Hoy, con motivo de la celebración del Carnaval, el escritor nuevejuliense Carlos Crosa, nos hace llegar este excelente poema alusivo:
AGUA FLORIDA
En pleno amarre al Dios de la risa, hermano de la muerte, y serpentinas que enredaban camino del ayer el carnestolendo jolgorio, bailaba el gentío el valseado de sílabas alteradas: «… Serena estaba la mar/Serene estebe le mer…».
El cambio de parejas al son de la batucada, puso en brazos del joven forastero a cierta muchacha, y bailaron ambos como bendecidos por el cono azul de luz de un reflector.
Bebiendo luego a solas en un extremo del largo estaño, él soñó sobre su boca por parte de ella, la impronta de sus labios, cual feliz sello de ese carnaval de miel y almendras perfumado, por el agua Florida de los pomos.
Tal anhelo, habría de ser a su ilusión, lo que una vida.


