El Club de Leones de 9 de Julio cumple seis décadas de existencia como una de las instituciones más significativas en la vida comunitaria local. Desde aquella reunión fundacional en diciembre de 1965 hasta el presente, esta organización ha tejido una historia de servicio constante y compromiso con la comunidad que merece ser reseñada. Al conmemorar su sexagésimo aniversario, resulta imperativo reconocer no solamente las obras materiales concretadas, sino también el espíritu asociativo que animó a sucesivas generaciones de nuevejulienses a sostener un ideal de servicio desinteresado. Este artículo recorre, susintamente, los hitos fundamentales de una institución que ha demostrado, década tras década, que el leonismo no es una abstracción retórica sino una práctica concreta y transformadora.
GESTACIÓN Y FUNDACIÓN DEL CLUB
La historia del Club de Leones de 9 de Julio, en efecto, encuentra su génesis en la noche del 21 de diciembre de 1965. A las 22 horas, en la sede del Club Atlético “9 de Julio”, tuvo lugar una reunión que marcaría el nacimiento de una nueva expresión del asociativismo local. El encuentro contó con la presencia del Delegado Internacional de Clubes de Leones, el Asesor de Extensión, y distinguidos miembros del Club de Leones de Chivilcoy, institución que apadrinó la fundación y acompañó los primeros pasos de la novel organización.
Aquella reunión inaugural, en consecuencia, permitió constituir la primera Comisión Directiva, cuya integración merece ser recordada con precisión histórica. El ingeniero Carlos M. Cappelletti asumió la presidencia, acompañado por el doctor Raúl A. Potetti como vicepresidente primero, Marcos J. Marenco en la vicepresidencia segunda, y Santos L. Martín como vicepresidente tercero. La secretaría recayó en Henry Aznar, con Hugo P. Bai como prosecretario. Domingo Graziano ocupó la tesorería, secundado por Roberto Villalba como protesorero. Completaban la nómina directiva Héctor Tarantino en el rol de domador, el ingeniero Roberto E. Villa como tuercerrabos, y cuatro vocales: Juan Gentile, Antonio J. Garabano, Esteban Mugarza y Rodolfo Michelle.
Este núcleo fundacional se amplió en forma inmediata con la incorporación de seis socios adicionales que completaron el grupo de fundadores: Jorge Rius, Hermes Caldentey, los doctores Julián Carlos y Luis A. Bogliolo, Oreste Boggero y el profesor Horacio Vizzón. También figura en los registros la participación de Bernardo Margasin. Este conjunto de profesionales, empresarios y referentes locales conformó una comisión diversa que reflejaba distintos sectores de la vida social nuevejuliense.











