Hay fechas que no son simplemente efemérides. Son puntos de inflexión que permiten mirar hacia atrás con la distancia suficiente para comprender lo que se construyó. Hoy, 15 de mayo, el Diario EL 9 DE JULIO cumple 117 años de existencia ininterrumpida, y esa continuidad, en sí misma, es ya una forma de historia.

EL CONTEXTO DE UN NACIMIENTO
Cuando Mariano Arroyo Vázquez imprimió el primer número de EL 9 DE JULIO, aquel otoñal sábado 15 de mayo de 1909, la ciudad distaba mucho de la que hoy conocemos. El periodismo local era un campo de trincheras ideológicas: “El Luchador”, órgano del Partido Autonomista, y “El Porvenir”, de tendencia liberal y anticlerical, se disputaban la opinión pública con una vehemencia. En ese escenario nació un periódico diferente en sus propósitos, aunque modestísimo en sus medios. La redacción funcionaba en un edificio pequeño; la maquinaria, una minerva a pedal marca Diamant, que aún se conserva en la sede del diario como vestigio de una transformacón tecnológica, imprimía las páginas dos veces por semana. El tamaño de sus hojas era, para entonces, una innovación en el panorama local.
Arroyo Vázquez era un hombre de letras y de docencia. Reservado, con una pluma que sabía ser combativa sin perder la elegancia. Fundó el diario y lo condujo hasta alrededor de 1911, aunque su vinculación con la redacción se prolongó bastante más. Murió el 7 de abril de 1940, y cuatro días después el Círculo de Periodistas de 9 de Julio le tributó un homenaje póstumo que habla de la estima que supo ganarse.
UN SIGLO Y ALGO MÁS DE TRANSFORMACIONES
En 117 años, EL 9 DE JULIO atravesó sucesivas metamorfosis sin perder su identidad esencial. Cambió de propietarios, de directores, de sede y de tecnología. Pasó de la composición tipográfica artesanal, donde cada línea se armaba letra por letra, a la linotipo, de ahí al offset y, más tarde, a la era digital. En 1956 comenzó a publicarse diariamente, en 1980 adoptó el formato tabloide, a comienzos de este siglo trasladó sus instalaciones al confortable edificio de Avenida General Vedia y Sarmiento, que fue inaugurado oficialmente el 15 de mayo de 2001, en una fecha no elegida al azar.
La figura que más largamente marcó esa trayectoria fue la de Antonio Aita, quien asumió la dirección en 1943 y la ejerció durante más de cinco décadas, con una solvencia periodística y una integridad cívica que la comunidad reconoció en vida y continúa evocando con reverencia. Su nombre designa hoy una avenida y biblioteca de la ciudad, aulas de establecimientos educativos y su retrato preside la redacción de esta casa, como testigo y guía de la labor cotidiana.
EL DIARIO EN EL SIGLO XXI
La tercera década del siglo XXI encuentra a EL 9 DE JULIO inserto en una transformación que afecta a toda la prensa del interior: la coexistencia entre el soporte impreso y las plataformas digitales. La edición en papel conserva su vigencia y su arraigo en la comunidad, pero la presencia en la web y en las redes sociales amplía el alcance del diario hacia aquellos nuevejulienses que residen en otros puntos del país o del mundo y que encuentran en sus páginas virtuales un lazo con su tierra de origen. 117 años no constituyen un punto de llegada o una meta cumplida son, más bien, el argumento más sólido para seguir adelante, fieles a los principios rectores legados por quienes, a lo largo del tiempo, le dieron identidad a EL 9 DE JULIO.


