que su propio coraje.
DE WESTMEATH EN EL RÍO DE LA PLATA James Gaynor nació alrededor de 1802 en el condado de Westmeath, Irlanda, región de tradición agropecuaria ubicada en el corazón de la isla. Como tantos compatriotas suyos que durante el siglo XIX atravesaron el Atlántico en busca de horizontes más amplios que los que ofrecía una Irlanda sometida y empobrecida, Gaynor llegó al Río de la Plata en la década de 1830, y sus primeros pasos en América del Sur los habría dado probablemente en Uruguay, antes de asentarse definitivamente en la provincia de Buenos Aires. Dotado de un temperamento emprendedor y de una tenacidad que lo distinguiría durante toda su vida, Gaynor se volcó rápidamente al trabajo rural. En 1836 ya era propietario de una estancia en el Partido de Exaltación de la Cruz, lo que revela cuán velozmente logró insertarse en la estructura productiva ganadera de la época. Desde allí extendió sus actividades con notable energía. Organizó un saladero en Zárate y adquirió campos en Uruguay, donde poseyó propiedades en la región de Fray Bentos. Era, sin duda, un hombre de vasta ambición y recursos crecientes.
Diego Gaynor.
EL HOMBRE Y SU FIGURA El escritor John Walter Maguire, cuya familia estuvo íntimamente ligada a Gaynor por lazos comerciales y familiares, dejó de este personaje un retrato que trasciende la mera descripción costumbrista. Según su testimonio, recogido en su brillante libro Loncagüe, Diego Gaynor tenía por costumbre vestir levita, pantalón, bota fuerte, galera de copa y un poncho de paño azul forrado de bayeta colorada. Esta combinación, podemos inferir, fusionaba la sobriedad burguesa del inmigrante europeo con la funcionalidad del estanciero criollo. El apero que usaba era igualmente revelador de esa síntesis: bajera de tres cueros esquilados y bien sobados, carona de cuero de vaca, matra, lomillo, cojinillo de lana de oveja, sobrepuesto de plumas de cogote de avestruz y cinchón de dos vueltas; cabezadas, fiador y maneador trenzado de cinco hebras, estribos de aro de hierro y lazo. Maguire añade que Gaynor montaba un soberbio caballo blanco, elegido entre una tropilla muy famosa en el pago, pues era gran aficionado a la cría de buenos caballos y seleccionaba sus manadas y sementales con criterio. Ese caballo blanco, ligero y bien adiestrado, le salvaría la vida más de una vez en el trato con los indígenas.
LA EXPEDICIÓN DE 1860 El capítulo más significativo de la vida de Gaynor, y el más directamente vinculado con la historia de 9 de Julio, comenzó a gestarse en 1860. Ese año llevó a cabo una expedición por la provincia de Buenos Aires, acompañado de su yerno Juan Maguire y de Patricio Mac Donell, en busca de nuevos campos para poblar más allá de la línea de frontera. Tres hombres internándose en la llanura abierta, dejando atrás las últimas poblaciones de Chivilcoy y Bragado para adentrarse en lo que entonces se denominaba, con una mezcla de temor y fascinación, “el desierto”. Después de varios días de marcha, la expedición llegó a las orillas de la laguna de Loncagüé (topónimo de origen mapuche que puede traducirse como “cabeza de caballo”) y en sus inmediaciones Gaynor encontró las tierras que buscaba. El proceso de adjudicación no fue sencillo. Dado que los campos estaban fuera de la línea de frontera con los indios, debió gestionar su adjudicación ante el Gobierno de Buenos Aires. Los trámites fueron largos y los tres asociados lograron finalmente que se les adjudicaran doce leguas cuadradas a ocho mil pesos la legua. La ocupación efectiva del campo tuvo lugar en mayo de 1865, cuando Gaynor llegó al lugar con 3.400 ovejas. Ese mismo año arrendó al gobierno 16.198 hectáreas en el Partido de 9 de Julio, propiedad que compraría definitivamente años más tarde.
Diego Gaynor, sentado, retratado junto sus hijos.
