27 julio 2021

La importancia de los humedales

En estos días, en que la situación hídrica de la provincia de Buenos Aires y la inundación en algunas ciudades, retorna como un tema de candente actualidad, se vuelve a leer o escuchar un término que, si bien es conocido, no siempre se lo tiene presente: humedal.


Precisamente, el  Comité Argentino de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), al expresar su preocupación por el descontrol de la situación de la inundación, reclamó la protección de los humedales en el país. Tanto en el territorio que hoy ocupa la ciudad de 9 de Julio, como en otros sectores del Partido hoy ocupados por las poblaciones, existieron humedales. El aumento de las zonas de urbanización, en muchos casos, fue generando su desaparición.
Bien se sabe que, en el ejido urbano de 9 de Julio, no existían solamente tres lagunas, como es la creencia generalizada. Al momento en que, en 1863, arribaron las tropas fundadoras a estas tierras, existían otras lagunas más pequeñas, entre las cuales se hallan algún humedal.
Sin embargo, los mismos representan ecosistemas estratégicos y de gran importancia para la conservación de la biodiversidad y el bienestar de las comunidades humanas.
¿QUÉ SON LOS HUMEDALES?
El término humedales se refiere a una amplia variedad de hábitats interiores, costeros y marinos que comparten ciertas características. Generalmente se los identifica como áreas que se inundan temporariamente, donde la napa freática aflora en la superficie o en suelos de baja permeabilidad cubiertos por agua poco profunda. Todos los humedales comparten una propiedad primordial: el agua juega un rol fundamental en el ecosistema, en la determinación de la estructura y las funciones ecológicas del humedal.
Los humedales son un bioma que mucha gente no ve como algo realmente importante, de hecho, en muchas áreas los consideran una molestia. Los humedales ayudan al medio ambiente a mejorarse, debido al hecho de que son un suministro natural de agua. Ayudan a prevenir las inundaciones en muchos lugares, ya que son capaces de asumir el exceso de agua de las otras fuentes, sin embargo, cuando el nivel de un río o lago es bajo, también pueden liberar agua de nuevo hacia ellos. También tienen la capacidad natural para purificar el agua superficial.
La Cuenca del Plata, que en territorio argentino incluye una región muy amplia de aproximadamente 1.034.000 km2, engloba una gran variedad de humedales.
La Cuenca del Salado en la Provincia de Buenos Aires es de mucha menos extensión pero tiene igualmente gran importancia regional. Constituye la columna vertebral de los ecosistemas pampeanos, con numerosas lagunas y bañados que componen regiones de abundante y singular biodiversidad e interactúan estrechamente con las tierras de producción agropecuaria, asociados con los ciclos multianuales del régimen pluviométrico. El Río Salado desemboca en la Bahía Samborombón, que constituye una extensa zona intermareal, correspondiente al estuario del Río de la Plata, caracterizada por la presencia de bañados, pantanos salobres y cangrejales.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE CONSERVAR LOS HUMEDALES?
Los humedales son ecosistemas de gran importancia por los procesos hidrológicos y ecológicos que en ellos ocurren y la diversidad biológica que sustentan. Entre los procesos hidrológicos que se desarrollan en los humedales se encuentran la recarga de acuíferos, cuando el agua acumulada en el humedal desciende hasta las napas subterráneas. Las funciones ecológicas que desarrollan los humedales favorecen la mitigación de las inundaciones y de la erosión costera. Además, a través de la retención, transformación y/o remoción de sedimentos, nutrientes y contaminantes juegan un papel fundamental en los ciclos de la materia y en la calidad de las aguas.
Los humedales generalmente sustentan una importante diversidad biológica y en muchos casos constituyen hábitats críticos para especies seriamente amenazadas. Asimismo, dada su alta productividad, pueden albergar poblaciones muy numerosas.
Diversas actividades humanas requieren de los recursos naturales provistos por los humedales y dependen por lo tanto del mantenimiento de sus condiciones ecológicas. Dichas actividades incluyen la pesca, la agricultura, la actividad forestal, el manejo de vida silvestre, el pastoreo, el transporte, la recreación y el turismo. Uno de los aspectos fundamentales por los que en los últimos años se ha volcado mayor atención en la conservación de los humedales es su importancia para el abastecimiento de agua dulce con fines domésticos, agrícolas o industriales. La obtención de agua dulce se evidencia como uno de los problemas ambientales más importantes de los próximos años; dado que la existencia de agua limpia está relacionada con el mantenimiento de ecosistemas sanos, la conservación y el uso sustentable de los humedales se vuelve una necesidad impostergable.
No obstante la importancia que se le da hoy en día a la conservación de los humedales, durante siglos fueron considerados tierras marginales que debían ser drenadas o «recuperadas», ya sea para mejorar las condiciones sanitarias o para su afectación a la producción, principalmente para la ampliación del área agrícola o urbana. Además de las acciones directas que se han realizado para drenar y «recuperar» humedales, estos están sujetos al deterioro tanto por las obras que se desarrollan en los ecosistemas acuáticos que provocan modificaciones en el ambiente, como represas y canalizaciones, como por actividades que se realizan en zonas terrestres cercanas a los humedales, ya sea por extracción de agua o por adición de nutrientes, contaminantes o sedimentos, por ejemplo la agricultura, deforestación, minería, pastoreo y desarrollo industrial y urbano. Debe tenerse en cuenta que, dado el carácter dinámico de los ambientes lóticos, cualquier parte del ecosistema puede ser afectado por eventos que sucedan aguas arriba (contaminación). La presencia de especies migratorias también sufre el impacto de la alteración de la condición original del curso de agua (represas, dragados y puentes).

FRENTE A LAS INUNDACIONES

En síntesis, regular la temperatura del medio ambiente, controlar inundaciones, filtrar el agua y hacerla más apta para consumo humano, son algunos de los servicios ambientales que proveen los humedales a los seres vivos.
Queda claro que los ecosistemas de humedales se caracterizan por la presencia de agua, por lo tanto, su régimen hidrológico es clave para mantener sus propiedades funcionales y estructurales. Cuando se modifica la cantidad y distribución cronológica de los flujos de agua -sea por drenado, terraplenado o canalización- se impacta negativamente sobre funciones claves de los humedales, como por ejemplo, amortiguar los excedentes hídricos que traen las grandes lluvias, las cuales en un marco de cambio climático global sólo se harán más usuales y fuertes.

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