
Por Carlos Crosa – Escritor nuevejuliense
Jorge Macri privatizaría las radios AM 11.10, FM 92.7 2×4, y el canal de TV de CABA. No le ha ido en zaga su primo Mauricio, bajo cuya presidencia dejó de financiarse -en pos de bajar el gasto público-, una orquesta sinfónica juvenil integrada por chicos de extracción social en riesgo.
Igual medida, tomó en los 90 la gestión que privatizó sin licitación siquiera, a la legendaria AM 710 Radio Municipal de Buenos Aires, de vasta llegada entonces a distintos puntos del país, confinándola a la citada frecuencia AM 11.10 de reducido alcance.
Es lamentable que dichas gestiones incluyan en el gasto público a la cultura cuando ésta es siempre una inversión, dicho esto ajeno a populismos o izquierdas y como un contribuyente más del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
No se trata sólo del tango ya que, mañana, podría ser cualquier otra manifestación artística genuinamente argentina como el Rock Nacional por ejemplo, la alcanzada por esa ceguera.
A través de sus distintas formas de manifestación, la cultura es para un país, lo que el faro en la frente del minero en lo oscuro del socavón.


