
El domingo 9 de agosto a las 20:30 hs se presentará “Luz, libreto…acción” en la Biblioteca José Ingenieros, teatro leído y actuado bajo la dirección general de María Belén Bianco.
La función consta de cinco piezas teatrales que, atravesadas por el humor, nos hacen pensar – reflexionar acerca de lo que nos pasa, de las situaciones cotidianas, los obstáculos que se interponen, el sentido de la vida, la realidad misma: una visita inesperada, el amor de una madre a su hijo, un microemprendimiento muy particular, un restaurante donde la atención al cliente es fundamental y una lección… de vida?
“Luz, libreto…acción” es una mímesis de la realidad, nos invita a viajar hacia lo cotidiano a partir del formato de teatro leído y actuado sin dejar de lado los elementos característicos de una puesta en escena: vestuario, utilería, maquillaje, pero esta vez, con libreto en mano.
El elenco está conformado por: Raquel Moore, Jorge Merlo, Clara Forloni, Juan Carlos Mateo, Zoe Formariz, Franco Alaniz, Mabel Pereyra, Gloria Muñoz y Sonia Del Castillo. La dirección general es de María Belén Bianco.
Entradas a la venta por Alternativa teatral o bien comunicándose al 11 23076982 (Belén Bianco).
Este domingo “Luz, libreto…acción”
Efemérides nuevejulienses. Lo que sucedió un día como hoy en 9 de Julio

- 9 de agosto de 1941: Arribaron a 9 de Julio los reconocidos actores Luis Sandrini y “Tita” Merello. En la oportunidad presentaron el sainete “El Cura de San Isidro” en las tablas del Teatro “Rossini”.
- 9 de agosto de 1942: Falleció el sacerdote José Damilano, cura párroco de la parroquia de French.
- 9 de agosto de 1943: Fue creada la Oficina de Identificación Civil y Estadística de 9 de Julio. Al frente de la misma se lo designó a Raúl F. Corti.
- 9 de agosto de 1985: Fue inaugurado el nuevo edificio de Correos (entonces perteneciente a ENCOTEL), ubicado en la esquina de Bartolomé Mitre y Entre Ríos (hoy Arturo Frondizi).
«Municipio Cercano» atendió en la localidad de El Provincial

El programa Municipio Cercano desarrolló su actividad el miércoles 5 de agosto en la localidad de El Provincial, vinculando servicios, asesoramiento y atención personalizada a los vecinos del distrito.
La jornada tuvo lugar en la Delegación Municipal y contó con la participación de distintas áreas del Gobierno Municipal, con el objetivo de facilitar el acceso a trámites, consultas y acciones de promoción comunitaria.
En el marco de la actividad, el área de Educación Vial brindó charlas destinadas a más de 100 estudiantes de los niveles primario y secundario, promoviendo la concientización sobre normas y hábitos seguros en la vía pública.

Asimismo, la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) atendió consultas y reclamos relacionados con las relaciones de consumo, mientras que la dirección de Gestión Ambiental llevó adelante encuentros educativos sobre separación de residuos, reciclado y cuidado del ambiente.
Por su parte, personal de Actividades Económicas y Producción recorrió comercios de la localidad para atender inquietudes de los comerciantes y avanzar con el relevamiento comercial. También se realizaron visitas a instituciones locales con el objetivo de fortalecer el vínculo con la comunidad y actualizar documentación.
Además, se llevó adelante una jornada de vacunación antirrábica para perros y gatos, contribuyendo al cuidado de la salud animal a través de la atención de más de 20 mascotas, mientras que el área de Licencias de Conducir ofreció turnos para renovaciones y capacitaciones para quienes tramitan su primera licencia.
Además, en esta oportunidad la dirección de Políticas de Género y Diversidad Sexual brindó asesoramiento general a los vecinos.
Con esta nueva edición de Municipio Cercano, el Gobierno Municipal continúa acercando sus servicios a las localidades del partido, promoviendo un contacto directo con los vecinos y facilitando el acceso a las distintas áreas de gestión.

130 años de dos jornadas fundacionales: la bendición del templo de Santo Domingo y el nacimiento efímero de la Plaza de la Cruz
Por Héctor José Iaconis.

