27 octubre 2021

Las ventas de harina en paquete aumentaron un 70% durante la cuarentena

La propagación del coronavirus y la cuarentena impuesta por los diferentes gobiernos ha cambiado nuestra forma de comunicarnos, relacionarnos e, incluso, nuestros hábitos de consumo. Según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (Cace), las ventas en línea incrementaron 84 % sus ventas en abril. Asimismo, de acuerdo con los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), la venta de vinos aumentó un 1,1 % el mismo mes y un 1,9 % en mayo, respecto a los mismos periodos del 2019.

Existen sectores que esperaban un incremento en sus ventas, en especial las empresas que distribuyen productos nutricionales, de higiene personal o desinfección. Sin embargo, lo sorprendente es que la harina empaquetada ha sido uno de los productos estrella de la cuarentena en Argentina.
Desde que inició el confinamiento, la venta de harina en paquetes de 1 kilo para el consumo hogareño aumentó 70 %, afirma Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM).
Según Cifarelli, en un inicio se vendieron grandes cantidades debido al miedo al desabastecimiento del producto. Después, la cuarentena motivó los dotes culinarios de muchos argentinos, lo cual motivó la compra de este producto. ‘’(…) Luego la gente se dio cuenta de que en la cuarentena podía entretenerse haciendo pan casero y cocinando. Por suerte estamos abasteciendo todo pero por fin llegó el momento de disfrutar de la harina en casa”, declara.

Para el presidente de la FAIM existen dos motivos que han propiciado la compra del producto. La búsqueda del entretenimiento familiar y el hecho de no recibir visitas ni hacerlas, ha creado un espacio libre en los hogares que ha minimizado el consumo de tortas, masas y productos complementarios del pan. Esto ha generado que las panaderías pierdan entre un 40 y 50 % de su volumen comercial.
Esta situación es similar en otros países de latinoamérica, por ejemplo México. ‘’Los mexicanos han desarrollado sus habilidades culinarias durante el confinamiento. Incluso, durante Semana Santa se incrementó la compra de utensilios de cocina. Los moldes para repostería fueron los productos más demandados, registraron un incremento del 99 % en sus ventas. La leche condensada aumentó un 55 %, los pasteles congelados un 29 % y los insumos para cocinar un 28 %’’, indica Carla Gonzalez de SWEETESTHOME, la guía informativa de artículos para el hogar.
Este contexto conlleva un nuevo reto para la molinería, pues el paquete de 1 kilo representaba solo el 10 % de la venta de su producción. Alrededor de un 70 % se dirigía a las panaderías y un 20 % a la industria. Debido a esto, solo 17 de los 120 establecimientos cuentan con maquinaria para el fraccionamiento y empaquetado.
Cabe destacar que la cadena del trigo, la harina y el pan emplea a más de 250 mil personas de forma directa. Por ello, el hecho de que la venta de molinos haya disminuido un 40 % en comparación a antes de la cuarentena, preocupa a quienes dirigen esta industria.

 

 

 

 

 

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