Julio Lascano y Vedia, Joaquín de Vedia, Pablo de Vedia y José María de Vedia y Mitre participaron ayer del homenaje al fundador. Todos fueron declarados Huéspedes de Honor y todos habían visitado antes la ciudad.
Ayer, en el Palacio Municipal, 9 de Julio rindió homenaje al general Julio de Vedia en el año del bicentenario de su natalicio. Entre los descendientes que acompañaron el acto, declarados Huéspedes de Honor del Partido por decreto de la Intendente Municipal, se encuentran cuatro tataranietos del fundador cuyo nombre no es nuevo para la comunidad: Julio Lascano y Vedia, Joaquín de Vedia, Pablo de Vedia y José María de Vedia y Mitre. Cada uno de ellos ya había pisado antes las calles de la ciudad y, en varios casos, había dejado en ella un legado concreto.

UN DIPLOMÁTICO EN TIEMPOS DE LA INTENDENCIA DE BLANCO
El embajador Julio Lascano y Vedia visitó 9 de Julio durante la gestión del intendente Jesús Abel Blanco. Lo hizo en su condición de diplomático, en el marco de proyectos que vinculaban a los municipios con otras actividades de extensión. Aquella visita, de carácter institucional, anticipó un lazo que ayer volvió a manifestarse con un sentido distinto, ya como descendiente del hombre que dio origen a la ciudad.
UN VISITANTE FRECUENTE Y GENEROSO
Joaquín de Vedia es, de los cuatro, el que ha mantenido un contacto más asiduo con la ciudad, que ha visitado con frecuencia. En dos de esas ocasiones realizó aportes de gran valor: una importante donación documental vinculada con el general Vedia y, además, un arma que perteneció al fundador. Ayer sumó un nuevo gesto, al entregar al Municipio las borlas del bastón de mando que el general utilizó en la batalla de Tuyutí, el 24 de mayo de 1866. Joaquín era hijo del reconocido poeta Julio Nicolás de Vedia, quien también visitó 9 de Julio en 1946, 1948 y 1963.

EL CENTENARIO DE SU FALLECIMIENTO, EN 1992
Pablo de Vedia estuvo en 9 de Julio en 1992, cuando la ciudad homenajeó al general al cumplirse cien años de su muerte. Lo acompañaron entonces sus padres, quienes donaron un retrato del fundador y el despacho de general de Vedia, firmado por Julio A. Roca. Ambas piezas se conservan hoy en el Museo local. Pablo era hijo del destacado referente polìtico argentino, Enrique de Vedia.

UNA CARTA Y UN LIBRO EN 2003
José María de Vedia y Mitre visitó la ciudad en 2003, invitado por el entonces intendente municipal Oscar Ormaechea. En aquella oportunidad, junto con su hermano Rodolfo, ya fallecido, donó a la comunidad el libro de martillero público del general Vedia y una carta manuscrita del fundador de 9 de Julio. Son testimonios que permiten asomarse a facetas menos conocidas de su vida y de su correspondencia. José María era hijo del general Emilio de Vedia y Mitre, quien en 1926, siento muy joven, había visitado 9 de Julio.

LA MEMORIA COMO HERENCIA COMPARTIDA
Recorrer estas visitas es advertir que el vínculo entre la familia Vedia y la ciudad se ha ido construyendo a lo largo de décadas, con gestos que fueron enriqueciendo el patrimonio local. Retratos, documentos, un despacho firmado por Roca, un arma, un libro de martillero, una carta manuscrita y, desde ayer, las borlas de un bastón de mando integran un conjunto que ayuda a comprender mejor al fundador.
Que hoy los cuatro vuelvan juntos, en el año del bicentenario, y que la ciudad los reciba como Huéspedes de Honor, confirma que la memoria de Julio de Vedia es una herencia compartida entre su familia y la comunidad que él fundó.