El 4 de agosto de 1896, en el pueblo de 9 de Julio, que apenas contaba con tres décadas de vida desde su fundación militar en octubre de 1863, fue bendecido el nuevo templo parroquial que, como la capilla que hasta entonces había existido en el mismo solar, seguía bajo la advocación de Santo Domingo de Guzmán. El edificio cuya fachada y torre serían modificados en la década de 1930 y que, con la erección de la Diócesis de 9 de Julio en 1957, habría de convertirse en Iglesia Catedral.
Cuatro días después, el sábado 8 de agosto, otro acto solemne completaba aquella semana fundacional. La colocación de una gran cruz en el centro de la manzana 94, que desde entonces y hasta su desaparición, a comienzos del siglo XX, sería conocida como “Plaza de Cruz”. Se cumplen, en este 2026, ciento treinta años de ambos acontecimientos, ocurridos en el marco de una misión apostólica que recorrió, en jornadas sucesivas, la vida religiosa y urbana de nuestra comunidad.
EL PRIMER TEMPLO
La historia religiosa de 9 de Julio no puede desvincularse de sus orígenes. Fundado el pueblo en octubre de 1863 por el coronel Julio de Vedia, la comunidad debió aguardar casi cuatro años para contar con un templo propio. El 30 de junio de 1867, una comisión presidida por el jefe de la Frontera Oeste, coronel Nicolás Granada, colocó la piedra fundamental de la futura capilla, obra que quedó terminada cuatro meses después. Según la descripción que dejara Buenaventura N. Vita, aquel primer edificio “había sido construido de ladrillos, siendo su techo a dos aguas, cubiertas de tejas francesas, las paredes revocadas interior y exteriormente, el piso de baldosas coloradas francesas, teniendo 15 varas de largo por 6 de ancho”.
Al presbítero Antonio D’Elía, sacerdote italiano designado por el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Mariano de Escalada (pese a que las autoridades del pueblo hubiesen preferido al presbítero Antonio Orzolí), le cupo el honor de bendecir aquella primera capilla, puesta bajo el patrocinio de Santo Domingo de Guzmán, el 4 de agosto de 1868. La parroquia, por su parte, fue erigida canónicamente el 3 de enero de 1871, fecha en que comienza a designársele con esa jerarquía en la primera partida del libro de bautismos.

LA URGENCIA DE UN EDIFICIO NUEVO
El correr de las décadas y el crecimiento de la población hicieron evidente, hacia fines de la década de 1880, que la primitiva capilla resultaba insuficiente y se hallaba en un estado de deterioro considerable. El propio monseñor Mariano Antonio Espinosa, obispo auxiliar de la arquidiócesis de Buenos Aires, había señalado en un informe de 1889 la necesidad de levantar un edificio nuevo.
La respuesta municipal no tardó en llegar. El 15 de febrero de 1890, la Municipalidad de 9 de Julio resolvió sacar a licitación pública las obras de construcción del nuevo templo parroquial, mediante una resolución de cuatro artículos que ordenaba publicar la convocatoria en los diarios “La Prensa” y “La Nación” de Buenos Aires, así como en otros órganos de prensa bonaerenses. Se fijó, además, el 30 de marzo a las cuatro de la tarde como fecha límite para la presentación de propuestas, ajustadas a un pliego de bases y condiciones de treinta y cuatro artículos que había preparado el ingeniero Clerici. Vencido el plazo, el 31 de marzo de 1890 se procedió a la apertura de las únicas dos propuestas presentadas.
LA OBRA SE CONCRETA: LICITACIONES Y ARTÍFICES
Los años siguientes fueron, sin embargo, de avance lento. Recién en 1895 el Ejecutivo municipal licitó la construcción del altar mayor y el púlpito del templo. El 20 de junio de ese año fue aceptada la oferta presentada por Miguel Ferrer, quien se comprometió a ejecutar las obras en un plazo de cinco meses, por un costo de 6.400 pesos. El contrato respectivo fue firmado a fines de ese mismo mes.
Poco después, el 25 de julio de 1895, se resolvió sacar a licitación pública la construcción de un salón de fiestas y otras dependencias municipales, junto con la casa parroquial. El ingeniero Héctor Sibilla, asesor de obras públicas de la Municipalidad, confeccionó los planos correspondientes y un pliego de bases y condiciones de treinta y cuatro artículos, diez de los cuales se referían específicamente a la casa parroquial, que debía contar con varias piezas, un mirador y un comedor con sótano. La adjudicación de estas obras recayó en el constructor Santiago Luchini, cuyo nombre, como se verá, volverá a aparecer vinculado a otro episodio de esta historia: el de las campanas del nuevo templo.
Mientras la obra civil avanzaba, no menos atención requería el equipamiento del futuro templo. Ya en 1895 el párroco había recibido en donación dos viejas campanas que fueron entregadas al fundidor Juan Guglielmini para su refundición. A ellas se sumarían otras dos, de origen y factura distintos: una, obra de un taller porteño, donada por Juan Maguirre; y otra, mandada traer desde Génova, ofrecida por Nicolás L. Robbio, que había arribado al país en el vapor «Auriga» el 4 de agosto de 1894, fecha que, por una singular coincidencia, se adelantaba en exactamente dos años al día de la bendición del templo que habría de recibirla.
La campana donada por Maguirre no estuvo exenta de contratiempos. Presentaba fallas de fundición y una rotura considerable que ponía en riesgo su estabilidad una vez elevada al campanario. Preocupado por el peligro que ello suponía, el cura párroco, presbítero Domingo Brandariz, convocó el 19 de marzo de 1894, cuando el templo aún se hallaba en construcción, a un grupo de mecánicos y artesanos del pueblo (Atilio Ferragutti, Virginio Vanina, José Volta, Juan Maitán, Antonio Tarrella y Antonio Ganzinelli) junto al constructor Santiago Luchini, para dictaminar sobre el estado de la pieza. El resultado de aquella consulta fue, según las fuentes disponibles, desalentador.

