27 septiembre 2021

Reclamos de Unión de Usuarios Viales

RUTA5-14Después del pedido de informe cursado por varios Honorables Concejos Deliberantes de la región en las primeras semanas del mes actual, en correlación a los reclamos que viene realizando, la Unión de Usuarios Viales, se hizo pública una carta abierta al Sr. Gobernador Daniel Scioli para que se concreten efectivamente las obras viales anunciadas, y algunas licitadas en alguna de sus etapas. Aclaran que si no hay respuesta ni audiencia, como se solicitó un mes atrás, se hará una protesta frente a la Gobernación.

Entre las críticas, la UDUV emitió un comunicado donde explica que año a año se repiten obras y fondos, pero finalmente se aplica menos de la mitad y se prorrogan o suspenden estos proyectos, que para algunas ciudades o pueblos son cruciales. Ejemplifican con la nunca avanzada licitación del tramo Daireaux-Guaminí de Ruta 65, la suspensión del acceso Henderson – Ruta 65, el atraso de la Ruta del Cereal (que ya lleva más de 5 años y no se inició la pavimentación), la falta de mantenimientos de accesos a localidades rurales, la ausencia de obras en Rutas 60,50,85 y 70, y la necesidad de urgentes obras en Ruta 86 y 74, de las que se confió la pronta licitación de la licitación; y la finalización de la obra en Ruta 6, donde apenas un tramo se terminó. Esto es sin dudas, parte de las demandas a la cartera bonaerense; sin incluir viejos reclamos que corresponden a las Rutas Naciones, varias de las cuales requiere una conversión vial en Autovías.
CRITICAS DE LOS  ANUNCIOS DEL GOBERNADOR SOBRE OBRAS
En la inauguración de las sesiones legislativas del mes pasado, el Gobernador exaltó “la gran inversión en infraestructura vial”, y refirió a cifras brutas del inmenso territorio; infiriéndose insignificancias (los 571 millones en rutas del interior, cubre menos del 20 % de la infraestructura demandada, siendo por ejemplo esa cifra equivalente a tan solo 4 veces lo necesitado para repavimentar el tramo Daireaux- Guaminí de Ruta 65) y de presupuestos  que en parte son repetidos de años anteriores, sin plasmarse en obras de larga data. Por consiguiente, en los ejemplos de rutas, apenas se pudo citar la Ruta provincial 6 (de Berisso-La Plata hasta Zárate-Campana, por 180 kilómetros), que recién comienza, después de 10 años de promesas y gran cantidad de accidentes fatales.
También habló de grandes autopistas exaltando la Autopista Buenos Aires – La Plata, que ya está construida y solo se adicionará en esa obra anunciada un carril extra de circulación.
La UDUV recalcó que hay grandes, pero pocas autopistas, de antaño y la mayoría bajo la órbita nacional. A su vez, se recordó que las 4 grandes  obras solicitadas de Autovía en Rutas Nacionales 3, 5, 7 y 8 solo condicen con grandes anuncios, pero nunca se efectivizó ningún tramo de más de 50 kilómetros, sobre más de 700 kilómetros solicitados como prioritarios.
En torno al anuncio de caminos rurales, donde el gobernador destacó una gran inversión, la UDUV realizó un recuento detallando las condiciones de aislacionismo de muchos pueblos rurales durante 2012, donde hubo una inundación muy prolongada, y las obras no llegaron nunca, pese a proyectos y pedidos. Valga recordar los anuncios de la otrora Ministra de Infraestructura Cristina Alvarez Rodríguez sobre que iba a realizarse el acceso asfaltado a Magdala (partido de Mones Cazón); o la promesa de pavimentar el camino de acceso a Ruta 65 desde Henderson; el proyecto de pavimentar el asfalto a Bellocq (C. Casares); las incumplidas promesas de ejecución de obras en la ruta 41, o la inconclusa Ruta 60 en Huanguelén, que además está en pésimo estado, siendo éstas, reflejo de las rutas de la Provincia.
En Julio de 2013, hasta el entonces  Director Vial Ricardo Curetti pidió ayuda a los  municipios de Zona Vial VIII, en reunión celebrada a puertas cerradas en Daireaux, pero donde participó la UDUV.
A ello, agregarle la falta de las obras de alcantarillados de Rutas que se interponen al drenaje superficial y freático, generando diques de inundación y hundimiento de cinta asfáltica, agravados con el paso del transporte  pesado. Así por ejemplo, se generan gigantes “palanganas de agua” durante los días de lluvia, desviando a los automovilistas a la banquinas, con derivaciones que se materializan en accidentes de tránsito.
