26 septiembre 2021

La profesión, la vida política y las instituciones, como sinónimos de vocación, servicio y entrega

pereda-foto* Aunque nacido en Trenque Lauquen es un nuevejuliense por adopción, pues se radicó en esta ciudad en 1966 y forjó aquí su hogar.
* Durante 47 años ejerció su profesión de Odontólogo, formando parte de diferentes entidades reguladas con su especialidad.
* En las instituciones públicas de esta comunidad se brindó con generosidad, integrando varias comisiones directivas.
* Militando en las filas de la Unión Cívica Radical fue concejal durante dos períodos, secretario de Gobierno y funcionarios de otras carteras durante las gestiones municipales de los intendentes De la Plaza y Battistella.
* Persona estimada en esta sociedad, se caracteriza por su honradez y ética profesional, como así también por la cordialidad con que siempre enmarcó su trato con la gente.

Hace poco más de una semana atrás, el doctor Jorge Pereda, fue distinguido, en un acto protocolar celebrado en el aula magna de la Facultad de Odontología de la Universidad de Buenos Aires, con motivo de cumplirse el cincuentenario de su egreso como odontólogo. En ese emotivo acto fue homenajeado junto con varios de quiéenes fueron sus compañeros durante la formación universitaria.
Sin dudas, se trató de un muy merecido reconocimiento a un profesional que, aunque nacido en otra ciudad, es un nuevejuliense por adopción. A lo largo de 47 años ha ejercido su profesión en este medio, siendo caracterizado por su honradez y ética profesional, como así también por la cordialidad con que siempre enmarcó su trato con sus pacientes.
Nacido en Trenque Lauquen, en el hogar formado por un inmigrante español, Jesús, y una argentina, Haydée María, su familia la conformaban además otros cinco hermanos (la mayoría de todos ellos, profesionales, un médico, un farmacéutico, una docente y una agrimensora).
En su ciudad natal cursó los estudios primarios y secundarios. De la etapa como estudiante de nivel medio conserva gratos recuerdos de la militancia institucional, una característica que incorporó y que, con los años, lo impulsó a seguir participando de entidades de bien público o de organizaciones afines a su profesión.
«Los estudiantes -recuerda- del secundario éramos un grupo bastante inquieto. En cuarto y quinto años teníamos un centro de estudiantes, donde se trabajaba en tres comisiones, una de cultura, otra de deportes y una de finanzas. Además, editábamosun periódico que era impreso con un mimeógrafo».
Ésa etapa le significó una primera formación en el ejercicio de cargos en comisiones directivas.

LA CARRERA DE ODONTOLOGIA
Contaba apenas 16 años cuando terminó de cursar los estudios secundarios. Enseguida decidió inscribirse en la carrera de Odontología, en la Universidad de Buenos Aires. Como era común en aquellos años, se alojó en una casa de pensión.
Cuando el doctor Pereda estaba cursando quinto año, un primo suyo había instalado un consultorio de odontología en Tren-que Lauquen. Ello contribuyó en la elección de su profesión, sobre todo al tomar contacto directo con la misma.
En los momentos en que se realizaban las elecciones universitarias en la Facultad de Odontología, Pereda, participaba activamente en una de las agrupaciones, la que generalmente ganaba en esa carrera: la Lista Independiente.
En esos años, comienzos de la década de 1960, la Facultad de Odontología estaba integrada por un claustro de profesores de excelente nivel académico. Tal es así que, en la mayoría de ellos, contaba con un reconocimiento más allá de los límites del país e, incluso, eran los autores de los libros vinculados con la especialidad.
Con el correr de los años, después de graduarse, el doctor Pereda siguió perfeccionándose en diferentes cursos y posgrados.

ELEGIR 9 DE JULIO
Tras obtener su título universitario (en la promoción de egresados de 1963) y, luego de haber cumplido con las obligaciones del servicio militar, decidió considerar la posibilidad de radicarse en 9 de Julio.
«Esta ciudad -comenta- me gustaba, de verla cuando pasaba y, además, me quedaba relativamente cerca tanto de Trenque Lauquen, para ir a visitar a mi familia como de Buenos Aires, para realizar cursos de perfeccionamiento o cobrados. En marzo de 1966 llegué a 9 de Julio y me instalé».
Cuando el doctor Pereda se radicó en 9 de Julio, no existía la cantidad de odontólogos que hay actualmente; por entonces, había solamente siete, los doctoresn Taradella, Durán, Fage, Martín, Ireneo Fernández, Alicia Eceizabarrena de Argentieri y Héctor Bustos Fernández; mientras que en Dudignac se encontraba el doctor Castro.
«Apenas llegué a la ciudad me dirigí a cada uno de los profesionales que se encontraban para presentarles mis saludos y ponerlos en conocimiento que venía a instalar. Todos ellos me recibieron muy bien y, enseguida, comencé a trabajar con ellos en el Círculo», explica.
Su primer consultorio estuvo instalado en la calle Corrientes y San Martín. Luego lo trasladó a la calle Hipólito Yrigoyen entre San Martín y Salta para luego pasar a Robbio entre La Rioja y Cavallari, consultorio en la actualidad es atendido por su hijo Agustín.