EL 4 DE AGOSTO DE 1896: LA BENDICIÓN DEL TEMPLO
A mediados de 1896, cuando los trabajos de construcción tocaban a su fin, el intendente municipal y el presbítero Domingo Brandariz, cura párroco, acordaron designar el 4 de agosto de ese año como fecha para la bendición del nuevo templo. La elección no fue casual; pues, en el antiguo santoral, según el Vetus Ordo entonces vigente, la festividad de Santo Domingo de Guzmán se celebraba precisamente el 4 de agosto, y no el 8, como ocurre en la actualidad desde la reforma del calendario litúrgico posterior al Concilio Vaticano II.
Llegado el día, fue el propio arzobispo de Buenos Aires, monseñor Uladislao Castellanos, quien bendijo solemnemente el nuevo edificio. En la torre del templo recién bendecido fueron colocadas las cuatro campanas cuya historia se ha referido: las dos refundidas por Guglielmini, la donada por Maguirre y la traída desde Génova por encargo de Robbio.
El acontecimiento no se agotó, sin embargo, en la ceremonia de aquel martes. El arzobispo Castellanos había encomendado a su obispo auxiliar, monseñor Mariano Antonio Espinosa, obispo titular titular de Tiberiópolis, la tarea de completar la visita canónica y la misión que él mismo había iniciado.
A la torre del templo recién bendecido estaba destinado, además, un reloj cuya historia merece ser recordada. Había sido donado años antes por Antonio Maya, uno de los primeros pobladores de 9 de Julio y fundador de Carlos Casares, quien deseaba, con ese gesto, dejar su nombre ligado al pueblo de sus afanes y cariños. La donación fue aceptada por la Municipalidad mediante ordenanza del Concejo Deliberante de julio de 1894, que dispuso que la hora oficial del Partido sería, desde entonces, la que marcase aquel reloj, quedando su cuidado y atención a cargo de la comuna, en cuya propiedad quedó incorporado.
Un error en la proyección o el diseño de la torre, sin embargo, condenó al mecanismo a un funcionamiento defectuoso durante años. Según explicó Buenaventura N. Vita, “el reloj nunca pudo marcar la hora exactamente, debido a que para trabazón de la máquina, cuando se construyó la torre, se colocó dos gruesas vigas de hierro en cruz, las que imposibilitaban centrar la máquina, para que pueda mover con igualdad de fuerza las agujas del cuatro cuadrantes”. Ese defecto original recién encontró remedio en 1912, cuando el relojero y mecánico español Ramón Fenoll, radicado el año anterior en la Argentina y afincado en 9 de Julio, fue designado por el intendente municipal Nicolás H. Robbio como “Relojero Encargado del Reloj de la Iglesia parroquial”, con una subvención de treinta pesos.
Fenoll, nacido en Novelda (Alicante) en 1877 y curtido en oficios de mecánica y relojería durante su juventud en la Argelia francesa, logró garantizar la marcha más o menos correcta de aquel mecanismo y sostuvo su cuidado durante más de cuatro décadas.




