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domingo, noviembre 30, 2025

Memoria y vigencia de la escena independiente nuevejuliense: el legado del T.I.N.

La historia cultural argentina se teje no solo en los grandes teatros de las metrópolis, sino en la persistencia y la vocación de las instituciones que, desde el interior, han sostenido la llama de las artes escénicas. En esta fecha de celebración nacional para el arte dramático, resulta imperativo dirigir la mirada hacia nuestra historia teatral, donde se ha erigido uno de los emprendimientos independientes más auténticos de la autogestión y la creación artística: el Teatro Independiente Nuevejuliense (T.I.N.). Su derrotero institucional, iniciado hace más de seis décadas, constituye un testimonio ineludible de responsabilidad, estudio y dedicación.

GÉNESIS: LA VANGUARDIA EXISTENCIAL DE 1959
El nacimiento del T.I.N. no fue un hecho azaroso, sino una respuesta intelectual y sensible al espíritu de una época. La institución fue fundada formalmente el 12 de mayo de 1959. Aquel momento fundacional estuvo marcado por una búsqueda profunda de sentido estético y humano. Como recordaría décadas más tarde el doctor Carlos Crosa, uno de sus fundadores, el surgimiento del grupo obedeció a la necesidad de un mundo que precisaba “verse y oírse”, intentando descifrar a través de la escena el “extravío del hombre contemporáneo en un mundo sin razón ni lógica”.
Esta impronta existencialista, que buscaba representar los dilemas que asolaban a la humanidad tras la Segunda Guerra Mundial, fue canalizada por figuras tutelares de la cultura local. Entre los pioneros que dieron vida a esta iniciativa se encontraban Armando Poratti y “Chine” Wagner, quienes tuvieron la visión de adaptar guiones bajo la dirección del entrañable «Negro» Russo. En efecto, Poratti junto con Chine Wagner tradujeron del francés, la obra teatral “Las puertas golpean” de Michel Fernaud, la primera en ser llevada a las tablas por el grupo.
La figura de Russo es evocada en la memoria institucional como un «primo consentido de diabluras», un espectador agudo formado en el Teatro Rossini que transitaba entre las sombras y la luz de la creación escénica.
A este núcleo primigenio se sumaron nombres que hoy son sinónimo de la historia del T.I.N.: Héctor Redrado, Adis Bulzaca, Bocha Domínguez, María Álvarez Ambrosetti, Estela de la Villa y Abel Gamellellio. Juntos, cimentaron las bases de una institución sin fines de lucro que, desde aquel mayo de 1959, comenzó a bregar incansablemente por la cultura y el teatro.

Fotografía tomada en el Salón Blanco Municipal de la obra «Las puertas golpean», realizada los días 6,7 y 8 de Noviembre de 1959. Sentados de izq a der;.: Carlos Alberto Dominguez; Néstor Odello; Héctor Redrado; Armando Poratti; Néstor Astoviza; Jorge Grassi y Abel Reader Gamalerio. Parados de izq a der; Juan Carlos Russo; Prebístero José Lazaletta; Estela De La Villa; Beatriz Salabert: Marta Logioco; María Teresa Logioco; Adis Bulzaca; Mabel Aguerrido; Teresa Eceizabarrena; Jorge Gornatti; Adolfo Aguerrido y Gerardo Garcia. Segunda fila, de izq a der; María Gornatti; Noemí Wagner; María Rosa Ambrosetti y Marta Azurmendi.
Integrantes del Teatro Independiente Nuevejuliense (TIN) fotografiados en 1963, durante la lectura de una obra o ensayo realizado en el Salón Blanco de la Municipalidad. De izquierda a derecha: Gloria Ayua, Juan Carlos «El Negro» Russo, Carlos Alberto Domíngez, Lilian Gerez, Juan Carlos Martínez, Juan Carlos «Pocho» Luna, Osvaldo Velázquez, María Teresa Logioco, Susana Fournier y Adis Burzacca (sentada sobre el taburete del piano). Esta imagen fue captada por un fotógrafo del Diario «El Prensa» y se encuentra impresa por sistema de huecograbado.

