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sábado, abril 20, 2024

Alberto A. Arias. En el 70° aniversario de su nacimiento

* Poeta y prosista, nacido en 9 de Julio y perteneciente a conocidas familias nuevejulien-ses.
* Abrazó los ideales del marxismo, entre 1972 y 1977 participó en grupos teatrales y literarios.
* En julio-agosto de 1979 editó (con el pseudónimo Alberto Valdivia) el primer número de la revista “Poddema”.
* Formó el Grupo surrealista “Signo Ascendente”, uno de los primeros grupos culturales de militancia antidictatorial y de lucha por la aparición con vida de los desaparecidos en la década del ’80.
* Hasta su muerte, publicó poemas y relatos en diarios y revistas, así como en plaquetas colectivas e individuales.

En pocos días se cumplirá el 70º aniversario del nacimiento del poeta Alberto Arias, cuya obra literaria constituye un corpus muy rico en ideas, imágenes poéticas, pensamiento filosófico y lucha por el bien y por la verdad.
Su nombre completo era Alberto Adrián Arias. Había nacido en 9 de Julio el 23 de febrero de 1954, en el hogar formado por el ingeniero agrónomo Hipólito Arias y Dora Defillippi. Por la vía materna, descendía de tradicionales familias de este medio. Era bisnieto de don Manuel Ormaechea, próspero comerciantes de este medio.
Por otra parte, su abuelo paterno, Angel Arias, había sido un conocido instructor de esgrima y profesor del general Perón.
En esta ciudad, en su primera infancia, junto a sus hermanos, vivió primero en la avenida San Martín entre Entre Ríos (hoy Arturo Frondizi) y Corrientes, para luego pasar a la casa de dos plantas ubicada en la esquina de Cardenal Pironio e Hipólito Yrigoyen, que aún existe. Su padre había establecido la empresa “La Agronomía”, que funcionó algunos años en un local de la avenida Vedia entre Cardenal Pironio y Tucumán.
Era el tercero de cinco hermanos: los tres primeros, varones, Alejandro («Ale»), Aníbal («Pati») y Alberto («Beto»), luego, dos mujeres (Felicitas y Laura). El mayor de sus hermanos falleció en plena juventud, con veinte años de edad y sus restos descansan en el mausoleo de sus abuelos Ormaechea, en el cementerio de 9 de Julio. Sin dudas, la muerte de “Ale” debió impactar profundamente en su hermano, quien entonces contaba quince años. Su hermana Laura, falleció en junio de 2019.
Más tarde, su padre tuvo otros dos hijos varones con su segunda esposa, Isabel: Pedro y Nicolás.
“Betito”, tal como lo llamaban siendo niño sus amigos y sus familiares, vivió su infancia en 9 de Julio. Más tardes, junto a sus padres, se alejó de esta comunidad para establecerse primero en Adrogué.

Alberto Arias.

INFANCIA Y ADOLESCENCIA
En una entrevista En una entrevista mantenida con Rolando Revagliatti, lara “Letraria. Tierra de Letras”, poco antes de su muerte, habla del amor fundamental brindado por su madre, Dora.
“Es –refiere- lo que me ha permitido llegar a la sexta década de vida; su fragilidad y situaciones personales fueron compensadas por virtudes que dejaron huella en mí: a su sensibilidad sumaba su interés por la lengua y la buena literatura; de hecho, fue ella uno de mis primeros lectores y se mostraba interesada en lo que hacía poéticamente. De mi padre, Hipólito, conservo el recuerdo de numerosos viajes felices y experiencias campestres y sociales (en relación con su ocupación como ingeniero agrónomo), así como políticas, positivas y optimistas”.
“En mi infancia – agrega-, pubertad y adolescencia hay muchos momentos memorables: temporadas en el campo y en los aires libres; los juegos y los deportes y sus peripecias; las novias y los abrazos y los aromas de la eternidad; los “amigos-para-siempre” que luego hemos de perder; las pequeñas travesuras vividas como enormes aventuras; los cielos absorbentes donde nacen las nubes; los mares y los campos infinitos donde el ser se agiganta; los primeros versos leídos; mis primeros escritos; luego el teatro y el arte… y ¡tanto más!”.

Alberto, junto a sus hermanos Alejandro, Aníbal y Felicitas y una prima, veraneando. Por esos años, la familia se hallaba aún radicada en 9 de Julio.