EL PERFIL DEL TEMPLO PARROQUIAL
Los registros fotográficos conservados del templo bendecido en 1896 permiten reconstruir, con razonable precisión técnica, los rasgos arquitectónicos de un edificio que, como sabemos, no ha llegado hasta nosotros en su fisonomía original. En su fachada y torre objeto de una profunda refacción promediando la década de 1930.
Su lectura, desde la perspectiva de la historia de la arquitectura religiosa, permite encuadrarlo dentro del repertorio neogótico academicista que, hacia el último cuarto del siglo XIX, se difundió con profusión en la arquitectura conventual y parroquial en estas tierras, de la mano de ingenieros y maestros de obra formados en el eclecticismo historicista europeo.
La composición general respondía al esquema de fachada-torre, en la cual el volumen del campanario se erige sobre el eje de simetría de la fachada principal, concentrando en un cuerpo vertical el acceso, la caja de campanas, el reloj público y el remate en aguja.
La torre se organizaba en cuerpos superpuestos y decrecientes, separados por cornisas corridas: un primer cuerpo, macizo, que alojaba el ingreso principal; un segundo cuerpo, con el óculo circular del reloj de torre y un tercer cuerpo, calado por una arcada trilobulada de vanos ojivales, correspondiente propiamente al campanario. Los huecos, sin cerramiento macizo, permitían la propagación del sonido de las campanas. Sobre este último cuerpo se disponía una terraza perimetral protegida, desde la cual se elevaba la aguja piramidal de base octogonal, rematada en una cruz de hierro forjado. En los ángulos de transición entre los cuerpos de la torre y el arranque de la aguja se observan pináculos góticos de remate, elemento decorativo que refuerza la verticalidad del conjunto y que resulta un lugar común del vocabulario neogótico de raíz francesa e italiana.
La portada principal, de acceso a la nave central, se resolvía mediante un gran arco ojival. Un examen más detenido de la portada principal, documentada en una de las vistas frontales conservadas del edificio, permite precisar el tratamiento de su carpintería. El vano se resolvía mediante un arco ojival apuntado de dos centros, ceñido por una moldura corrida a modo de guardapolvo, sin arquivoltas escalonadas ni orden alguno de columnillas.
Bajo el arranque del arco se disponía una tracería calada de tres lóbulos, resuelta en mampostería revocada, que constituye el único elemento propiamente ornamental de la fachada.
La puerta propiamente dicha, de doble hoja, era de madera maciza, ensamblada en tablones verticales sin paneles moldurados ni tallas visibles -solución de carpintería robusta y sobria, más cercana a la tradición de puertas macizas de fuerte función de cierre que a la ebanistería ornamental-, en consonancia con la austeridad general de una manufactura de recursos modestos.
Las dos ventanas que flanqueban el ingreso replicaban, a escala menor, el mismo perfil de arco ojival apuntado, aunque sin tracería en el remate. El intradós era liso y el guardapolvo moldurado se limitaba a enmarcar el derrame abocinado del vano.
Su carpintería, también de madera, consistía en hojas practicables divididas por parteluces y peinazos en una retícula de pequeños paños vidriados, de carácter más utilitario que estético, ajena al calado propio del vocabulario gótico reservado a la portada y más próxima a la carpintería corriente de tipo conventual.
Existían también, conformando una parte de la sacristía y de la casa parroquial, dos volúmenes torreados menores, laterales al cuerpo principal del templo. De altura sensiblemente inferior a la del campanario central y de lenguaje arquitectónico algo más ecléctico.
Uno de ellos, de planta cuadrangular y remate con parapeto almenado, que suelen aparecen en las fotografías tomadas desde la avenida Buenos Aires (hoy San Martín) correspondía con toda probabilidad al mirador de la casa parroquial contigua, cuya construcción, según consta en la documentación municipal, había sido expresamente prevista en el pliego de condiciones de 1895 entre las diez cláusulas referidas a esa dependencia.
Por último, en la vereda del templo existían una verja hornamental, de mampostería y hierro. La misma era llamada «verja de Doña Juana», en referencia a quien donó los fondos para su construcción, Juana Saralegui de Mujica.
LA MISIÓN APOSTÓLICA DE MONSEÑOR ESPINOSA
En esos días de agosto de 1896, monseñor Espinosa, acompañado por los franciscanos José M. Caer y Francisco Cassaretto, el jesuita José Antillac, el pasionista Martín de San Estanislao y el presbítero Francisco Paulucci, cumplió con las exigencias formales de la visita canónica y emprendió una misión apostólica. Predicó, celebró la Eucaristía y administró, junto con los sacerdotes que lo acompañaban, los sacramentos del Bautismo (a 140 personas), la Confirmación (a 2.314 niños) y el Matrimonio (a 20 parejas).
Asimismo, impartió la Sagrada Comunión a 1.620 fieles, de los cuales, según se consigna en la informe de la visita, “340 han sido de solo hombres mayores de edad”, detalle que permite entrever la dimensión social y comunitaria que revistió aquella misión.
LA COLOCACIÓN DE LA GRAN CRUZ Y EL NACIMIENTO DE LA PLAZA
El sábado 8 de agosto de 1896, como acto de conclusión de la misión apostólica, tuvo lugar una segunda ceremonia de significación para la comunidad. En presencia de monseñor Espinosa, fue colocada una gran cruz en el centro de la manzana número 94, delimitada por las avenidas Río Uruguay (hoy Tomás Cosentino), Río Negro (hoy Cardenal Pironio), Tucumán y Jujuy (esta última, actual calle Edison). Desde ese día, la manzana pasó a ser conocida popularmente como “Plaza de Cruz” y fue librada al uso público.
El origen de aquel espacio verde se remonta, en rigor, al trazado original del pueblo. Cuando en 1864 el agrimensor Vaschetti delineó el ejido de 9 de Julio y sus manzanas, había previsto reservar los esquineros de las quintas números 7, 12, 19 y 24 para cuatro plazas públicas, que se sumarían a la plaza principal situada en el centro del radio urbano. Motivos burocráticos impidieron que ese proyecto se cumpliera con exactitud, y para la plaza que debía ubicarse en la intersección de las avenidas Río Negro y Río Uruguay fue destinada, en cambio, la manzana situada enfrente: la 94[1].
No sería, entonces, sino hasta aquel 8 de agosto de 1896, treinta y dos años después del trazado fundacional, que ese terreno recibió, finalmente, un destino público efectivo, sellado por el gesto religioso de la misión apostólica.