CONSOLIDACIÓN INSTITUCIONAL
Con el devenir de los años, el Teatro Independiente Nuevejuliense trascendió la mera puesta en escena para convertirse en un polo de irradiación cultural. La adquisición y mantenimiento de una sede propia, fruto del esfuerzo mancomunado de sus integrantes, permitió la sistematización de sus actividades.
La institución no se limitó a las fronteras locales. Su historial registra hitos de relevancia provincial y nacional. En 1977, el T.I.N. marcó su primera participación en una Muestra Teatral en la ciudad de Necochea. La obra elegida para aquella ocasión fue “Hablemos a calzón quitado”, del dramaturgo nacional Guillermo Gentile, una elección que denota el compromiso del grupo con el teatro de texto y la dramaturgia argentina contemporánea.
La capacidad de gestión del T.I.N. quedó patente en 1982, cuando la institución convocó a una Muestra Provincial en su propia sala. Este evento reunió a grupos teatrales de General Pintos, Lincoln, Chacabuco y 9 de Julio, estableciendo una red de intercambio artístico vital para la región. Esta vocación expansiva culminó décadas más tarde, en el año 2007, con la organización de la Primera Muestra Internacional de Teatro. En dicho evento, el escenario nuevejuliense acogió a compañías de Brasil (Río de Janeiro), República Dominicana, Ecuador y Argentina, ampliando la cobertura de prensa y abriendo espacios de reflexión inéditos para la comunidad local.

LA LABOR PEDAGÓGICA Y LA INTEGRACIÓN DE LAS ARTES
Más allá de los espectáculos, el T.I.N. se ha consolidado como una escuela de formación. En su momento, bajo la coordinación de la actriz y docente Elena Boggan, figura de trayectoria provincial y nacional, los talleres teatrales mantuvieron una convocatoria abierta a distintos sectores de la sociedad. Esta labor educativa ha permitido que pequeños grupos de alumnos logren montar un sinnúmero de obras, generando una respuesta inmediata y favorable del público.
Asimismo, la institución comprendió el hecho teatral como un fenómeno complejo y aglutinante. Sus actividades concurrentes han incluido exposiciones de artistas plásticos, muestras de escritores y conciertos de música, integrando también a grupos culturales de la Universidad Nacional de La Plata (U.N.L.P.).

EL CINCUENTENARIO: UN HITO DE RECONOCIMIENTO PÚBLICO
El 30 de mayo de 2009, el T.I.N. celebró su cincuentenario con un acto de profunda emotividad que revalidó su estatus en la comunidad. La ceremonia, que tuvo lugar ante una sala colmada en su totalidad, sirvió para honrar la memoria y la persistencia.
En dicha oportunidad, se descubrió una placa conmemorativa en honor a los fundadores: Abel Gamellellio, Héctor Redrado, el doctor Carlos Crosa, Jorge Grassi y Oscar Avelino, en un acto compartido con Luis Belloni. La jornada contó con la presencia de autoridades políticas que ratificaron el valor institucional del teatro: el entonces intendente Walter Battistella descubrió una placa donada por la Municipalidad, y el diputado Juan José Cavallari impulsó el proyecto que logró declarar el aniversario de “Interés Legislativo” por la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires.
Durante los discursos, se rememoraron no solo los grandes hitos artísticos, sino también la función social del teatro, recordando aquellos “espectáculos benéficos de telepatía” de los primeros años que ayudaban a mitigar la “melancolía del atardecer dominguero”.

Abel Gamellellio, Héctor Redrado, el doctor Carlos Crosa, Jorge Grassi, Oscar Avelino y Luis Belloni, en el año 2009, descubren una placa en homenaje a los fundadores del Teatro Independiente Nuevejuliense (T.I.N.). Este acto fue realizado en conmemoración del 50° aniversario de su fundación. (Archivo de Publicaciones Periodísticas de Diario EL 9 DE JULIO).

PALABRAS FINALES
Al conmemorar hoy el Día Nacional del Teatro y el Día del Teatro Independiente, la trayectoria del Teatro Independiente Nuevejuliense se alza como un ejemplo de resistencia y pasión. Aquellos jóvenes que hace décadas respondieron al llamado del arte con responsabilidad y estudio, lograron que su obra perdurara en el «duro oficio» del teatro. El T.I.N. no es solo un edificio o una sigla; es la demostración empírica de que el arte independiente, gestionado con rigor y compromiso, es un pilar fundamental para la identidad y el desarrollo espiritual de la comunidad.

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