LA FUNDACIÓN DE LONCAGÜÉ La toma de posesión fue un acto solemne. Maguire lo describe con precisión: ante la inmensa soledad de la pampa y en presencia de quienes compartían esa empresa, don Diego tomó posesión de las tierras y denominó la estancia Loncagüé. Desde ese momento todo fue actividad. Pero el precio de esa actividad fue inmediatamente alto. Pocos meses después de instalados, varios vascos que fabricaban ladrillos para las casas fueron atacados y muertos por los indios, en diciembre de 1865. Comenzaba así lo que el mismo cronista describió como una guerra constante. Desde el combate de Loncagüé hasta el año 1876, las invasiones indígenas, llegaban desde la misma cordillera. Esta situación era conocida y documentada para el conjunto de los partidos de frontera bonaerense. Marta Valencia y Guillermo Banzato, en su estudio sobre los jueces de paz y la tierra en la frontera bonaerense, señalan que los primeros solicitantes de tierras en el Partido de 9 de Julio fueron Alberto Trejo y Diego Gaynor, quien reclamó 18.900 hectáreas, estableciéndose también en la zona inmigrantes irlandeses y vascos.
Laguna «Loncagüe» ubicada en el plano catastral del Partido de 9 de Julio, según el «Atlas del Plano catastral de la República Argentina» de Chapeaurouge, editado por Eigendorf y Lesser en 1901.
EL CORAJE DEL VIEJO LUCHADOR. UN EPISODIO SINGULAR En ese contexto de beligerancia permanente, la figura de Gaynor adquiere una dimensión que trasciende lo meramente biográfico. Un episodio narrado por Maguire nos permite observar al estanciero, ya con sesenta y cinco años, enfrentarse solo a dos atacantes que le exigen su caballo blanco en medio de la llanura. Este condensa en pocas páginas todo el carácter de este personaje. “El estanciero, apuntándolos con su carabina Spencer, replicó: es difícil que les entregue el blanco porque son mis piernas y no estoy dispuesto a quedarme de a pie en medio del campo; si creen que pueden sacarme el caballo, dispónganse a pelear y tengan la seguridad que recibirán una bala cada uno”, refiere Maguire.. Lo que siguió fue una tensión sostenida durante casi una legua. Gaynor retrocedía sin darles la espalda, apuntándoles cada vez que se adelantaban. Cuando el más decidido desató sus boleadoras, el viejo disparó con serenidad y lo alcanzó en pleno pecho. El otro, atónito, lo vio alejarse sin intentar nada más. Este episodio ilustra la condición de quienes poblaron la frontera bonaerense en aquellos años, hombres que debían defender su propia vida con la escopeta o el revolver.
EL HOMBRE PÚBLICO Y LA VIDA INSTITUCIONAL La presencia de Gaynor en la vida pública no se limitó al ámbito productivo. Fue miembro del primer Concejo Municipal de Capilla del Señor. En 1856 ya participaba en el primer gobierno de ese importante asentamiento de estancieros irlandeses, antes incluso de aventurarse hacia las tierras del oeste. Esta dimensión cívica es coherente con el perfil de los colonos irlandeses de su generación, que tendieron a reproducir en Argentina ciertos patrones de organización comunitaria propios de su cultura de origen. En 1869, Gaynor era propietario de una estancia en Luján, 30.000 ovejas y ocho suertes de campo en Uruguay, lo que confirma que su sentido empresarial nunca estuvo confinado a una sola región.
PALABRAS FINALES: EL PATRIARCA Y SU LEGADO James Gaynor murió el 15 de junio de 1892, a los noventa años de edad. Había casado con Luisa Wallace, irlandesa, con quien tuvo once hijos, y dejó a su muerte una extensa descendencia de hijos, nietos y bisnietos que lo convertían en un verdadero patriarca en toda la extensión del término. En los orígenes de 9 de Julio, algunos miembros de su familia se vincularon con la joven sociedad local. Por ejemplo, a su hijo Tomás Gaynor Wallace (184 -1917) se lo contó entre los estancieros británicos que, en 1874, fundaron la Sociedad de Carrera de Salto y Tío de Rifle de 9 de Julio.
Tomas Gaynor Wallace, hijo de Diego, sentado y su esposa Catalina Engler Schürmann, en un conjunto escultórico conservado en Uruguay.
Según algunas fuentes, las que no siempre coinciden con exactitud en las cifras, al morir habría dejado unas 90.000 hectáreas de tierra para ser distribuidas entre los aproximadamente 150 miembros de su familia que le sobrevivían, una cifra que habla por sí sola de la magnitud de lo construido desde el punto de partida de un inmigrante sin otro capital que su determinación. Más allá de la precisión relativa de esas extensiones, es indudable que había logrado convertirse en un hombre acaudalado, cuya fortuna legaba a sus descendientes de manera copiosa. Un periódico publicado en lengua inglesa en la Argentina, señaló que su familia bien podía sentirse orgullosa de quien, desde un origen humilde y a través de muchas penalidades, por el camino del trabajo honesto sentó las bases de la independencia y la posición social que todos disfrutaban. Su legado material se proyectó incluso más allá de su muerte. El 31 de diciembre de 1894, su hija Elena Gaynor de Duggan donó dos parcelas de tierra para la construcción de una estación de ferrocarril que llevaría el nombre de su padre. La historia de Diego Gaynor es, en muchos sentidos, el derrotero de muchos hombres y mujeres, aventureros o entusiastas, que apostaron su vida a un proyecto de futuro. No podemos decir que Gaynor fue un héroe en nuestra historia local o regional, mucho menos un prohombre; aunque, quizá no menos interesante, podamos considerarlo como un pionero pragmático, tenaz y longevo, que supo leer las oportunidades de su tiempo sin perder de vista las raíces de su gente.