CARTA CONSTITUTIVA
Los meses que transcurrieron entre diciembre de 1965 y mayo de 1966 estuvieron dedicados a las gestiones administrativas necesarias para obtener el reconocimiento internacional. La Carta Constitutiva representa, en la estructura del leonismo mundial, mucho más que un documento burocrático. Según establece el Estatuto Internacional de la Asociación de Clubes de Leones, un Club es considerado verdaderamente constituido únicamente cuando recibe oficialmente dicha carta, conforme a las normas establecidas.
El 7 de mayo de 1966 se produjo el acto solemne de entrega de la Carta Constitutiva. El Salón Blanco de la Municipalidad de 9 de Julio fue el escenario elegido para esta ceremonia que contó con la presencia de autoridades leonísticas y civiles de la época. El carácter distrital del evento se evidenció en la asistencia de representantes de los Clubes de Chivilcoy, Pilar, Palermo, San Nicolás, Pehuajó y Santa Rosa, quienes testimoniaron con su presencia la integración del nuevo Club a la familia leonística del país.
FILOSOFÍA Y MISIÓN: IDEARIO LEONÍSTICO
Para comprender la trayectoria del Club de Leones de 9 de Julio resulta indispensable referirse a los principios que animan al leonismo internacional. Melvin Jones, fundador de la Asociación Internacional de Clubes de Leones, expresó con claridad meridiana la esencia de esta filosofía al afirmar que un león integra un Club «porque éste es un organismo activo y trabajador, y las oportunidades que se le brindan para servir desinteresadamente y para obrar el bien, constituyen una de las razones de que goce tanto perteneciendo al Club de Leones».
Esta definición se ha traducido en 9 de Julio en prácticas concretas y sostenidas. Los miembros del Club local han encontrado en el servicio a su comunidad y a sus semejantes un genuino motivo de alegría y realización personal. El lema internacional «Nosotros Servimos» no ha sido una consigna retórica; muy por el contrario, encarga un programa de acción que se ha verificado en obras tangibles, asistencia sistemática y presencia institucional constante.
La articulación entre el ideario universalista del leonismo y las necesidades específicas de 9 de Julio ha permitido que el Club desarrolle una identidad propia sin perder su vinculación con los valores fundamentales de la organización internacional. Esta tensión fecunda entre lo global y lo local, entre los principios generales y las respuestas particulares, ha caracterizado la acción del Club durante estas seis décadas.
FUNDACIÓN DE NUEVOS CLUBES
El dinamismo del Club de Leones de 9 de Julio no se limitó a la acción dentro de los límites de la ciudad. Siguiendo el espíritu expansivo del leonismo, la institución asumió un rol protagónico en la difusión del movimiento leonístico en la región. El Club participó activamente en la fundación de nuevos Clubes en Lincoln y Los Toldos, extendiendo así la red de solidaridad organizada en el ámbito provincial.
Además, el Club estableció una filial en la localidad de Quiroga, demostrando su capacidad de proyectarse hacia comunidades más pequeñas y de generar estructuras descentralizadas de acción social. Esta vocación multiplicadora convirtió al Club de Leones de 9 de Julio en una institución madre dentro del distrito, capaz de irradiar experiencia y recursos organizativos. El crecimiento cuantitativo acompañó esta expansión cualitativa.
LA SALUD COMO PRIORIDAD
El compromiso del Club de Leones de 9 de Julio con el sistema de salud local ha constituido uno de los ejes vertebradores de su acción a lo largo de las décadas. Esta dedicación se ha materializado en aportes de equipa-miento, sostenimiento de servicios especializados y programas de asistencia directa que han ampliado significativamente el acceso de la población a prestaciones médicas de calidad.
Una de las contribuciones recientes fue la donación de un ecógrafo al Centro de Atención Primaria de la Salud del Barrio Alborada. Este equipamiento de diagnóstico por imágenes fortaleció sustancialmente la capacidad resolutiva de la atención primaria en el barrio.
El establecimiento de un centro oftalmológico en el Hospital «Julio de Vedia» constituyó otro pilar del trabajo leonístico en materia sanitaria. Este espacio de atención visual ha permitido que numerosos vecinos accedan a consultas especializadas, controles preventivos y tratamientos específicos. La oftalmología, área tradicional de preocupación del leonismo internacional, ha encontrado en 9 de Julio una expresión concreta mediante consultas, cirugías y la provisión de anteojos a personas de menores recursos. El Club, en este mismo sentido, adquirió en su momento un autorefractor, instrumental muy importante para detectar los problemas de la vista en niños.
Los programas de apoyo auditivo complementan este espectro de intervenciones. La entrega de audífonos y la asistencia técnica asociada han mejorado la calidad de vida de personas con deficiencias auditivas, facilitando su comunicación e integración social. Paralelamente, el funcionamiento del Banco Ortopédico ha garantizado la disponibilidad de elementos de apoyo para personas con movilidad reducida, desde sillas de ruedas hasta muletas y andadores.
Este conjunto de intervenciones en materia de salud no se ha limitado a la provisión de equipamiento o elementos materiales. El Club, cabe remarcarlo, ha desarrollado una presencia institucional constante, respondiendo a necesidades emergentes con agilidad y eficacia.


TRANSFORMACIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO
Las obras urbanas emprendidas por el Club de Leones de 9 de Julio han modificado significativamente el paisaje de la ciudad, creando o mejorando espacios de uso colectivo que han enriquecido la vida comunitaria. La Plazoleta «Leones», ubicada en la intersección de las calles Chacabuco y Alsina, representa el símbolo más visible de esta transformación.
A lo largo de las décadas, el Club ha realizado mejoras continuas en esta plazoleta, instalando mesas y bancos, acondicionando jardines y renovando la infraestructura para uso recreativo y familiar. Estos trabajos de mantenimiento y mejora no han sido intervenciones puntuales sino una labor sostenida que ha garantizado la preservación del espacio como lugar de encuentro y esparcimiento.
La instalación de una calesita integradora en la Plazoleta Leones merece mención especial.
El mantenimiento de garitas y mobiliario urbano en diferentes puntos de la ciudad, incluyendo la Plazoleta «Leones» y la Plaza España, evidencia una preocupación por el conjunto del paisaje urbano. Las tareas de pintura, refacción y mejora de estos elementos contribuyen a la calidad estética del entorno cotidiano y al sentido de cuidado colectivo del espacio común.
La colocación del dispositivo «Corazón Solidario», destinado a la recolección de tapitas plásticas para programas solidarios, integra conciencia ambiental y ayuda comunitaria en una iniciativa que educa mientras asiste. Este tipo de proyectos demuestra la capacidad del Club para articular distintas dimensiones de la responsabilidad social en una sola acción.



OTRAS DIMENSIONES DEL COMPROMISO
El Club de Leones de 9 de Julio fundó en 1975 su Club Leo, dando a los adolescentes y jóvenes la posibilidad de vivir la experiencia de la filosofía leoística. En diciembre de 2012 el mismo fue refundado, con el nombre de «Tres Lagunas».
Por otro lado, gran rifa de la vivienda ha constituido una de las obras sociales más emblemáticas del Club de Leones de 9 de Julio. Esta práctica, sostenida a lo largo de décadas, ha permitido que numerosas familias accedan a una casa propia mediante un mecanismo que combina solidaridad, participación comunitaria y gestión.
Las viviendas construidas y entregadas como premios de la tradicional rifa del Club representan mucho más que soluciones habitacionales puntuales. Constituyen testimonios materiales de una forma de acción solidaria que involucra a toda la comunidad.
En otro orden, la construcción e instalación de dos monolitos en dos de las rotondas de acceso a la ciudad ha contribuido a la identidad simbólica y estética de 9 de Julio.
Por otra parte, compromiso del Club de Leones de 9 de Julio con la educación se ha expresado en múltiples formas. La entrega de útiles escolares y calzado para niños ha facilitado el acceso de familias de menores recursos a las condiciones materiales necesarias para la escolarización. Estas intervenciones, aparentemente modestas, pueden resultar decisivas para garantizar la continuidad educativa de niños en situación de vulnerabilidad.
Asimismo, en su momento, otorgamiento de becas a estudiantes de nivel secundario, terciario y universitario ha ampliado horizontes de oportunidades para jóvenes nuevejulien-ses. Estas becas no solamente han aliviado la carga económica de las familias sino que han operado como reconocimiento al esfuerzo estudiantil y como estímulo a la continuidad de los estudios superiores.
Entre las obras específicas destinadas al ámbito educativo destaca la construcción de una sala multisensorial para la Escuela N° 501. Este espacio especializado, diseñado para estimular diferentes capacidades perceptivas, representa una contribución sofisticada a la educación especial y al desarrollo de metodologías pedagógicas innova-doras.
Asimismo, el albergue para la Asociación de Ayuda al Discapacitado «Nacimos para Ti» representa otra realización significativa en el ámbito de la inclusión y el apoyo a personas con capacidades diferentes. Este tipo de infraestructura social resulta fundamental para el funcionamiento de organizaciones dedicadas a la asistencia y promoción de derechos de sectores vulnerables.
Concerniente al plano cultural y recreativo, el Club desarrolló en sus primeras décadas una intensa actividad de promoción artística. La organización de corsos por las calles céntricas de la ciudad, durante varios años animó el encuentro comunitario. La presentación del Ballet de Cámara del Teatro Colón, la Camerata Bariloche, el Ballet de Brandsen y otras atracciones de primer nivel acercaron a 9 de Julio expresiones artísticas de excelencia que de otro modo habrían resultado inaccesibles para la mayoría de la población.



