
La comunidad católica de 9 de Julio, al igual que en distintas partes del país y del mundo, transita la Semana Santa con una programación de oficios que se extienden desde el Jueves Santo al Domingo de Pascua. El jueves 2 de abril, denominado litúrgicamente Jueves Santo de la Cena del Señor, la jornada se inició a las 10.30 hs. en Catedral Celebración con niños de la Ultima Cena y Lavatorio de los pies, en Catedral.
A las 19 horas con el Monasterio “San José” de Hermanas Carmelitas, tuvo lugar una de las celebraciones y a las 20:30 horas, tuvo lugar la Misa Solemne de la Cena del Señor con el lavatorio de pies, celebración que se realizada en la Sociedad Rural de 9 de Julio en comunión con la Pascua Joven. Seguidamente, desde las 22 hasta las 00 horas, en la Iglesia Catedral, Adoración Eucarística.

El viernes 3 de abril, Viernes Santo de la Pasión del Señor, es jornada de ayuno y abstinencia para los fieles. A las 10.30 horas se desarrolló el Vía Crucis con Niños, en el paseo ubicado en Acceso Presidente Perón con la participación de niños de catequesis.

A las 17 hs está prevista se llevará a cabo la solemne celebración de la Pasión del Señor en la Iglesia Catedral. Por la noche, a las 21:30 horas, partirá el Vía Crucis Viviente desde la Cruz ubicada en la intersección de Av. Cardenal Pironio y Acceso Presidente Perón, con destino a las instalaciones de la Sociedad Rural.
SABADO SANTO
El sábado 4 de abril, a las 10.30 horas está prevista la Bicicleteada de Pascua partiendo desde la Iglesia Catedral.
el Carmelo convocará a los fieles a las 19 horas. A las 20 horas, la Iglesia Catedral será escenario de la solemne Vigilia Pascual, rito con el que la comunidad aguarda el amanecer de la Resurrección.
DOMINGO DE PASCUA
El domingo 5 de abril, Domingo de Pascua de Resurrección, la programación contempla cuatro momentos de celebración: a las 9 horas en el Carmelo; a las 10:30 horas en la Catedral; a las 17 horas en el Santuario de Fátima; y, finalmente, a las 20 horas, la Misa Solemne de Pascua en la Iglesia Catedral, que constituirá el acto culminante del programa de Semana Santa.
Estos días poseen, para la comunidad católica, una profunda significación espiritual, en los que la liturgia propone un camino de reflexión, fe y renovación, en el corazón mismo de la tradición. Estas celebraciones, en su conjunto, constituyen el corazón del año litúrgico para la fe cristiana.