VIDA CULTURAL
Alberto Arias adhirió tempranamente a los postulados artístico-existenciales del surrealismo. Lo hizo, formando parte hacia 1979, de “Signo Ascendente”, un grupo surrealista militante influido por dos vertientes revolucionarias, la del surrealismo y la del marxismo, y ligado a grupos surrealistas franceses, que desarrollaba intervenciones callejeras. Disuelto en 1987 aquel grupo, en adhesión constante a los postulados vitales e intelectuales de André Breton y sus aliados, siempre consideró que ser surrealista implicaba “la lucha irrenunciable por la libertad, el amor, la poesía, la revolución emancipadora, la superación de la prehistoria humana y de la ‘civilización bárbara’”.
Entre 1972 y 1977 participó en grupos teatrales y literarios. Fue director de la revista “Poddema”.
Más tarde, formó parte del Colectivo Signos del Topo y administró el blog “Signos del Topo”, dirigiendo una revista homónima, además de libros, plaquetas y afiches. Desde 2007 venía difundiendo por las redes sociales y en la web sus artículos, poemas y pronunciamientos artísticos, culturales y políticos.
El 23 de junio de 2003 fundó el «Centro Jacobo Fijman (archivo, museo, casa virtual)».

RECUPERACION DE LA OBRA DE FIJMAN
Siendo muy joven, en torno a 1972 se interesó por la obra del poeta Jacobo Fijman, notable escritor que había pasado varios años de su vida recluído en un instituto neupsiquiátrico. Por entonces, Alberto, había asistido al Hospital “Borda”, durante unas pocas semanas, para participar con otros jóvenes de actividades solidarias y creativas junto con los internados. Fijman había muerto dos años antes.
Tanto fue la implicación de Alberto Arias en la obra de Fijman que no dudó en ocuparse de ordenar y presentar sus escritos más importantes. Un tomo de sus obras, el primero, que comprende el período 1923-1969, pudo ver la luz gracias a su encomiable labor.
La primera edición de este libro (la única hasta ahora) es de diciembre de 2006. Ese año escribió una “Breve crónica biográfica de Jacobo Fijman”.
Ya en 1998 había publicado sus narraciones: “San Julián el Pobre (relatos)”. Hasta poco antes de su muerte, Alberto, tenía muy avanzada la preparación del segundo tomo, que reúne relatos, ensayos y otras prosas y testimonios de Fijman.

OBRA Y PENSAMIENTO DE ROSA LUXEMBURG
En 2010 y hasta su fallecimiento, Alberto Arias, había en la recopilación y difusión de la obra y la acción política de la revolucionaria socialista e internacionalista Rosa Luxemburgo. Para ello ha fundado, junto con Danara Borge, el Espacio Rosa Luxemburg.
Ese monumental trabajo de recopilación, que incluye la obra, la biografía y pensamiento de la gran revolucionaria marxista, puede consultarse en la web.

SUS OBRAS
Entre los libros más importantes publicados por Alberto Arias, pueden citarse “Himnosis (1)” (Buenos Aires, Ediciones Signo Ascendente, 1985); “Lo (19 poemas)” (Buenos Aires, Ediciones Galápago, 1987); “Actas del Hoambre” (Buenos Aires, Proyecto editorial Poddema, 1990); “
Primeros poemas (1974-79)” (Buenos Aires, Araucaria editora, 1993); “Las muertes” [relatos] (Buenos Aires, Hojas del Caminador, 2003); “Los sueños” [coedición con Luis Morado] (Buenos Aires, Araucaria / Signos del Topo, 2006); “Poemas de Lo (1976-94)” (Buenos Aires, Araucaria / Signos del Topo, 2014) y “Gretel, un día un año” (Buenos Aires, Araucaria / Signos del Topo, 2019).
Además, publicó obras de su autoría en revistas, periódicos y otros impresos.

SU FAMILIA
Alberto Arias unió su vida a la de la artista plástica Cecilia Heredia, a quien conoció en 1976 y de quien jamás se separó. De esa unió nacieron dos hijos, Julián y Emilio.

PALABRAS FINALES
Alberto falleció en Buenos Aires el 26 de julio de 2021.En su ideario político, fue simpatizante y, durante un tiempo, militante del Partido Obrero. Durante toda su vida adhirió al trotskismo y al internacionalismo proletario.
Dejó el legado de su poesía siempre perenne y de una lucha siempre activa y actual.
Así vivió Alberto Arias, quien había visto la luz un día de febrero, en esta ciudad, hace siete décadas atrás.

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