LAS OBRAS EN LA SEDE PROPIA
El desarrollo de obras edilicias en la sede del Club, ubicada en el tradicional solar de la calle Ramón N. Poratti entre 25 de Mayo e Hipólito Yrigoyen, y la disponibilidad de un salón comunitario para actividades sociales y culturales han fortalecido la capacidad operativa de la institución.
Desde luego, una sede propia y adecuadamente equipada no es solamente un activo patrimonial sino una condición de posibilidad para el desarrollo de actividades regulares y para la convocatoria de los socios.

CONTINUIDAD Y RENOVACIÓN: SEIS DÉCADAS DE SERVICIO
En la actualidad, la comisión directiva del Club de Leones de 9 de Julio se encuentra integrada de la manera siguiente: Presidente: Sosa, Nancy C.; Past-Presidente: Ongaro, Diana; Vice-Presidente 1°: León Brizzi, Marta; Vice-Presidente 2°: Irusta, Marcela; Secretaria: Brizzi, Marta; Pro-Secretaria: Irusta, Marcela; Tesorero: Ávila, Rubén O.; Pro-Tesorero: Quintana, Elsa; Domador: Labriola, Nidia y Tuercerrabos: Fredes, Jorge O. Completan la comisión, como Vocales Titulares: Nosa, Carlos; Schell Fernanda y Matta, Carmen. Como Vocales Suplentes: Mangioni, Sergio; Marini, Zulema y Fleire, Gladys. La Comisión Revisora de Cuentas está formada por Nicolossi, Héctor M.; Ramírez, Carlos y Lamban, Marcela.
Completan la selva leonística local los leones: De Bernardo, Cecilia; Frandsen, Graciela; Guazzaroni, Nora; Guiotto, Adrián; Hidalgo, Caren; Matta, Graciela; Toncini, Rosario; Villa, Roberto; Zanetti, Carlos y Zanetti, María Rosa.
La Filial Quiroga la integral Albino, Graciela; Carretero, Oscar y Carrizo, Dominga.

Es sustancial recordar que, el Club de Leones de 9 de Julio es uno de los pocos de su distrito leonístico, sino el único, que cuenta con un león fundador activo de manera ininterrumpida: el León Roberto Villa. Por cierto, el Club ha dado, a lo largo de su historia, dos gobernadores distritales: el León Oscar Nelson Fabiano, en el Distrito «0» 8 (1992-1993) y el León Carlos Zanetti, en el Distrito «O» 5 (2014-2015).



Al alcanzar su sexagésimo aniversario, el Club de Leones de 9 de Julio puede exhibir un balance de realizaciones que abarca prácticamente todos los ámbitos de la vida comunitaria. Desde la salud hasta la vivienda, desde el espacio público hasta la educación, desde la cultura hasta la asistencia directa, el Club ha intervenido con obras concretas y presencia sostenida.
Esta trayectoria no ha sido lineal ni exenta de desafíos. Cada época ha planteado demandas específicas y ha requerido respuestas adaptadas a circunstancias cambiantes. Sin embargo, la continuidad en el compromiso de servicio ha caracterizado estos sesenta años de existencia institucional. La capacidad de renovarse con nuevas voluntades leonísticas sin perder identidad, de incorporar nuevas sensibilidades sin abandonar principios fundamentales, de responder a urgencias inmediatas sin descuidar proyectos de largo plazo, constituye el desafío permanente de cualquier institución que aspire a la perdurabilidad.
Al conmemorar seis décadas de existencia, el Club de Leones de 9 de Julio no solamente mira su historia con legítimo orgullo sino que renueva su compromiso con el lema internacional que ha guiado su acción: «Nosotros Servimos». Este presente de aniversario es también una invitación a proyectar el futuro, a imaginar nuevas formas de servicio acordes con las necesidades emergentes, y a sostener la antorcha que encendieron aquellos fundadores en aquella noche de diciembre de 1965.