UNA FIESTA TRASLADADA: DEL 4 AL 8 DE AGOSTO
Conviene detenerse, por fin, en una precisión cronológica que explica por qué, en la documentación decimonónica aquí examinada, la festividad de Santo Domingo de Guzmán aparece consistentemente fijada en el 4 de agosto, mientras que hoy se celebra el 8. Cuando el papa Gregorio IX suscribió la bula “Fons sapientiae”, en Rieti, el 3 de julio de 1234, canonizando a Domingo de Guzmán, dispuso su fiesta para el 5 de agosto, pues el día 6 (fecha de su muerte) coincidía con la festividad de la Transfiguración del Señor.
Hacia 1558, al otorgarse carácter universal a la advocación de Nuestra Señora de las Nieves, la fiesta de Santo Domingo fue trasladada al 4 de agosto, fecha que se mantuvo vigente durante siglos y que explica por qué el templo nuevejuliense fue bendecido, precisamente, en esa jornada de 1896. Recién tras el Concilio Vaticano II, con la reforma del calendario litúrgico, la festividad pasó definitivamente al 8 de agosto, en coincidencia con la fecha de nacimiento del santo.

PALABRAS FINALES
Ciento treinta años separan a la comunidad nuevejuliense de aquella semana de agosto de 1896 en que, con pocos días de diferencia, fueron consagrados dos espacios de significación bien distinta: el templo que, con el correr de las décadas, se transformaría en Catedral de la Diócesis de 9 de Julio, y una plaza que, pese a su corta vida dejó una huella perdurable en la memoria colectiva del pueblo. Mientras el primero permanece en pie, refaccionado en 1935 y erigido en sede de la Cátedra episcopal en 1957, la segunda se desvaneció bajo el peso de los intereses municipales y, en cierto modo, del progreso material que trajeron consigo las aguas corrientes y la energía eléctrica.
FUENTES DOCUMENTALES
- Archivo de Gestión de la Municipalidad de 9 de Julio. Libro de Contratos Públicos de la Municipalidad de 9 de Julio, nº 1.
- Archivo de la Iglesia Catedral de Santo Domingo, 9 de Julio. Libro de Autos de Visita.
- Archivo de la Curia Eclesiástica de Santo Domingo, 9 de Julio. Caja Parroquia de Nueve de Julio, I, doc. nº 4. Informe de monseñor Mariano Antonio Espinosa al arzobispo Uladislao Castellanos, 31 de agosto de 1896.
BIBLIOGRAFÍA
- Aznar, Henri. Catedral Santo Domingo de Guzmán. Diócesis de 9 de Julio. Centenario 1896-4 de agosto-1996. Inédito. Original en Archivo y Museo Histórico «Gral. Julio de Vedia,» 9 de Julio.
- Bruno, Cayetano. Historia de la Iglesia en Argentina. Tomo XI. Buenos Aires: Don Bosco, 1976.
- Elías de Mascheroni, Juana. Origen y fundación de 9 de Julio. Buenos Aires: Grupo Editor K, 2006.
- Galmés, Lorenzo, y Vito T. Gómez, dirs. Santo Domingo de Guzmán. Fuentes para su conocimiento. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, 1987.
- Iaconis, Héctor José. “Campanas de la Iglesia Catedral: patrimonio histórico y cultural de nuestra comunidad”. Diario El 9 de Julio, 28 de noviembre de 2021. https://www.diarioel9dejulio.com.ar/noticia/133547.
- Iaconis, Héctor José. Historia de la Diócesis de Nueve de Julio. Un acercamiento. Tomo I: Orígenes previos. Creación de la Diócesis. Gobierno pastoral de Monseñor Agustín Herrera (1957-1961). 9 de Julio, 2010. Inédito.
- Iaconis, Héctor José. La Energía Eléctrica en la Historia de 9 de Julio. Una trama de conflictos y armonías. Aproximación al estudio de los orígenes de la energía eléctrica en la ciudad. 1892-1929. La Plata: s.e., 2006.
- Iaconis, Héctor José. “La Parroquia de Santo Domingo de 9 de Julio en el siglo XIX.» Diario El 9 de Julio, 8 de agosto de 2023. https://www.diarioel9dejulio.com.ar/noticia/112135.
- Iaconis, Héctor José. «Una manzana, una historia”. Diario El 9 de Julio, 2 de julio de 2018. https://www.diarioel9dejulio.com.ar/noticia/91811.
- Vita, Buenaventura N. Crónica Vecinal de Nueve de Julio. 1863-1870. La Plata: Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires, 1938.
NOTA
[1] Durante algo más de seis años, la Plaza de Cruz cumplió su función de espacio público, frecuentada por el vecindario en fiestas y conmemoraciones religiosas. Pero, como suele suceder con los nombres y los destinos urbanos, motivos ajenos a su origen habrían de modificar su historia. En junio de 1903, el presidente de la Sociedad Italiana de Nueve de Julio, Ubaldino Lafranconi, solicitó al intendente Rafael Prieto el cambio de denominación de “Plaza de la Cruz” por el de “Plaza Italia”, argumento que el peticionante fundó en la ausencia de un espacio público que recordara a la colectividad italiana, entonces una de las más numerosas entre los inmigrantes radicados en 9 de Julio. El Concejo Deliberante acogió favorablemente el pedido y, por ordenanza del 22 de junio de 1903, la manzana 94 pasó a llamarse oficialmente Plaza «Italia».
El cambio de nombre no implicó, en un primer momento, la pérdida de su función como espacio verde. Wilson Pérez, en su columna “Semblanzas pueblerinas”, publicada en este mismo diario el 19 de abril de 1994, evocaba que la plaza “ofrecía a la vista un hermoso paisaje, […] adornada por hermosos canteros donde ponían su nota de colorido que reconforta y alegra los espíritus”, y que era “muy visitado por el vecindario y, en especial, por la gente del barrio”.
Sin embargo, el destino del predio cambiaría radicalmente a partir de 1904. El 14 de mayo de ese año, el intendente Prieto presentó al Concejo Deliberante el proyecto de construcción del servicio de aguas corrientes, informando que se había efectuado una perforación en los terrenos de la Plaza “Italia”. El 7 de marzo de 1904, el análisis químico confirmó que las aguas extraídas eran potables y aptas para el consumo, lo que determinó que ese predio fuera elegido para levantar la llamada “usina de aguas corrientes”. El servicio quedó inaugurado en septiembre de 1905, con su torre tanque y edificio adjunto construidos sobre buena parte del antiguo terreno de la plaza. La cruz que, desde hacía nueve años, presidía aquel espacio fue retirada entonces “para siempre, sin que pueda conocerse cuál ha sido su destino final”.
En la parcela contigua, sobre la esquina de Río Negro y Jujuy, se levantó además el edificio de una usina eléctrica, librado al servicio en 1913. Ese mismo año, el intendente Nicolás H. Robbio procuró vender el terreno que ocupaba la usina a las empresas A. Parcus y Cía. y Duhnkrach, Nellen y Cía., argumentando ante el Concejo Deliberante, el 22 de abril de 1913, que si bien el plano oficial reservaba esa manzana para plaza pública, “esta nunca se formó y no fue por lo tanto entregada al uso público”. Esta afirmación que, cabe señalarlo, desconocía tanto los antecedentes de 1896 como la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, que declaraba inenajenables a las plazas públicas por su condición de bienes del Estado. Los concejales, no obstante, autorizaron la venta y derogaron la ordenanza de 1903, retirándole a la manzana 94 su condición de plaza.
Proveedores Municipales: actualización anual de registros

