29 mayo 2022

Las primeras usinas eléctricas en las localidades del Partido de 9 de Julio

Por Héctor José Iaconis.
La veintena de años comprendida entre 1899 y 1929 enmarca el origen y la primera evolución de la energía eléctrica en el Partido de 9 de Julio. Pero sería dable entender que, como se señala más arriba fue después de 1914 cuando se dieron los mayores incrementos del consumo de este flujo.
En las comunidades del interior del Partido de 9 de Julio, la luz eléctrica primero y, con esa fuente de energía, también la fuerza motriz llegó paulatinamente.

EN FRENCH
El 21 de agosto de 1916 el Concejo Deliberante local acordó una concesión por diez años a Guido Olivetti para la instalación y explotación de una usina eléctrica en French. El 16 de septiembre de 1916, meses después de acordada la concesión, Olivetti formó una sociedad con el ingeniero Carlos Augusto Tarelli para explotar la misma usina. Esta fue aceptada por el Concejo Deliberante el 11 de diciembre del mismo año.
Olivetti instaló una dínamo, de corriente continua, de 220 voltios, movida por un motor a gas pobre de 25 a 30 H.P. Para el alumbrado público empleó, en los comienzos, entre 20 y 22 lámparas de filamento, colocadas en distintos puntos del pueblo, usando doce postes donde habían estado montados los viejos faroles a querosén (1).
De acuerdo con la concesión acordada, el alumbrado público en French, era encendido a partir de la puesta del sol hasta las dos horas del día siguiente. Por su parte, el particular era suministrado a “forfait”, importando tres pesos por cada lámpara de 50 bujías.
Olivetti procuró poner al frente de su usina a Eugenio Richer (hijo), con amplia experiencia en estos trabajos. Bien sabía se trataba de un hombre versado y muy respetado en la sociedad, aun siendo todavía joven.
El 15 de septiembre de 1920, después de obtener el beneplácito del Concejo Deliberante, el contrato con Olivetti fue transferido -por ante el notario Luis Catalá- a la firma “Pedro Martín y Cía”. Esta razón social estaba formada por dos vecinos de la ciudad de Carlos Casares: Pedro Martín, de nacionalidad francesa y Feliz Forneri, italiano.
Entre 1920 y 1929 Pedro Martín y Cía., primero y Martín Hnos. y Cía, luego, explotaron la usina vendida por Olivetti, logrando la renovación de la concesión cuando, en 1926, hubiera fenecido el plazo. Los hermanos Martín, tras la muerte de su padre -Pedro- efectuaron diversas reformas, incorporando a la fábrica de un nuevo grupo, compuesto por un motor Diesel, marca “Sulzer” de 40 H.P. y 180 R.P.M. (2).
Aunque casi imperceptible frente al resto de las plantas de la Provincia, terminó por correr la suerte de las grandes usinas. A mediados de 1929 la concesión del servicio eléctrico en French fue transferida a la Compañía Sud Americana de Servicios Públicos (SUDAM). La misma suerte corrió la de Carlos Casares, también propiedad de Pedro Martín desde 1920. Esa empresa, según el ingeniero Jorge Del Río, pertenecía al grupo Intercontinents Power Company.
En consecuencia, la usina de French, como otras en esa época, terminó siendo absorbida por ese fuerte trust americano. Tal vez esta adquisición no debió ser tenida por importante entre las efectuadas por esta compañía en los últimos cinco años de la década de 1920. En la página 158 de un fascículo sobre “El suministro de la energía eléctrica” en la Provincia de Buenos Aires, formado con parte de los antecedentes parlamentarios de las sesiones legislativas de finales de diciembre de 1938, es insertado un cuadro con las principales adquisiciones de efectuadas por los trusts entre 1925 y 1930. Entre las que allí se refieren a S.U.D.A.M. no se menciona a la de French.

Edificio de la usina de energía eléctrica de Dudignac, propiedad de Fermín Iturriza, hacia 1930.

