Parte III: Transformación y expansión
El año 1945 marcó un punto de inflexión en la historia institucional. Germán Heriberto Camou asumió brevemente la presidencia, siendo sucedido ese mismo año por José Insúa, quien condujo la entidad hasta 1946. Ese año, Luis Grondona, reconocido comerciante, miembro de la firma propietaria del Bazar «El Siglo», inició una prolongada gestión presidencial que se extendería hasta 1952. Durante este período se produjo una transformación fundamental en la identidad institucional de la entidad.
LA RUTA NACIONAL N° 5: 80 AÑOS DE UNA MISMA CAUSA
Pocos testimonios ilustran con mayor elocuencia la continuidad histórica de la Cámara de Comercio e Industria de 9 de Julio que la comparación entre dos gestos institucionales separados por casi ocho décadas, pero animados por una misma convicción: la de que el desarrollo vial de la región constituye una condición indispensable para el progreso económico y la calidad de vida de sus habitantes. El primero de esos gestos data del 14 de mayo de 1946; el segundo se prolonga hasta el momento mismo en que esta institución celebra su centenario.
El 14 de mayo de 1946, la Unión Comerciantes e Industriales de 9 de Julio dirigió una nota formal al doctor Ricardo Guardo, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación. La nota, suscrita por el presidente Luis Grondona y el secretario Julián Nogales, tenía como finalidad reclamar ante el Poder Legislativo nacional la resolución de un problema que, según consignaba el propio texto, llevaba «desde hace años» pendiente de solución a pesar de las reiteradas reclamaciones de las entidades afectadas. Se trataba de la concreción de la Ruta Nacional Número 5, el camino que une la Capital Federal con la ciudad de Santa Rosa, La Pampa, cuya realización tardaba en concretarse con notorio perjuicio para los intereses de la región.
El documento acreditaba la profundidad y seriedad del reclamo al mencionar, entre los antecedentes de las gestiones realizadas, un extraordinario Congreso organizado alrededor del año 1940 por la Confederación de Entidades Pro-Camino del Oeste, realizado en la propia ciudad de 9 de Julio. Aquel congreso había contado con el auspicio y presencia de destacados funcionarios de reparticiones nacionales, provinciales y municipales, autoridades de los territorios de La Pampa y Neuquén, representantes de la Dirección Nacional de Vialidad, del Congreso de Territorios Nacionales, de la Dirección de Parques Nacionales, de la Confederación de Sociedades Rurales de Buenos Aires y La Pampa, de la Cámara de Comercio, Propiedad e Industria de la Provincia de Buenos Aires, del Automóvil Club Argentino, y la participación de cincuenta comunas y más de setecientas entidades de carácter cultural, social, periodístico, comercial, industrial y deportivo. La magnitud de esa convocatoria, que convertía a 9 de Julio en epicentro de una causa regional de enorme alcance, revelaba el peso específico que la Sociedad había adquirido como articuladora de intereses colectivos que trascendían largamente el ámbito local.
Los argumentos esgrimidos por Grondona ante el presidente de la Cámara de Diputados merecen ser reproducidos en su esencia, pues exhiben una lucidez analítica que no ha perdido vigencia. La Ruta N° 5, sostenía la nota, constituye «un importante instrumento de progreso para una de las zonas más prósperas del país», en tanto impulsará el progreso de una extensa zona de la Provincia de Buenos Aires, acercará a la Metrópoli los pueblos de La Pampa, facilitará el turismo hacia la Patagonia, Neuquén y los Lagos del Sur, promoverá la natural competencia y el mejor servicio de los medios de transporte, e impulsará el desarrollo productivo de la región.
Concluía Grondona con una apreciación de marcada contundencia: «Hay, pues, una urgente necesidad de darle culminación a esta inconclusa obra del oeste, cuya demora está perjudicando notoriamente cuantiosos intereses que retardan la evolución de nuestra rica zona».
La historia, en ocasiones, se repite con una fidelidad que resulta al mismo tiempo instructiva e inquietante. Ochenta años después de aquella nota de Luis Grondona al doctor Ricardo Guardo, la Cámara de Comercio e Industria, Producción y Bienes Raíces de 9 de Julio protagoniza una gestión institucional que guarda con su antecesora una similitud estructural notable. La Cámara ha venido trabajando activamente, junto a otras instituciones locales, en el reclamo por la construcción de la autovía de la Ruta Nacional 5, ahora teniendo a la dimensión de la seguridad vial como fundamento central.

LA NUEVA DENOMINACION: CÁMARA DE COMERCIO E INDUSTRIA, PRODUCCIÓN Y BIENES RAÍCES
En una asamblea extraordinaria celebrada el 27 de noviembre de 1948, se aprobó el cambio de denominación de la Sociedad, que pasó a llamarse «Cámara de Comercio e Industria, Producción y Bienes Raíces» de Nueve de Julio. Esta modificación no fue meramente nominal, sino que respondió al propósito expreso de incorporar formalmente otras actividades económicas , particularmente la producción agropecuaria y los bienes raíces, que habían adquirido creciente relevancia en la vida local. La nueva denominación reflejaba la diversificación económica de 9 de Julio y la necesidad de que la entidad representativa del empresariado abarcara un espectro más amplio de intereses sectoriales.
Paralelamente, en 1939 la institución había trasladado su sede social desde la calle Robbio a la avenida San Martín (denominada Primer Centenario hasta 1950), donde aún existe, edificio antiguo que sería objeto de sucesivas remodelaciones en las décadas siguientes.

LA CELEBRACION DE LAS LAS BODAS DE PLATA
La celebración del vigésimo quinto aniversario de la fundación, en octubre de 1951, constituyó un momento de afirmación institucional y reconocimiento público. Los actos organizados para conmemorar las Bodas de Plata resultaron brillantes según la crónica periodística de la época, reflejando el prestigio alcanzado por la entidad en el ámbito regional.
El domingo 7 de octubre de 1951 se desarrolló un programa que incluyó un oficio religioso en la parroquia local, la colocación de ofrendas florales y placas conmemorativas en el cementerio y el descubrimiento de una placa en el frente del edificio social. Participaron del acto delegaciones de Pehuajó, Carlos Casares, Henderson, Bragado, Chivilcoy, La Plata y otras localidades, lo cual evidenciaba la inserción regional de la Cámara y el reconocimiento que había alcanzado entre entidades pares.
El acto central fue un almuerzo en el «Plaza Hotel» (ubicado en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Bartolomé Mitre) que congregó a más de trescientos comensales, damas y caballeros, en el cual usaron de la palabra Luis Grondona, presidente en ejercicio, Francisco Caldentey, primer presidente de la entidad, Serafín Spina, Ramón Miglierina, Angel Villa y Juan Blassi, presidente de la Cámara de Comercio de la Provincia. Los discursos reivindicaron la trayectoria institucional y destacaron el papel del empresariado organizado en el desarrollo local. La jornada concluyó con visitas a la Usina Eléctrica Popular y a la Fábrica I.M.A.R.A., instalaciones industriales que simbolizaban el crecimiento productivo de 9 de Julio.





