La Municipalidad de 9 de Julio, a través de la Subsecretaría de Compras, informa a sus proveedores que se encuentra vigente el proceso de actualización anual de los legajos correspondientes al ejercicio 2026.
El requerimiento tiene carácter obligatorio únicamente para aquellos proveedores que aún no hayan realizado la actualización durante el presente año.
En caso de haber presentado la documentación correspondiente al período vigente, no será necesario efectuar una nueva presentación.
Los proveedores deberán completar la documentación respaldatoria de acuerdo con su condición fiscal y comercial:
Comercios (con local de venta al público, depósito o taller):
Habilitación municipal vigente.
Personas físicas:
Formulario 1 (adjunto).
Constancia de inscripción en ARCA.
Constancia de ARBA o Convenio Multilateral CM05 con acuse de recibo, según corresponda.
Formulario 35 certificado por entidad bancaria, únicamente en caso de solicitar modificación de la cuenta de pago.
Habilitación del Ministerio de Salud, si corresponde.
Personas jurídicas:
Formulario 1 (adjunto).
Estatuto social.
Última acta de designación de autoridades.
Constancia de inscripción en ARCA.
Constancia de ARBA o Convenio Multilateral CM05 con acuse de recibo, según corresponda.
Habilitación del Ministerio de Salud, si corresponde.
Profesionales:
Formulario 1 (adjunto).
Constancia de inscripción en ARCA.
Constancia de ARBA.
Formulario 35 certificado por entidad bancaria, únicamente en caso de solicitar modificación de la cuenta de pago.
Plazo de presentación
La documentación deberá ser presentada dentro de un plazo de 60 días corridos a partir de la recepción de la notificación, en la Oficina de Compras y Contrataciones, ubicada en calle Libertad 934.
Ante cualquier consulta, los proveedores podrán comunicarse con la Subsecretaría de Compras mediante
los siguientes canales:
Correo electrónico: [email protected]
Teléfono: 02317-610000 (interno 139)
MUNA de UNICEF Argentina: 9 de Julio participó de un encuentro

