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Nueve de Julio
domingo, febrero 15, 2026

El enigma de Domingo Iraizos. Un temprano emprendedor y el misterio de un crimen impune en los orígenes de 9 de Julio

Por Héctor José Iaconis.

– Parte I –

* Se estableció en 9 de Julio, apenas establecido el campamento militar, instalando uno de los primeros hornos de ladrillos de la localidad, actividad fundamental para el desarrollo urbano de la incipiente comunidad.
* Diversificó sus emprendimientos abriendo una fonda con siete habitaciones, cocina y sala de billar que pronto se convirtió en «el punto de reunión de los pocos vecinos con que contaba la formación del pueblo», incluyendo oficiales de la guarnición militar.
* Apodado el “Cacique”, se fue granjeando enemistades en la pequeña comunidad por supuestas prácticas comerciales desleales y conductas morales reprochables, generando profundos resentimientos entre sus vecinos y competidores.
* Su misteriosa desaparición, en junio de 1870, repercutió en la pequeña comunidad.

La historia de 9 de Julio, desde la fundación del pueblo hasta finales del siglo XIX se construye también sobre la base de innumerables relatos a veces fragmentarios, vidas apenas documentadas que tejieron el entramado social de la comunidad. Entre estos personajes se encuentra Domingo Iraizos, inmigrante vasco cuya existencia se vio truncada en circunstancias tan misteriosas como violentas. Su caso representa no solamente un drama individual, sino también un testimonio invaluable sobre las condiciones de vida, las tensiones sociales y la fragilidad de la seguridad personal en los albores de 9 de Julio.
La presente biografía se propone reconstruir la carrera vital de Domingo Iraizos desde su nacimiento en el valle navarro de Esteribar hasta su trágica desaparición en la noche del 3 al 4 de junio de 1870. El análisis de su caso permite examinar las dinámicas de integración de los inmigrantes españoles en el naciente pueblo, las actividades económicas de los primeros pobladores y, finalmente, las condiciones que posibilitaron actos de violencia extrema.
Este trabajo se divide en tres grandes secciones que abordan, respectivamente, los orígenes y primeros años de Iraizos en España y Argentina, su establecimiento y actividades en 9 de Julio, y las circunstancias de su desaparición junto con las consecuencias para su familia.

Retrato de Domingo Iraizos. Tratamiento digital sobre una imagen formato carte de visite.

DE NAVARRA A LA ARGENTINA
Domingo Iraizos vino al mundo el 16 de abril de 1830 en Zabaldika, pequeña localidad también conocida como Zabaldica, enclavada en el valle navarro de Esteribar, en el norte de España. Su partida de bautismo, expedida en la parroquia de San Esteban, consigna con precisión que el alumbramiento tuvo lugar «a las nueve o diez de la noche, poco más o menos», dato que refleja la meticulosidad con que la Iglesia católica registraba los acontecimientos vitales de sus feligreses. Domingo era hijo legítimo de José de Iraizos y Francisca Usechi, matrimonio perteneciente al campesinado vasco de la región. Al día siguiente de su nacimiento, el 17 de abril, fue bautizado en la misma parroquia de San Esteban, cumpliendo con los preceptos eclesiásticos de la época.
La zona de Esteribar, caracterizada por su orografía montañosa y su economía agraria de subsistencia, experimentaba durante aquellos años las tensiones propias de la España del siglo XIX: guerras carlistas, cambios políticos y, sobre todo, las presiones económicas que empujaban a numerosos navarros a buscar fortuna fuera de sus tierras natales. No se conservan detalles acerca de la infancia y juventud de Domingo Iraizos en Navarra, pero es posible congeturar que transcurrió entre las labores del campo y las obligaciones que regían la vida rural española.

MATRIMONIO Y FAMILIA
El 24 de noviembre de 1851, a los veintiún años de edad, Domingo Iraizos contrajo matrimonio con Josefa Galduroz en la parroquia de San Juan Bautista de Setoain, localidad también situada en el valle de Esteribar. Este enlace constituyó el inicio de la unidad familiar que posteriormente emigraría a América.
Aproximadamente un año después de la boda, el 30 de noviembre de 1852, nació la primera hija del matrimonio: María Andrés Silvestra Iraizos, quien fue bautizada el 3 de diciembre de ese mismo año en la parroquia de Zabaldika. María, conocida cariñosamente como «Mariquita», sería la única hija que acompañaría a sus padres en la travesía atlántica hacia la Argentina. Este dato reviste particular importancia, pues en la documentación posterior nunca se menciona la existencia de otros hijos nacidos en España, lo que permite suponer que la familia Iraizos decidió emigrar cuando María era aún muy pequeña.

LA EMIGRACIÓN A LA ARGENTINA
No hemos hallado un registro preciso acerca del momento exacto en que Domingo Iraizos, Josefa Galduroz y su hija María embarcaron rumbo a América. Sin embargo, la evidencia documental permite situar su arribo a la Argentina en algún momento de la década de 1850, posiblemente entre 1853 y 1860. Como muchos inmigrantes vascos de su época, Iraizos eventualmente se vio atraído por las oportunidades económicas que ofrecía la campaña bonaerense, entonces en pleno proceso de expansión territorial y poblacional.
Una vez establecidos en suelo argentino, los Iraizos residieron en Carmen de Areco y en Bragado. En Carmen de Areco fue bautizado José Iraizos, segundo hijo del matrimonio, nacido el 5 de mayo de 1863. Su partida de bautismo, expedida el 28 de mayo del mismo año en la parroquia de aquel pueblo, constituye uno de los pocos documentos que atestiguan la presencia de la familia en dicha localidad. Resulta significativo que en la partida de defunción de José, fechada en 1872, se consignara que había nacido en Bragado, lo cual sugiere que la familia residió también en esa localidad o que existió algún error en el registro posterior.
La trayectoria de los Iraizos por Carmen de Areco y Bragado responde al patrón típico de movilidad de los inmigrantes en la provincia de Buenos Aires. Estos cambios, por así decirlo, obedecían tanto a la búsqueda de mejores oportunidades económicas como a la dinámica de expansión demográfica hacia nuevas tierras. Fue en este contexto que la familia decidió trasladarse a 9 de Julio, apenas fundado el pueblo.

ESTABLECIMIENTO EN 9 DE JULIO
En enero de 1864, poco después de la fundación de la comandancia militar en 9 de Julio y cuando a{un no había sido fundado oficialmente el pueblo, Domingo Iraizos ya se encontraba establecido en estas tierras. Lo hizo con un emprendimiento industrial que resultaría fundamental para el desarrollo urbano: un horno de ladrillos. Se trató de uno de los primeros de su tipo
Además de su actividad como ladrillero diversificó sus emprendimientos al establecer una fonda que pronto tomó notoriedad en el lugar.
También poseyó dos chacras, que atendía personalmente.

Continuará la próxima semana…

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