26 octubre 2021

Raúl Alberca

EL PATRIARCA DE LOS FERROVIARIOS

alberca

* Siendo niño comenzó a henchirse de la vida y la actividad ferroviaria.
* Contaba apenas dieciocho años cuando comenzó su carrera, la cual más tarde complementó como maquinista.
* Desde 1990 se encuentra a cargo del Museo Ferroviario de Patricios, localidad donde vive y en la cual trabajó.
* Además de los amplísimos conocimientos acerca de la mecánica de los trenes y de su historia, así como del pasado de su localidad, posee una personalidad sumamente generosa que se brinda a todas las personas, sean niños o adultos, para permitirles conocer el mundo de los ferrocarriles que tanto le cautiva.
* Con sus activos 97 años, es un ejemplo de vida.

Quien visita la localidad de Patricios, no puede dejar de concurrir al Museo Ferroviario, un espacio que invita a dejarse seducir por la historia de ese medio de transporte que tanto signara el progreso de las comunidades. De hecho, quien se disponga a recorrer la sala de exposición del Museo recibirá la guía de quien se encuentra a su cargo, Raúl Alberca.
Ferroviario de profesión y profundo conocedor de los distintos procesos históricos que entretejen el pretérito de los ferrocarriles en la Argentina, deja aflorar de forma inmediata los más minuciosos detalles sobre la temática, que domina con profusión.
Nacido en Carlos Tejedor, del matrimonio conformado por Manuel Alberca y Petra Manso, hogar en el cual nacieron otros cinco hermanos (Enrique, Eduardo, Alberto, Manuel y Orlando), siendo niño comenzó a sentir de cerca la vida ferroviaria. Cuando Raúl nació su padre se hallaba cerca de esa ciudad, desempeñándose como guardabarreras.
Contaba apenas dos años cuando su padre fue trasladado a la ciudad de Mercedes, donde permaneció alrededor de cuatro semestres, hasta que debieron afincarse en la localidad de Asturias.
Las primeras letras las aprendió en la escuela de la localidad de Patricios. Más tarde, prosiguió estudios comerciales en el Colegio Mixto Cosmopolita y Academia Comercial “Sarmiento”, que dirigía el maestro Elías Cabrerizo y la cual se hallaba incorporada a la Academia Mercantil “Fossa” de Buenos Aires.
Posteriormente, en la estancia “San Bernardo”, establecimiento que había sido propiedad de Pagés, donde se ocupaba de las tareas contables.

EL FERROCARRIL
Al arribar a la edad de dieciocho años fue incorporado al personal temporario de la empresa ferroviaria Compañía General Buenos Aires, donde, al principio, se ocupó de realizar relevos de cambistas en distintas estaciones. Por entonces, también le cupo desempeñarse en la estación de 9 de Julio de ese ramal, cuyo personal estaba integrado por los señores Ezeiza (jefe), Ferrer y Martínez (auxiliares), Juancito de la Trocha y la señora de Parente (guardabarreras), y el señor Parente (controlador). Luego, durante cerca de cinco meses, pasó a la estación de Abel, en el Partido de Lincoln, donde fue el último de los cambistas que trabajaron en ese lugar.
Su carrera como ferroviario se vio interrumpida, muy brevemente, cuando fue llamado a relazar el servicio de conscripción militar. El 20 de noviembre de 1942, Raúl Alberca obtuvo la primera baja y ocho días después asistió a rendir exámenes en la ciudad de Buenos Aires para ingresar como aspirante a maquinista ferroviario.
Destinado a la estación de Patricios, trabajó varios años como aspirante hasta producida una vacante para encargado de depósito de locomotoras en la estación de General Villegas, cargo que comenzó a desempeñar en 1947.
Un año más tarde le fue conferida la clase de foguista con destino en la base de Patricios. Al ser nacionalizados los ferrocarriles, los empleados entraron en rotación con el ferrocarril del Estado, y dada la antigüedad que poseía tres ferroviarios de Patricios –Mateo Servera, Ricardo Guiet y Alberca- les fueron adelantados los exámenes que debían rendir para ser maquinistas. Durante cinco meses debieron prepararse, y estudiar hasta lograr el dominio necesario que les permitió obtener un buen resultado en las evaluaciones.
De este modo, desde 1949, Raúl Alberca, obtuvo la categoría de maquinista, carrera que desarrolló hasta 1976.

EL MUSEO FERROVIARIO
El 19 de octubre de 1990 fue fundado en Patricios, el Museo Ferroviario. Raúl Alberca fue su impulsor y alma madre. Desde entonces, se encuentra a cargo del mismo, al cuidado de los importantes objetos allí conservados, entre los que se encuentran: una mesa de señales con los tableros reglamentarios, un tablero para estudios de períodos de vapor; un lubricador Detroit (que aceita válvulas y cilindros), una maqueta de locomotora de 1940, un motocompresor de doble efecto, inyectores para alimentar agua a la caldera, vidrios niveles para observar la parte superior de la caldera, sistemas de suspensión de una locomotora a vapor y un tablero de circuitos eléctricos de máquina Diesel; además de láminas y fotografías.

LA FAMILIA
Quien nos ocupa contrajo matrimonio con Angela Josefina Almirón, de cuya unión nacieron dos hijas: Nélida Esther Alberca, docente y ex directora de la Escuela Nº 24 de esta ciudad; y Norma Irene, también docente. Ellas le han dado la alegría de seis nietos.

PALABRAS FINALES
Aún en su avanzada edad, Raúl Alberca sigue con el juvenil impulso de crear y trabajar con energía. Si vida, dedicada de lleno a la labor ferroviaria le permitió un sinnúmero de gozos y alegrías. Su trayectoria es hoy un diáfano ejemplo, digno de ser imitado.

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