En un comunicado en el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa (3 de mayo), la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) llama a los poderes del Estado y a la sociedad en su conjunto a reflexionar sobre la importancia de garantizar una atmósfera de reconocimiento y aceptación hacia la labor periodística. Es una condición indispensable para el funcionamiento pleno de la vida democrática. El ejercicio del periodismo libre, sin trabas ni presiones, constituye uno de los pilares del sistema republicano de gobierno. En las democracias consolidadas, el acceso a la información pública, la posibilidad de indagar, preguntar y difundir hechos de interés público, así como el respeto por el trabajo de los periodistas, forman parte de estándares esenciales para asegurar la transparencia institucional y la rendición de cuentas. ADEPA subraya que el reconocimiento del papel de la prensa no debe limitarse a declaraciones formales, sino expresarse en conductas concretas por parte de los distintos actores de la sociedad. Una especial responsabilidad tienen los representantes de los poderes públicos, y dentro de ellos, las más altas autoridades de la Nación. La descalificación, la agresión verbal o cualquier forma de hostigamiento hacia periodistas y medios no solo afectan a quienes ejercen la profesión, sino que empobrecen el debate público y debilitan la calidad democrática. El respeto por la diversidad de opiniones, la convivencia en el disenso y la aceptación del escrutinio periodístico son valores que deben ser promovidos activamente, especialmente por quienes tienen responsabilidades institucionales. El acceso a la información y la libertad de expresión no son prerrogativas sectoriales, sino derechos fundamentales de la ciudadanía. Su vigencia efectiva requiere de un entorno donde el periodismo pueda desarrollarse con independencia, sin restricciones indebidas ni presiones. En este Día Mundial de la Libertad de Prensa, ADEPA reafirma su compromiso con la defensa de estos principios y convoca a todos los sectores a fortalecer una cultura democrática basada en el respeto, la pluralidad y la libertad.
El 3 de mayo fue proclamado como el Día Mundial de la Libertad de Prensa por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1933, siguiendo una recomendación de la Conferencia General de la UNESCO. Se eligió este día para conmemorar la Declaración de Windhoek, un documento redactado por periodistas africanos el 3 de mayo de 1991 durante un seminario de la UNESCO en Namibia. Este documento es fundamental porque definió los principios de una prensa libre, independiente y pluralista; estableció que una prensa libre es esencial para el desarrollo y el mantenimiento de la democracia; y surgió en un contexto donde muchos periodistas en África (y otras partes del mundo) enfrentaban censura, persecución y violencia.
El sábado 25 de abril el equipo de Newcom mixto +50 del Club Atlético 9 de Julio recibió al +40 del 5AM, equipo que entrena en el Club Alberdi, probablemente el N° 1 de la ciudad de Buenos Aires en este deporte, importante para el conjunto local porque son jugadores con 10 años menos, muy valioso porque requiere de otra dinámica en el juego y otra exigencia. El encuentro fue de entrenamiento, con miras a los próximos compromisos del Newcom Nuevejuliense: Torneo Súper 8 con equipos de Córdoba, Mendoza, San Luis y Buenos Aires, los días 17,18 y 19 de mayo en Córdoba; Torneo oficial Provincial de la FBN y de la FEVA, los días 23 y 24 de mayo, en Trenque Lauquen Torneo oficial Argentino de FEVA, del 3 al 6 de julio, en Santiago del Estero.
