spot_img
spot_img
16.7 C
Nueve de Julio
sábado, febrero 24, 2024

Los Conberse. Una familia con historia

Hace exactamente un siglo, en enero de 1924, los integrantes de la sucesión de Ezequiel Conberse, sus hijos Agustín, Jesús y Gerónimo, anexionaban al establecimiento agropecuario fundado por su padre, las propiedades linderas que permitieron constituir el denominado, a partir de entonces, “Campo de Conberse”, de 718 hectáreas.
A finales del siglo XIX, los Conberse, hombres y mujeres que integraron esta familia, comenzaron a escribir una rica historia, en un paraje cercano a la localidad de La Niña, en el Cuartel V del Partido de 9 de Julio.
Ezequiel había nacido en Montevideo en 1861, hijo de Pedro Conberse y de Sebastiana Zeballo. Siendo apenas un niño de cuatro años emigró a la Argentina, estableciéndose enseguida en el Partido de 9 de Julio.
“Llegó a estas tierras, para iniciar la lucha por la vida en forma tan desigual, sin más arma que la fe y la perseverancia, que supo blasonar para llegar al éxito”, dijeron de Ezequiel Conberse.
Sus primeros empleos estuvieron ligados con el campo aunque, es meritorio reconocerlo, a diferencia de otros peones que entonces realizaban las rudas tareas rurales, Ezequiel había podido cultivarse en la lectura. No solamente sabía leer y escribir sino que, también, tenía especial afición hacia los libros que, si bien al principio resultaban inaccesibles a su peculio, lograba obtener algunos del patrón de la estancia que se los prestaba.
Tanto fue el dominio que alcanzó, en el conocimiento de la administración, que siendo todavía joven se lo nombró mayordomo. Lo fue en varios establecimientos, entre los cuales pueden mencionarse los de Etchegaray y de Carlos Miranda Naón.
Hacia 1895 era todavía empleado y ya se encontraba establecido en el Partido de 9 de Julio, cerca de La Niña. Junto a su esposa, Gumer-sinda Bernal (hija de Mariano Bernal y Zoila Acuña), con quien se había casado siete años antes, poseía una familia formada por cinco hijos: Benedicta, Matilda, Asunción, Ezequiel y Agustín. Más tarde, vendrán otros vástagos que, como su padre, se dedicarán a las labores del campo.
En 1898, a dos leguas de La Niña, fundó la estancia “Santa Lucía”, dedicada a la agricultura y a la ganadería. Allí, distribuyó las 450 hectáreas iniciales en doce potreros.

Ezequiel Conberse.
Firma autógrafa de Ezequiel Conberse.

EL PERFIL DE UN HOMBRE DE TRABAJO
Una semblanza periodística, publicada pocos años después de su muerte, lo evoca a Ezequiel Comberse, como “activo propulsor de la industria ganadera y agrícola del país”.
“Cuando –dice la crónica- sus grandes dotes de hombre ducho en la materia, era más que nunca, indispensable, en la exposición floreciente de nuestra ganadería y agricultura. Héroe en sus acciones, vinculaba el germen intrépidodo de su hombría que supo, desde tierna edad, luchar en sus aspiraciones, sin haber desmayado jamás ante los tantos obstáculos que saben presentarse en una empresa que no ha conocido más capital que el gran esfuerzo y voluntarioso anhelo de alcanzar horizontes proficuos en el sueño de sus vocaciones comerciales”.
“Si bien no le hemos comprobado actuaciones politicas, por otra parte, le reconocemos las virtudes de trabajador infatigable, que no dejó al azar sus labores iniciadas, por el contrario: todo un contralor de lo que supo meditar al ejecutar todas sus empresas en tal o cual ramo a que se dedicaba”, expresa este artículo periodístico publicado en 1926.

EL CAMPO DE CONBERSE
Don Ezequiel Conberse falleció el 26 de marzo de 1922. Sus bienes, particularmente, sus campos, quedaron en manos de sus hijos quienes conformaron la sucesión Conberse, administrada por Agustín (nacido en 9 de Julio, el 26 de abril de 1894). Junto a él trabajan a la par sus otros hermanos, Jesús y Gerónimo.
En pocos años, lograr incrementar el potencial productivo de «Santa Lucía», logrando sumar a las 550 hectáreas, otras 168. Para 1925, poblaban esos campos unos 640 animales vacunos de especie Durham, 400 lanares de raza Lincoln y 60 yeguarizos.
Asimismo, el establecimiento producía leche para industrias lácteas de la época.

Jesús Conberse.
Agustín Conberse.
Gerónimo Conberse,

PALABRAS FINALES
La familia Conberse marcó una importante historia en la zona rural cercana a la localidad La Niña. Tantos fueron los empleados que formaron parte de la estancia que, los hermanos Conberse, no dudaron en instar a las autoridades escolares locales a fundar una escuela que aún en nuestros días sigue educando a los niños.

Más noticias