La secretaria de Desarrollo Comunitario, María Márquez, junto a la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, Dra. Juliana Langoni, representaron al Municipio de 9 de Julio en el Encuentro de Comienzo del Autodiagnóstico MUNA (Municipio Unido por la Niñez y la Adolescencia), realizado este martes 4 de agosto en la sede de UNICEF Argentina, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La actividad marcó el inicio del proceso de autodiagnóstico para los 37 municipios bonaerenses que se incorporaron a la iniciativa durante 2026, impulsada por UNICEF, el Grupo Pharos y el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
Durante la jornada, de modalidad híbrida, se presentó la metodología de trabajo del programa y las herramientas que permitirán a cada municipio relevar la situación de niños, niñas y adolescentes en su territorio, con el objetivo de diseñar políticas públicas basadas en evidencia y adaptadas a las necesidades locales.
Entre los principales ejes abordados se destacaron la presentación del formulario de autodiagnóstico, el ciclo de apoyo técnico que brindarán UNICEF y Grupo Pharos, el intercambio de experiencias entre municipios y la promoción de la participación adolescente para que las voces de los jóvenes sean incorporadas en la planificación de las políticas públicas.
La apertura estuvo a cargo de Sebastián Waisgrais, especialista de Inclusión Social y Monitoreo de UNICEF; Natalia Lima, referente MUNA del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la Provincia de Buenos Aires; y Mercedes Palmas, del Grupo Pharos.
MUNA (Municipio Unido por la Niñez y la Adolescencia) es una iniciativa de UNICEF que busca fortalecer las capacidades de los gobiernos locales para garantizar los derechos de niñas, niños y adolescentes. A través del acompañamiento técnico y la planificación participativa, el programa impulsa la implementación de políticas públicas integrales que mejoren las condiciones de vida de las infancias y adolescencias.
Entre sus principales objetivos se encuentran fortalecer los sistemas locales de protección de derechos, mejorar el acceso a servicios de salud, educación y protección social, promover entornos libres de violencia, impulsar la inclusión y la equidad, y fomentar la participación activa de adolescentes en la toma de decisiones que los involucran.
Teatro de Cáritas: se estrena «Cualquiera puede ser un asesino»

No hay más tiempo de espera. Llega el esperado momento del debut del Grupo de Teatro de Cáritas 9 de Julio en la 37ª Temporada de «Agosto a Todo Teatro». La comedia «Cualquiera puede ser un asesino» se estrena este sábado 8 de agosto desde las 21.15 y el domingo 9 de agosto se presentará la segunda función en la Sala del Teatro Rossini. Están a la venta las entradas a beneficio de instituciones locales.

Se trata de una propuesta que entrelaza magistralmente el suspenso y el humor, garantizando un sinfín de risas y entretenimiento para toda la familia.
El jueves 6 de agosto se llevó a cabo el ensayo general (sin público), para ultimar los detalles, bajo la Dirección de Eduardo Bonoldi. Todo funcionó a la perfección y se espera que los espectadores disfruten de una comedia entretenida de principio a fin, que los va a divertir.
ELENCO, POR ORDEN DE APARICION:
Simón: Sergio Pignataro; Enrique: Sergio Carassai; Margarita: Florencia Bravo; Beatriz: Natalia Poggi; Noemí: Bibiana Di Sario; Dupont: Matías Alzua; Julio: Gustavo Falco; Oficial Castillo: Carlos Del Castillo e Inspector Hilario: Martín Bonafina.
INSTITUCIONES BENEFICIADAS
A través de la venta de entradas para «Agosto a Todo Teatro» con la recaudación se benefician alrededor de 20 instituciones locales.
– Sábado 8 de agosto (Estreno): Hogar Nazareth, E.E. Técnica Nº 2 y EES Nº 10 René Favaloro.
– Domingo 9 de agosto: CEF Nº 101 y Capilla Sagrada Familia.
Las funciones continuarán hasta el 5 de septiembre.
CARBAP: Pablo Ginestet es el nuevo presidente, con las mismas premisas