¿Qué es el intrusismo profesional? El intrusismo profesional es una práctica ilegal que se presenta cuando una persona ejerce una profesión sin contar con la titulación ni la matrícula correspondiente. En la Argentina, el Código Penal contempla este delito en su artículo 247, bajo la figura de usurpación de título, con penas de prisión de quince días a un año. En el ámbito de la óptica, el intrusismo se manifiesta cuando se venden anteojos fuera de las ópticas habilitadas (vía pública, showrooms, internet, kioscos, farmacias), cuando se realizan campañas visuales sin la participación de ópticos matriculados, o cuando se ofrecen productos sanitarios sin cumplir los controles que exige la normativa vigente. Este fenómeno no solo perjudica a los profesionales legítimos, sino que representa un riesgo concreto para la salud visual de la población. Los anteojos son productos sanitarios, y deben ser confeccionados y entregados por ópticos profesionales a partir de una receta médica oftalmológica. Combatir el intrusismo es una tarea colectiva que involucra: – Educación: informar a la sociedad sobre los riesgos. – Exigencia de matrícula: verificar que el profesional esté habilitado. – Control y denuncia: alertar a las autoridades y a los colegios profesionales. Desde el Colegio de Ópticos de la Provincia de Buenos Aires trabajamos activamente para prevenir y sancionar estas prácticas, no solo en defensa de la profesión, sino sobre todo en resguardo de la salud visual de las y los bonaerenses. Donde no hay profesional, no hay garantías. Y donde hay intrusismo, hay riesgo. Anteojos sólo en Ópticas Habilitadas.
Desde la jefatura de ANSES de 9 de Julio se informa a la comunidad que, en respuesta a las numerosas solicitudes realizadas por vecinos de distintas localidades del interior del Partido, durante el mes de mayo se llevarán a cabo operativos de atención al público mediante el despliegue de oficinas móviles. A través del Jefe de UDAI 9 de Julio de ANSES Gonzalo Crespo se informó las localidades alcanzadas en esta etapa: Carlos María Naón y La Niña (11/5), 12 de Octubre y Morea (18-5) y French (26-5). «El objetivo de esta iniciativa es acercar los servicios del organismo a aquellos ciudadanos que, por razones de distancia o dificultades de traslado, no pueden acceder con facilidad a la dependencia habitual. A través de estas jornadas, se podrán realizar trámites, consultas y gestiones relacionadas con las prestaciones y programas que brinda ANSES». En los próximos días se dará a conocer el cronograma detallado con fechas, horarios y puntos de atención en cada localidad, a fin de que los interesados puedan organizar su concurrencia. «Además, aprovechamos esta oportunidad para informar también que los puntos de contacto fijos de Dudignac, Quiroga y Patricios van a seguir con el cronograma habitual de días y horarios durante el mes de mayo», señaló Gonzalo Crespo. «Reafirmamos de este modo nuestro compromiso de garantizar el acceso equitativo a los derechos y servicios de la seguridad social, fortaleciendo la presencia territorial del organismo y brindando respuestas concretas a las necesidades de la comunidad», sostuvo el Jefe de la UDAI.
La Municipalidad de 9 de Julio invita a participar abierta de una nueva edición de los Juegos Bonaerenses, el programa deportivo y cultural más importante de la provincia de Buenos Aires, que convoca a miles de jóvenes, personas con discapacidad y adultos mayores. Los interesados podrán inscribirse hasta el 15 de mayo inclusive, dando inicio a un calendario que se desarrollará en distintas etapas a lo largo del año. La etapa municipal se llevará a cabo desde el 18 de mayo y se extenderá hasta diez días antes de la fecha fijada para cada competencia regional, según la disciplina. Posteriormente, la etapa regional se disputará entre el 4 de agosto y el 2 de octubre, mientras que la instancia interregional tendrá lugar durante el mes de septiembre. Finalmente, la etapa provincial se desarrollará entre octubre y noviembre, donde se definirán los ganadores de cada categoría. Para acceder a reglamentos, planillas de inscripción y conocer las distintas disciplinas y categorías, los interesados pueden ingresar al sitio web oficial www.juegos.gba.gob.ar Asimismo, los interesados podrán acercarse para recibir asesoramiento e inscribirse de manera presencial en la oficina de cultura y deportes, ubicada en Robbio 322, o en la Dirección de Adultos Mayores, en Balcarce 735.