LA VIDA EN LAS INSTITUCIONES
El doctor Jorge Pereda, tuvo un destacado protagonismo en diferentes instituciones de bien público de este medio. Entre ellas cabe mencionar a la Asociación Cooperadora del Centro Educativo Complementario «Pibelandia», donde permaneció por varios años.
Luego de realizar el curso de piloto de planeadores, formó parte también del Club que los nucleaba. Asimismo, integró la comisión directiva del 9 de Julio Automóvil Club.
En cierta oportunidad integró también la Asociación de Básquetbol local, junto con Abel de la Plaza.
«Con esta institución se procuró dar un mayor desarrollo a este deporte que, años atrás, se había practicado con mucho éxito en esta ciudad. El Club Agustín Álvarez construyó una cancha, French y Centro Empleados armaron también su equipo y, de este modo, quedó constituida la Asociación, se comenzó a participar en diferentes torneos regionales», rememora
En cuanto a la dimensión institucional, vinculada a su profesión, el doctor Pereda integró durante veinte años la comisión directiva del Círculo Odontológico de 9 de Julio, ocupando diferentes cargos. Luego de ser constituida la Asociación Odontológica local, durante más de quince años integró la junta directiva como tesorero, secretario y presidente respectivamente.
Sus pares lo eligieron delegado ante el Colegio Odontológico de la Provincia de Buenos Aires, Distrito VII y, en otros períodos, fue representante de su distrito ante el Consejo Superior.
Los Círculos se encuentran agremiados en la Federación Odontológica de la Provincia de Buenos Aires. En consecuencia, le cupo sea delegado de su distrito ante Federación, ocupando el cargo de tesorero.
Por esos años, a instancias de una gestión realizada por el doctor Pereda, la sede del Distrito VII del Colegio esté en la ciudad de 9 de Julio, como así también de la Caja de Odontólogos.

EN LA GESTION PUBLICA
Con el advenimiento del sistema democrático, en 1983, comienza la militancia del doctor Jorge Pereda en las filas de la Unión Cívica Radical. Tal como el mismo entrevistado lo refleja, «en ese año se producía todo el resurgir de la democracia, de las instituciones del Estado, luego de los años del Proceso; llegaba la gente nueva a la política, con mucho entusiasmo».
«Aquella -agrega-, la de 1983, fue una de las campañas electorales más importantes en la historia de la política. Las fuerzas políticas tenían una gran llegada a la gente. Llegamos a realizar, en ese momento, dos visitas a los hogares de 9 de Julio, antes de las elecciones, dialogando con la gente. Nos recibían con mucho agrado, nos invitaban a pasar, charlábamos y tomamos mate».
En las elecciones de 1983, el doctor Pereda integraba la lista como candidato a concejal. Cuando asumió Abel de la Plaza como intendente municipal, al doctor Pereda se le solicitó desempeñarse como secretario de Gobierno. Al frente de esa función estuvo por espacio de dos años para proseguir, más tarde, en la concejalía.
En los últimos años, acompañó en la gestión municipal al doctor Walter Battistella, primero en la cartera de Desarrollo Estratégico y, luego, en Seguridad, hasta que, con ocasión de sufrir un desprendimiento de retina, debió solicitar ser reemplazado en el cargo.
A nivel partidario, por espacio de dos años, fue presidente de la Unión Cívica Radical, elegido por consenso entre las diferentes fracciones internas que conformaban esta fuerza política. En esta ocasión, el doctor Pereda, desarrolló una gestión de unidad, trabajando integralmente con cada una de las corrientes internas.

PRACTICA PROFESIONAL EN ESPAÑA, UNA RICA EXPERIENCIA
Durante algunos años, el doctor Pereda, ejerció su profesión de odontólogo en España. En el contexto en el cual, muchos profesionales de especialidad, se radicaban en ese país con buen éxito. En este caso, quien nos ocupa, contaba con familiares en el lugar, sus sobrinos poseían un consultorio odontológico en Laredo, un municipio de la parte oriental de la comunidad autónoma de Cantabria, situado junto al mar Cantábrico.
Allí logró hacerse de una buena cartera de pacientes a los cuales atendía cada vez que viajaba. Del mismo modo, reemplazaba a sus sobrinos, en la atención del consultorio, cuando ellos viajaban a la Argentina.
Esta práctica profesional en España le significó una muy atractiva experiencia. No solamente en lo que refiere a la especialidad sino también desde la perspectiva del conocimiento de muchos lugares de esa región española.
De uno de sus viajes guarda un especial recuerdo: el último que realizó junto a su madre.
«Mi madre viajó a España en dos oportunidades. La primera, con una de sus hermanas y, la segunda, ya enferma y muy avanzada en su edad. Ese año, mis sobrinos habían alquilado una casa quinta, cerca del mismo pueblo. Ese viaje fue uno de los más lindos, porque, debajo de una higuera, bajo su sombra, conversé muchas horas con mi madre», refiere.

SU FAMILIA
Casado con Elisabet Urso, es padre de dos hijos, Agustín y Mariano. Además tiene cuatro hermosos nietos: Mercedes, Josefina, Sara y Fermín.

PALABRAS FINALES
La impecable trayectoria del doctor Pereda no solamente lo convierte, en nuestros días, en el odontólogo más antiguo de esta ciudad, sino también en un profesional de referencia. En los años de su ejercicio de la Odontología mantuvo siempre inalterables los principios éticos de su profesión y no dudó en prestar sus servicios en las diferentes instituciones de nuclean a sus colegas.
Su trayectoria en la política, como la vida institucional, son un fiel reflejo de su vocación de servicio, por una comunidad a la que adoptó como propia y que lo reconoce como tal.
A lo largo de medio siglo ha tomado a su profesión con cariño y dedicación, dando lo mejor de sí.

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