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sábado, agosto 29, 2026

Anteojos virales, lentes de contacto y consejos de influencers: cuando las redes reemplazan al profesional

 


Mientras en distintos países se debate quiénes deberían estar habilitados para brindar recomendaciones sobre temas de salud en redes sociales, en Argentina crece un fenómeno que preocupa a los profesionales de la salud visual: la difusión de consejos, productos y supuestas soluciones para la visión por parte de influencers, creadores de contenido y vendedores online sin formación específica.
Anteojos «para ver de cerca», lentes de contacto cosméticos, filtros para pantallas, gafas importadas de
moda o productos promocionados como beneficiosos para la vista son algunos de los contenidos que circulan diariamente en redes sociales, muchas veces sin aclaraciones, controles ni respaldo profesional.
«Las redes sociales se han convertido en una fuente de consulta para muchas personas, pero cuando hablamos de salud visual no todo lo que se recomienda es seguro ni adecuado para todos», explican desde el Colegio de Ópticos de la Provincia de Buenos Aires (COPBA).
La falsa idea de que todos ven igual
Uno de los fenómenos más frecuentes es la autoprescripción de anteojos para visión cercana. Se trata de personas que adquieren lentes pregraduados o las denominadas «lupas de lectura» sin haber realizado una consulta profesional previa.
El problema es que la visión no es igual en todas las personas. La necesidad de corrección visual depende de múltiples factores y un mismo anteojo no resulta adecuado para todos los usuarios.
Además, recurrir a soluciones estandarizadas puede generar molestias visuales y, en algunos casos, retrasar la consulta ante problemas que requieren evaluación profesional.
Lentes de contacto: no son un accesorio
Otro de los productos que suelen promocionarse en redes son los lentes de contacto de color o cosméticos, presentados habitualmente como accesorios de moda. Sin embargo, los especialistas recuerdan que los lentes de contacto son productos que permanecen en contacto directo con la superficie ocular y requieren adaptación, asesoramiento y seguimiento profesional.
Su uso inadecuado o la adquisición a través de canales no habilitados pueden incrementar el riesgo de complicaciones que afectan la salud ocular.
La importancia de los canales habilitados
Desde el COPBA destacan que los productos ópticos deben adquirirse en ópticas habilitadas, donde intervienen profesionales ópticos matriculados capacitados para orientar a cada usuario según sus necesidades visuales.
«La salud visual no puede quedar librada a recomendaciones virales o experiencias personales compartidas en internet. Cada persona tiene necesidades diferentes y merece una atención profesional adecuada», remarcan.
En un contexto donde las redes sociales influyen cada vez más en las decisiones de consumo y cuidado personal, los especialistas insisten en una premisa sencilla: cuando se trata de la visión, los consejos más valiosos siguen siendo los de los profesionales.

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