La Escuela de Ajedrez «Héctor Decio Rossetto», de la ciudad de 9 de Julio lleva adelante distintas actividades. A través del ajedrecista Gonzalo Garabano, se dictan clases de ajedrez abiertas a toda la comunidad, en las instalaciones de dos instituciones diferentes. Las mismas se dictan los martes en Las Nazarenas, ubicado en la intersección de Cavallari y Frondizi, de 17 a 18:30 horas. Por otro lado, los miércoles la actividad se realiza en la sede del Rotary Club de 9 de Julio, en calle Frondizi 939, de 17:30 a 19 hs. En diálogo con los medios de prensa, Gonzalo Garabano explicó «estamos contentos con este proyecto del juego ciencia para los chicos que quieran sumarse, como así también pueden participar personas adultas que hayan practicado alguna vez, o que quieran empezar. Del mismo modo, además del ajedrez, se enseña a jugar damas». En distintos grupos pueden jugar niños desde los 5 años como así también puede sumarse adultos mayores. «Tenemos el apoyo de Rotary Club y Las Nazarenas, que nos dan la posibilidad», Aclaró Garabano que los espacios están destinados por un lado al aprendizaje de manera recreativa, como así también a preparar a quienes deseen participar de competencias de ajedrez. Sin dudas es una propuestas abiertas, sin límites de edad ni experiencia, promoviendo el desarrollo cognitivo y la integración social a través del juego ciencia. Garabano señaló que el ajedrez es «herramienta educativa y terapéutica, recomendada incluso para adultos mayores por sus beneficios en el desarrollo cognitivo». CONTACTOS Aquellas personas interesados en participar de las clases de ajedrez o damas, pueden comunicarse al 2317 538422, para aclarar sus dudas con respecto a la participación o presentarse los días y lugares en los que se realizan las clases.
Finalmente la iniciativa de «9 de Julio Tango y FolKlore» que lleva a cabo una actividad ininterrumpida de 22 años con la danza y Rancho Las Nazarenas, se concretó con una modificación. Se hizo todo el esfuerzo por hacerla en Plaza Italia, pero las inclemencias climáticas con el fuerte viento, impidieron la continuidad al aire libre. El primer encuentro «Patio de Tango y Folklore» del domingo 26 de abril se tuvo que trasladas al Rancho Las Nazarenas. Los organizadores consultaron al público que aceptó este cambio obligado por las circunstancias. Finalmente en el Rancho Las Nazarenas, se pudo realizar el «Patio de Tango y Folklore» con más de cien personas. Fernando Avila y María Laura Capodiferro se mostraron muy conformes con la realización como organizadores, del mismo modo que ocurrió con el público. Además de disfrutar de la música y la danza, degustaron tortas fritas que realizaron los alumnos de «9 de Julio Tango y FolKlore», en una jornada que se inició al aire libre en Plaza Italia a las 15.30 y continuó bajo techo en Las Nazarenas se extendió hasta pasadas las 18.30 horas. «Pasamos una tarde hermosa, había más de cien personas» expresaron los organizadores de «9 de Julio Tango y FolKlore».
3 de mayo de 1930: Falleció Don Eduardo Moledo, un prohombre en la historia de 9 de Julio. Sus dones fueron puestos al servicio de sus semejantes.
3 de mayo de 1933: Fueron abiertas las propuestas presentadas para la licitación de obras del Salón Blanco Municipal. Las únicas dos propuestas ofrecidas fueron, la de José Blotti y «Pagani y Berini», respectivamente, ambos con domicilio en la Capital Federal. Por recomendación del ingeniero Luis Herbín, la obra de «refacción del salón de actos de la Municipalidad y construcción de dependencias en el mismo», fue otorgada a los constructores Pedro Cesar Pagani y Cesar Berini, vinculados comercialmente con algunas empresas constructoras locales.
3 de mayo de 1937: En el Teatro Rossini», fue proyectado el film «Por un sólo desliz», cuyo título original es «Damaged Lives» (entrenada en 1933 y dirigida por Edgar G. Ulmer) con la actuación de Diane Sin-clair, Lyman Williams, Cecilia Parker, George Irving, Murray Kinnell y Marceline Day. Esta función fue organizada en el marco del deno-minado «Ciclo de Cine» o «Velada Cinematográfica» propuesto por la Biblioteca Popular «José Ingenieros». En la oportunidad, el doctor Juan Martín Baztarrica efectuó una introducción a la misma que resultó muy oportuna. «Por un sólo desliz», trataba de un muchacho que, luego de participar en una alocada fiesta y tener sexo con una desconocida, a punto de casarse había contraído una enfermedad venérea, y contagiaba a su futura esposa. A jugar por el protagonismo que, como profesional de la medicina, desarrolló en 9 de Julio el doctor Juan Martín Baztarrica, no cabe duda que, la proyección de esta película, tuviera también un trasfondo preventivo, desde el punto de vista médico, sobre una problemática que también afectaba a la sociedad entonces.
3 de mayo de 1951: Falleció Petrona Aurora Labbé (“Lola”), a los 90 años de edad. Fue una destacada educadora nuevejuliense. Hija de Mercedes Vázquez de Labbé (primera maestra de 9 de Julio), había llegado a estas tierras siendo niña, junto con las tropas fundadoras de Julio de Vedia.