Por agencia DIB
En verano, Bariloche es la combinación perfecta entre relax, aventura y gastronomía. De las playas más tranquilas hasta los senderos entre bosques milenarios.

La ciudad más hermosa de la Patagonia ya es un clásico de los veranos. A poco más de dos horas de vuelo desde CABA, San Carlos de Bariloche es un imán para turistas argentinos y extranjeros que buscan huir del estrés.
Bariloche: playas, lagos y puestas de sol

Aventura y adrenalina entre montañas

Los amantes de la acción también encuentran en Bariloche su refugio. Pueden emprender travesías en kayak, descender volando en parapente, desafiar los rápidos en balsas de rafting o recorrer senderos de montaña en bicicleta. Cada aventura está pensada para sentir el pulso natural de la Patagonia.
Bariloche cuenta además con la red de refugios de montaña más importante de Sudamérica, equipados con gastronomía regional y vistas imponentes. Desde el Refugio Frey hasta el Jakob, cada travesía se convierte en una experiencia inolvidable.
En Bariloche podés disfrutar de una amplia oferta de propuestas al aire libre, ideales para quienes buscan aventura, naturaleza y bienestar: buceo, cabalgatas, canopy, escalada, kayak, kitesurf, mountain bike, navegación, parapente, pesca deportiva, rafting, refugios de montaña, stand up paddle y trekking.
Cerros emblemáticos
Cerro Tronador: a 90 kilómetros de la ciudad, es el más alto de los alrededores. En su base se encuentra el Ventisquero Negro, uno de sus siete glaciares. Se puede realizar trekking y disfrutar de un paisaje imponente.
Cerro López: a 25 kilómetros de Bariloche, cerca de Colonia Suiza, ofrece canopy, excursiones 4×4, caminatas y los refugios López, Roca Negra y Extremo Encantado, con panorámicas inigualables.
Cerro Campanario: se asciende por aerosilla o a pie y regala una de las vistas más famosas del mundo según National Geographic. En la cumbre hay una confitería con una de las postales más icónicas de Bariloche.
Cerro Catedral: a solo 19 kilómetros del centro, es el centro de esquí más grande del hemisferio sur, pero también un destino de aventuras todo el año, con senderos, circuitos de trekking y actividades en altura.
La estepa: el otro rostro de la Patagonia
En la estepa patagónica, el cielo y la tierra se funden en un espectáculo natural. Sus cerros y mesetas regalan amaneceres y atardeceres de colores que quedan grabados para siempre.
Es una región ideal para vivir un día lleno de aventuras: stand up rafting, flotadas, cabalgatas, caminatas, pesca, paseos en bicicleta y hasta avistaje de aves. En estos parajes donde el aire parece el más puro del mundo, es común ver el vuelo majestuoso del cóndor andino o grupos de guanacos desplazándose entre las laderas. Un escenario único que muestra la diversidad natural de Bariloche.
Fuente: Agencia DIB