No hay tal gran inversión vial en los años recientes; ni una ruta nueva se ha pavimentado en 10 años. El ejemplo más emblemático, como es el caso de la “Ruta del Cereal”, en su tramo Mones Cazón – Salazar; o los proyectos de decir y no hacer que se emitieran desde 2009 en la zona de Pergamino, Colón y Necochea, ponen a la luz la postergación a la que se suman obras menores, como rotondas, dársenas y nuevas banquinas, tal como se visibiliza en las rutas 85 (Salliqueló) y 86 (Henderson).
De haberse iniciado al menos alguna obra, no hubiera existido la demanda de recurrir en 2012 al Ejército Argentino para comunicar decenas de pueblos aislados por el agua.
Paradójicamente donde no se empezaron obras o se pararon, se observa un gran despliegue de publicidad oficial, tal como “Vamos a la Playa”, por parte de la Provincia; o a nivel nacional “La Nación aquí también crece”; entre otras estructuras costosísimas que se montan a veces en cruces o rotondas en las que no está el financiamiento correspondiente.
MENSAJE DE LA UDUV A MODO DE REFLEXION
Desde la UDUV y la gran cantidad de organizaciones civiles que luchan para que se aplique el presupuesto íntegramente a las mejoras de autopistas, rutas, accesos y caminos de los órdenes nacional y provincial, creemos que la dialéctica discursiva y la lógica de exhibir anuncios repetidos, con cifras globales (que son geográficamente poco proporcionales) y ejemplos muy acotados (como si en todo el territorio se plasmara idénticamente), es una manera de camuflar la realidad, decorando la misma con el fundamento que el Estado provincial cuenta con financiamiento propio del Fondo Fiduciario Vial (creado por Ley 14.393 e implementado por el Decreto 129/13). Esos fondos desburocratizan la mecánica de transferencia de recursos, pero no garantizan más:
–          Políticas de prevención y seguridad vial.
–          Autopistas, rutas, accesos y caminos nuevos.
–          Autofinanciamiento, con rutas inteligentes.
–          Políticas integrales, de largo plazo y con mirada federal a todo el territorio.
Exhortamos así,  una vez más a los responsables de generar, financiar y aplicar fondos viales en nuestra infraestructura, vital para prevenir accidentes. De hecho, todavía queda pendiente la respuesta al pedido de audiencia efectuado el pasado 24 de Enero al Gobernador Daniel Scioli, quien al cabo de todo el verano no visitó la mayoría de las zonas interiores de la provincia, algunas no conocidas oficialmente y que esperan responder a viejas postergaciones; en regiones donde precisamente la recaudación fiscal incrementó más del 100% en sus períodos de gestión, contrariamente a la escasa cantidad de nuevas obras
NUEVO PEDIDO DE AUDIENCIA:
Al Sr. Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Don Daniel Scioli:                                                              De nuestra mayor consideración, en calidad de Usuarios Viales del territorio bonaerense hacemos llegar nuestra inquietud, y a la vez, queremos solicitar a Ud. un informe pormenorizado de las obras viales concluidas en cada año de su gestión de gobierno, habida cuenta que no se visibiliza una concreción superior a la cuarta parte de lo anunciado oficialmente, contemplando los plazos fijados.
En tal sentido, fundamos nuestro pedido en los siguientes considerandos:
Año a año, opera la lógica de exhibir, a través de grandes anuncios oficiales, la cifra bruta de lo estipulado en obras viales, que al completarse el ejercicio no se materializan la mayoría de ellas en licitaciones efectivas; y en aquella menor parcialidad que si lo hace, su plazo de ejecución se dilata y suele contar con intermitencias, dada la morosidad en torno al giro de fondos a empresas contratistas. Esto se verifica a su vez, con la reiteración de anuncios de obras, de un año a otro, inculcando al colectivo social una gran inversión que no es tal (como los más de 500 millones de pesos que se publicitaron el corriente mes, dando a entender que se extenderá a más de 70 municipios), mientras subyacen postergaciones de mantenimiento vial en rutas construidas hace más de 30 años, sin contar que no se ha pavimentado una sola en más de 20 años en regiones interiores tales como Zona Vial VIII.
·         Existieron, además de anuncios explícitos, presupuestos viales (dentro de las arcas disponibles del Ministerio de Infraestructura), que al consumarse el año, al no hacerse efectiva la licitación, quedaron como excedentes sin derivarse a múltiples requerimientos del ámbito en cuestión (mantenimientos de banquinas, reposición de carteles, mejoras de caminos provinciales no pavimentados, construcción de alcantarillas, entre otros), incluyendo adquisición de maquinaria para dotar a cada Zona Vial de un parque automotor capaz de conceder autarquía propia en materia de ejecución (sin depender siempre de la poco efectiva lógica licitatoria, que además exhibe una lentitud de concreciones). Estamos así, ante un Estado intermediario, con respuesta parcial a las demandas, tardío para concretar sus obras y sin poder efectivizar nada en algunas de las que año a año se las anuncia oficialmente, sin dar informe justificando su nulidad o postergación.