EN OTRAS LOCALIDADES
En el segundo lustro de la década de 1920, gracias al aporte de los vecinos de las localidades, tan habidos por los deseos de progreso, y de las sucesivas autoridades municipales, fueron licitadas y construidas las usinas de Patricios, Quiroga y Dudignac, tres pueblos florecientes del interior del Partido.
El 15 de julio de 1926 fueron sacadas a licitación las obras “para la instalación de una Usina Eléctrica e implantación del servicio de alumbrado público y particular en el pueblo de Patricios”. El 14 de agosto del mismo año, concluido el plazo del concurso, sólo se halló la oferta de Hugo Nusshald, empresario radicado en la Capital Federal (3).
El servicio de alumbrado eléctrico en Facundo Quiroga fue inaugurado el 1° de octubre de 1927. La concesión, por el plazo de veinte años, les había sido acordada a los hermanos Luis, Victorio David, José Santiago, Rafael Ramón y Ricardo Giusti, vecinos del mismo pueblo, quienes presentaron la única propuesta que atendió al llamado licitatorio efectuado por la Municipalidad de 9 de Julio en noviembre de 1926.
El contrato de concesión fue formalizado ante el escribano Antonino Lucino, el 8 de abril de 1926 (4).
La licitación pública para la construcción de la usina en Dudignac fue librada por el término de quince días, el 26 de agosto de 1927. El 9 de julio de 1928 fue inaugurado el servicio de electricidad en esa localidad. El día anterior era puesto en funcionamiento un cine, sin dudas merced al favorable impulso que permitía contar con electricidad en el pueblo. Ese cine dudignaquense fue construido por los hermanos Socodatto (5).
En la localidad de Villa Fournier, mejor conocida por la denominación de “El Provincial”, hacia 1922 ya se encontraba instalada una usina eléctrica que pertenecía a la “repartición de tracción” del Ferrocarril Provincial.
Algunas localidades debieron aguardar un poco más para contar con el servicio eléctrico. El 4 de mayo de 1968 la Cooperativa Eléctrica de Carlos María Naón puso en funcionamiento “un generador Berliet arrendado a DEBA (Dirección de Energía de la Provincia de Buenos Aires), instalado en el domicilio de Gabriel Péres quién, a su vez, era el encargado del funcionamiento del generador”. A partir de 1972, Carlos María Naón interconectó el servicio con la Usina Eléctrica Popular “Mariano Moreno” (6).
Así como ocurrió en la ciudad cabecera del Partido, en las localidades que precozmente contaron con el servicio de electricidad, esta fue ocupando un espacio cada vez mayor. Aunque, en las décadas que referimos, aún no llegaba abiertamente a todos los sectores sociales, especialmente donde operaban como concesionarios de los servicios las corporaciones sostenidas por capitales foráneos, esta fuente de energía por lo menos gravitaría considerablemente en el mejoramiento de la calidad de vida en una buena porción de la población en las comunidades del interior del Partido; confiriendo un impulso fundante a las actividades económicas.

NOTAS
(1) Archivo de la Municipalidad de 9 de Julio, Expediente nº 2, letra “O”, 1916, “Guido Olivetti, Nueve de Julio. Concesión para la instalación y la explotación de una Usina Eléctrica en French, F.C.O.”, folio 24.
(2) Revista del Centenario, French, Sub comisión de Cultura y Homenaje, 1987, página 38.
(3) Cfr. Archivo y Museo Histórico “General Julio de Vedia”, Fondo Archivo Histórico, (en adelante, A.M.H., A.H.), Libro de Licitaciones y Contratos de la Municipalidad de Nueve de Julio, 1897-1934, folios 94-96. También véase EL 9 DE JULIO, año XVIII, nº 2.535, 9 de Julio, 12 de mayo de 1927, pág. 6.
(4) A.M.H., A.H., Expediente nº 422, letra “D”, 1926, “Departamento Ejecutivo s/ Instalación del Alumbrado Eléctrico Público y Particular en el pueblo de Quiroga”, folios 5, 7 y 11. También véase “El Tribuno”, año IV, nº 816, 9 de Julio, 10 de noviembre de 1926, pág. 1. y el Libro de Licitaciones…, cit., folio 98s.
(5) A.M.H., A.H., Libro de Licitaciones…, cit, folio 115s.
(6) Información brindada por el historiador Néstor Gómez.

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