Días pasados la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa conformó la nueva Mesa Ejecutiva y Administrativa para conducir los destinos de la entidad durante el período 2026-2028.
El Consejo Directivo eligió como presidente a Pablo Ginestet, quien se desempeñó en el último período como Secretario de CARBAP y anteriormente como prosecretario entre 2018 y 2020 y vicepresidente primero entre 2020 y 2022.
El presidente saliente de CARBAP Ignacio Kovarsky expresó “Quiero agradecer a todas las rurales que acompañaron esta gestión, a sus dirigentes y delegados al Consejo Directivo. Siempre es sano , renovar y alternar la conducción de la entidad, al menos así lo entendemos en CARBAP”.
“Continuaremos trabajando bajo las mismas premisas pero con nuevas y jóvenes incorporaciones, que aportan nuevas ideas, miradas y energía. Nuestro compromiso con las rurales y los productores de Buenos Aires y La Pampa sigue intacto.
Seguiremos recorriendo y abordando los problemas, inquietudes y desafíos que hemos trabajado hasta ahora” dijo Pablo Ginestet, flamante presidente de CARBAP para el período 2026-2028
Al mismo tiempo ingresaron cuatro nuevos miembros a la Mesa Ejecutiva, los dirigentes Sergio Melgarejo ( Sociedad Rural de San Cayetano) , Alejandro Reinoso (Asociación Rural de Chascomús) , Mariano Moro (Sociedad Rural de Adolfo Alsina) y Santiago Alem (Sociedad Rural de Olavarría) en reemplazo de Hernán Silva (Sociedad Rural de La Plata) – quien cumplió funciones de vicepresidente 1 , Patricia
Susana Iglesias (Sociedad Rural de Bolívar) quien cumplió funciones de
vicepresidente 3, Sebastian Sofia (Sociedad Rural de Chacabuco ) quien cumplio
funciones de prosecretario y Santo Rosati (Sociedad Rural de General Lavalle) quien
cumplió funciones de protesorero
La mesa directiva de CARBAP quedó constituida de la siguiente manera:
MESA DIRECTIVA DE CARBAP 2026-2028
Presidente, Pablo Clemente Ginestet (Asociación Rural de Henderson)
Vicepresidente 1, Sergio Alejandro Melgarejo (Sociedad Rural de San Cayetano)
Vicepresidente 2, Julio Marcelo Rodriguez (Asociación Agrícola Ganadera de La Pampa)
Vicepresidente 3, Fernando Ferrari (Sociedad Rural de Lobos)
Secretario, Ignacio Kovarsky Arambarri (Sociedad Rural de Trenque Lauquen)
Prosecretario, Mariano Agustin Moro (Sociedad Rural de Adolfo Alsina)
Prosecretario, Alejandro Reinoso (Asociación Rural de Chascomus)
Tesorero, Carlos Miguel Bilbao (Sociedad Rural de Guaminí)
Protesorero, Santiago Alem (Sociedad Rural de Olavarría)
CARBAP NACIDA HACE 94 AÑOS EN 9 DE JULIO
Días pasados se cumplió el 94º aniversario de CARBAP. El 31 de julio de 1932 quedó constituida la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa, tras una asamblea realizada en la ciudad de 9 de Julio en la cual participaron las diez Sociedades Rurales que fundaron la entidad.
Sociedades Rurales participantes en el inicio: Ayacucho, Mar del Plata, Azul, Balcarce, Tandil, Bolívar, Trenque Lauquen, Juárez, 25 de Mayo y 9 de Julio.
La Confederación fue creada en el contexto de la crisis mundial del año 1930 que repercutió profundamente en nuestro país. Como consecuencia de la misma, se paralizaron las transacciones internacionales afectando seriamente la colocación de excedentes agropecuarios argentinos en el mercado internacional.
Los productores de Buenos Aires y La Pampa crearon entonces la Confederación con el objetivo de generar una entidad gremial que reflejase las necesidades y el pensamiento de quienes día a día se relacionan con la actividad agropecuaria.
Gran festejo del Club Norumbega en su Centenario

El Club Social y Deportivo Norumbega, fundado el 1º de agosto de 1926, celebró el Centenario de vida institucional. El mismo día sábado tuvo lugar una cena en el Salón de la Sociedad Rural de 9 de Julio. Los asistentes disfrutaron de un variado y de un momento muy agradable con baile. Se organizó en la ciudad para evitar inconvenientes con el camino ante la probabilidad de lluvia.
El Club de la localidad de Norumbega cuenta con una actividad social. El primer fin de semana se enero organiza la Fiesta de la Milanesa y el último fin de semana de septiembre se organiza la Fiesta de la Jineteada (en 2026 será la Nro 17). A lo largo del año se organizan cenas y bailes. A nivel deportivo (fútbol) no tiene actividad.
El actual Presidente del Club Norumbega es Martín Cellotto, integrante de una familia ligada a la institución. Angel Cellotto (abuelo) y Rogelio Cellotto (padre), pasaron por distintas comisiones.
Martín Cellotto comentó «el club es un legado familiar, lo mismo para toda la gente que está en la comisión con gente con raíces en Norumbega».
«Decidimos organizar la Cena para celebrar el Centenario del Club porque cien años no es poca cosa», expresó el actual presidente del CSyD Norumbega Martín Cellotto.

PRIMERA COMISION DEL CLUB NORUMBEGA
Presidente: Justo Giménez. Vicepresidente Amadeo Rius. Secretario: Juan A. Lineras. Pro secretario: Agustín Mascaró. Tesorero: Domingo Botini. Protesorero: Antonio Serrano. Vocales: Amadeo Botini, Raúl Urteneche, Miguel Mascaró, Fernando Galañena, Delfor Reinoso, Pedro Gatón y Juan Beltrán. Revisores de cuentas: José Beltrán y Juan Piat.