·          Al citarse recurrentemente el Fondo Fiduciario Vial, creado por Ley 14.393 e implementado por el Decreto 129/13, como fuente sustentadora para financiar obras viales, se limita y crea interdependencia a arcas que están sujetas a porcentuales parciales y con altibajos ligados a algunas contribuciones tributarias, siendo que se trata de un ámbito estratégico que debiera estar respaldado en función de sus necesidades y no de los aportes disponibles, que exceptúan además importes de usuarios viales que tienen otros destinos. Existe por ejemplo una contribución efectiva superior al 240 % en materia impositiva por parte cada titular de automotores radicados en la provincia (simultáneamente, en el mismo lapso de 6 años, en rutas se incrementó menos del 100 %), más importes grabados en combustibles, neumáticos, multas de tránsito y otros; y que no se destinan íntegramente al Fondo Vial, ni tampoco se rinde explícitamente su derivación.
·         Comprendemos la inmensidad geográfica de la provincia, y la entera postergación de obras viales de sus antecesores, pero al transcurrir cada ejercicio, pese a lo inculcado como anuncio de fondos que se proyectan destinar, se verifica una ausencia del Estado en rutas y caminos de zonas muy interiores; coincidentemente las más distantes de puertos o grandes urbes industriales (receptoras de materias primas), que son a la vez las más carentes de servicios ferroviarios y las que aportan per cápita más al fisco provincial y nacional. Es decir, zonas donde mayor contribución tributaria y producción a movilizar existe, pero casi sin vías de comunicación, quedando en ocasiones aisladas como aconteció en 2012, al prolongarse más de 6 meses inundaciones sobre decenas de poblaciones donde presuntamente se contaría con al menos una ruta de acceso, como por ejemplo sucedió con la localidad de Salazar (partido de Daireaux), que tras la inauguración simbólica de la cual Ud. participó en 2008 (“Ruta del cereal”), nunca se pavimentó un solo kilómetro.
En este marco, solicitamos a Ud., y de ser necesario, a través de un proyecto tratado por la Legislatura Bonaerense, tenga a bien:
Incluir al inicio de cada ejercicio, a instancias inmediatas al nuevo presupuesto, diagnóstico de las rutas y caminos provinciales; y proporción de fondos destinados a cada una y sus áreas geográficas alcanzadas; evitando cifras brutas a una generalidad relativizada.
–    En el informe de cada presupuesto, especificar las fuentes de financiamientos provenientes de usuarios viales, sin atomizar los montos en las limitaciones fijadas por el Fondo Fiduciario Vial.
–   Elevar anualmente, al cabo de cada ejercicio, una nómina de obras viales no iniciadas y otras no concluidas, pero en ejecución (ambos casos, desprendido de lo anunciado oficialmente), en relación al año presupuestado.
–          Especificar del anterior informe, fondos excedentes de la no concreción de licitaciones u otras causas.
–  De existir excedentes del presupuesto vial, como viene aconteciendo en los últimos 6 años, destinos especiales o extraordinarios que se pueden hacer en bien de las demandas viales, que al ser de menor prioridad no habían sido contempladas en primera instancia (durante el anuncio o licitación desierta).
–   Coparticipar fondos excedentes (licitaciones frustradas) a cada zona donde la obra no se efectivizó, dando la opción de que la Zona Vial  de asiento, conjuntamente con los Municipios de incumbencia puedan suplir la licitación desierta con maquinarias y personal propio, en pos de la concreción de los proyectos. Petición sobre la cual subyace una demanda prolongada en el tiempo, como es el caso puntual de la dotación de máquinas de alta precisión y gran porte a cada Zona Vial.
–   Evitar las inauguraciones anticipadas, inauguraciones de apertura de obra o grandes y costosas gigantografías publicitarias, a los efectos de no inculcar una realidad no concretada, y que se plasma como obra efectivizada, insumiendo al mismo tiempo, recursos públicos bonaerenses.
Sin otro particular, y anhelando instaurar una lógica concordante entre presupuesto, anuncio y concreción de obras, equivalente a toda la geografía bonaerense y proporcional a las diversas contribuciones de los Usuarios Viales, saludamos a Ud. muy atte.
“UDUV”

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